PRIMERA JORNADA: JUEVES 30 DE SEPTIEMBRE

ESCENARIO 1

15.15 h – FALSA MONEA
16.35 h – 84
18.10 h – EL COMBOLINGA
20.00 h – CALAÑA
21.50 h – PONCHO K
23.45 h – ALBERTUCHO
1.50 h – DEF CON DOS

ESCENARIO 2

15.50 h – TERRAKOTA
17.20 h – EL DESVÁN DEL DUENDE
19.05 h – GOAR CICATRIZ
20.55 h – BURNING
22.45 h – KOMA
0.45 h – OBUS
2.55 h – NARCO

ESCENARIO 3

20.00 h – A PALO SEKO
21.50 h – SARATOGA
23.45 h – KAOTIKO

ESCENARIO 4 (CARPA TRIBUTO)

3.45 h – LA LEÑERA (Leño)
4.50 h – METALMANÍA (Metallica)
5.55 h – FITOLIX Y LOS BARRA AMERICANA (Fito & Fitipaldis)
7.00 h – INVADERS (Iron Maiden)


Crónica de David Esquitino de RafaBasa.com

Tras un rato de atasco en la rotonda de acceso al recinto desde la carretera de Andalucía y después de dar unas pocas vueltas posteriores por el «parking» (por el polígono a las afueras del recinto, vaya), conseguíamos llegar por fin al Getafe en Vivo, gestionar la correspondiente acreditación y entrar al recinto a tiempo de ver el final de A PALO SEKO, con Mimi y JR a la cabeza y su ración de tralla burra del Henares habitual (una pena que no llegara a  ver nada de GOAR CICATRIZ, que tenía curiosidad, y es que en el punk también hay ciertas reuniones interesantes, ¿qué no?).

A los que tenía muchas ganas de ver era a los míticos BURNING, que con la tontería hacía ya bastantes años que no coincidía con ellos y siempre me han gustado… Y me encantó comprobar que siguen en una forma excelente, sonando increíbles y manteniendo ese rollo roquero, «cheli», gamberro y elegante que siempre les caracterizó. Está claro que a día de hoy es la banda de Johnny Cifuentes, que mantiene sin duda la actitud y la voz como en sus mejores años, y como buen frontman experimentado se iba alternando tanto en primera línea como detrás de su legendario Hammond. Por supuesto, destacar a la pareja de guitarristas que hacen que la banda suene como un tiro, aunque muy bien engrasado, limpios y con mucha elegancia: Edu Pinilla (ex ÑU entre otros) y que ya lleva con ellos muchísimos años, y Pitu, el nuevo guitarrista que les ha dado un rollo muy chulo (a nivel de sonido y también visual) con esa imagen y deje a medio camino entre Slash y Jimmy Page. Comenzaron a eso de las 9, ya con buena respuesta de gente delante, y la verdad es que nos pusieron a bailar desde el primer momento con esa clase y chulería que siempre tuvieron y tendrán los de La Elipa.

Parapetados tras sus gafas de rock (y siempre con el recuerdo presente de Pepe Risi) fueron sonando sus temas con toda la clase del mundo: «Una noche sin tí», «No es extraño (que tú estés loca por mí)», «Muévete en la oscuridad» (con todo el rollo del mundo), «Esto es un atraco» (nena), el rollo bailón de «Es especial», además de ese «Mueve tus caderas» que cerró el concierto con toda la chulería del mundo y con varios invitados y «despiporre» final en el escenario. En definitiva, gran concierto de los BURNING (pronunciar «Burnin´», claro, jeje) demostrando que tantos años después siguen siendo un grupo totalmente de referencia de nuestro rock clásico… Y corriendo para el escenario «pequeño» que empezaba SARATOGA… a la vez que PONCHO K, en el escenario 2, pero la elección estaba clara.

Fue curioso que SARATOGA congregaron en principio a menos gente que otras veces, pero poco a poco la explanada se fue llenando de público de todo tipo, tanto fans de la banda como otros atraídos por la contundencia y calidad que tiene el grupo en directo. Decir que fue un concierto base de los que están haciendo este año en festivales, con ese repertorio basado en sus dos últimos trabajos, aunque con lógicas referencias clásicas, pero sobre todo sonando como un metrónomo y con una caña y precisión de las que sólo te pueden dejar con la boca abierta. Y es que los 4 a nivel individual son lo mejor que tenemos en este país, y como tal, como grupo suenan SIEMPRE como un puto cañón. Por cierto, decir que en este escenario 3 el idem estaba bastante alto, pero bueno, aparte de este matiz, a nivel visual y de sonido no puedo poner ni una pega, todo lo contrario.

Comenzaron con «No sufriré jamás por tí», con Niko ejerciendo de trituradora (increíble su trabajo a los coros, por cierto) y por supuesto Tete demostrando que ya es por derecho uno de nuestros mejores cantantes y frontman (aunque me siguen llamando la atención los gritos de las chicas hacia él, como en los viejos tiempos, jeje), y es que cada vez le veo más suelto y seguro, y es alucinante, ¡qué grande el tío! Y nada, la verdad es que con SARATOGA es muy fácil hacer comentarios de los conciertos porque siempre están bien, siempre consiguen levantar a cualquier audiencia (sea su público habitual o algo más variopinto como esta vez), y siempre acabas el concierto con la sensación de que, te pueden gustar más o menos, pero nadie puede decir que no sean una banda con un directo increíble, con unos temas impresionantes y es que son unos profesionales, y músicos en general, como la copa de un pino.

Del set, parece que «Luna llena» ya se ha convertido en una de las favoritas para la gente, y que «El vuelo del halcón» y «Dueño del aire» son ya dos clásicos más del repertorio (¡cómo sonaron!), además del hecho de que la gente acepta los nuevos temas igual de bien que esos «Ángel de barro», «A morir» (con la batería de Andy sonando como una metralleta) y demás. Por cierto, otro detalle que no quiero dejar de destacar es el buen rollo que transmiten en escena, y es que se nota que están «de perita en dulce», disfrutando de cada momento, macarreando cada uno a su modo (Tony más tranquilo y Niko, Andy y Tete más locos), bromeando constantemente entre ellos, comunicándose con su gente (lo que es recíproco)… y la verdad es que es un lujo comprobar que SARATOGA han vuelto al nivel preponderante en nuestra escena, al que se merecen, siendo de nuevo otra vez nuestra mejor banda de heavy metal (y lo dice alguien que siempre defenderá que le gustan más los tres primeros discos del grupo que el resto, y ellos lo saben). Pues nada, rematábamos todos cantando con ganas «Vientos de guerra» (madre mía, Tete, ¡cómo la cantó!) para dar carpetazo con «Perro traidor» (que disfrutamos con ganas los viejos fans) al que fue un nuevo gran concierto de los madrileños… y que todavía haya alguien que piense que las bandas en España tienen menos nivel que las guiris por decreto…

Tras ellos, tocaba marchar raudo y veloz a la zona de escenarios grandes que era el momento de KOMA, una de nuestra bandas cañeras con más clase a su manera y a los que, al igual que con BURNING, hacía ya tiempo que no venía… ¡y había ganas! Sonando muy bien, con bastante tralla y una compenetración que sólo tienen los grupos que llevan toda la vida juntos (y es que siguen siendo los mismos cuatro colegas que se juntaron en Pamplona hace 15 años), salieron a comérselo todo con sus trajes habituales, aunque a Brigi le duró poco puesto, y esa mala leche y gusto por meter el dedo en el ojo ajeno que siempre les caracterizó. Comentar que su último trabajo, «Sakeo» (de 2009) es una pasada, y como tal era lógico que cayeran dos o tres temas del mismo, con muy buena recepción de la gente, por cierto.

Guitarra de flecha blanca en mano y pose orgullosa en ristre, daba la salida el propio Brigi con el tema que abría su primer disco, «Tío Sam», para seguir dando repaso a toda su carrera sin parar ni un momento y a ritmo casi de medley continuo, empalmando un tema tras otro, de la mano de ya clásicos de nuestro rock como «Imagínatelos cagando» (con esa ironía y cachondeo/mala lecha en sus letras que son santo y seña del grupo), «El muro de Berlín», «Jack Queen Jack» (el extirpador de amígdalas, ¡qué grande!), «Mi jefe», «El marqués de Txorrapelada» (vaya cañonazo a degüello!), «El sonajero» (con la colaboración de gente de SKA-P), «Bienvenidos a degüelto», «Sakeo», «Aquí huele como que han fumao» (su primer gran clásico) o la vacilona y más roquera «La chulería del rock» para cerrar con toda la chulería del rock, si me permitís la repetición (y el guiño a BURNING, claro), un señor concierto de thrash/rock/metal… o lo que sea que hagan KOMA tan bien.

Por cierto, no quiero dejar de comentar la melena con coronilla del guitarra Natxo Zabala, ¡eso sí que es llevar el paso de los años con dignidad! Bromas aparte, bandaza, conciertazo y personalmente me alegré un montón de reencontrarme con ellos en tan buena forma después de varios años sin verles.

Pero el momento grande de la noche para los más roqueros y heavies que pululábamos por allí eran nuestros queridos OBÚS, que si de SARATOGA decía que están «de perita en dulce», los de Vallecas/Entrevías están viviendo sin duda uno de los mejores momentos de su historia, como ya venimos diciendo, no de ahora, sino desde varios meses atrás. Con toda la seguridad y confianza, personalidad, macarrería e ilusión del mundo, OBÚS siguen dando conciertazos allá por donde van en esta gira de «Cállate» que les está suponiendo un renacimiento digno de estudio, ¡ cómo están…! Y allí estaban otra vez con su escenario con las balas, el gran logo metálico y las plataformas, y sobre todo esa ilusión que les tiene absolutamente rejuvenecidos.

En este caso dispusieron de aproximadamente una hora de show, que la aprovecharon a conciencia, con Paco Laguna, Fernando Montesinos y Carles Mirat (que cada día me parece mejor batería, y es que es brutal la potencia que le aporta a la banda), como escuderos de lujo de un Fortu que va sobrado, y eso que cantó algo peor que en el Leyendas y que volvió a meter la pata con la segunda estrofa de «El que más». Pero ahí estaba el tío con sus elásticos de leopardo, botas de punta y todo su morro y chulería para darnos un espectáculo 100% OBÚS: nos vaciló, cantó desde la mesa de sonido (tras pasar por encima del público que le llevaron en volandas hacia atrás durante «Dinero, dinero»), salió patinando (con chispas en los patines), tras la presentación de Paco como «el más macarra de Entrevías», y se divirtió y nos hizo disfrutar de lo lindo haciendo lo que mejor sabe hacer, ser el frontman único e inimitable de OBÚS… Y es que es una maravilla verle después de tantos años tan centrado, pero siendo él mismo, y con esa presencia escénica de antaño, corriendo por el escenario con dos cojones y todo el morro del mundo… y con la banda que ni de coña le van a la zaga sino que le secundan como los mejores escuderos (del metal) del mundo.

Pese a no estar la explanada a tope, y es que era jueves y ya era tarde cuando salieron, comenzaron «a saco» a ritmo de «Corre mamón», con pirotecnia y ellos siendo «los que más» desde la primera línea del escenario… Puro espectáculo desde el comienzo para un concierto de heavy metal a la vieja usanza al ritmo de clásicos inmortales como «Te visitará la muerte», «Dinero, dinero», «Juego sucio» (¡qué gran temazo y que gusto verles interpretarlo en lo alto de la plataforma con toda la actitud del mundo!), el cañonazo que es «Qué te jodan», «Pesadilla nuclear» (puro heavy metal ochentero a toda pastilla)… además de la fiesta final con «Vamos muy bien», la presentación vacilona y castiza de la banda y esa batucada final que suelen hacer últimamente, para cerrar finalmente con «Esta ronda la paga Obús», en plan desfase desde el escenario con globos gigantes, confetti, amigos como el Mimi de A PALO SEKO… Puro espectáculo como decía, demostrando que OBÚS han vuelto sin duda de la mejor manera posible y que efectivamente están en la mejor forma de los últimos años y no hay más que verles «macarrear» y disfrutar en cada concierto para apostar a que nos queda OBÚS, y heavy metal del que ya no se hace, para rato. ¿Qué están desfasados?, ¡qué te jodan!… ¡De lujo, tíos!

Y era el momento de rematar la jornada con otra de las actuaciones esperadas del día, esos DEF CON DOS reunidos hace poco y que lo cierto es que metieron buena tralla con su particular propuesta de Rap metal/rock industrial (con sus bases electrónicas intactas) que tan bien funcionó a mediados de los 90. La verdad es que reunieron a bastante gente para cerrar la noche y, pese a que no son santos de mi devoción (aunque siempre me pareció que tenían letras más que inteligentes e interesantes… aunque no esté de acuerdo con aquello de «odio a los mártires del rock», jeje), no quise perderme un buen rato de su actuación y poner de relieve que, en su rollo, lo hacen muy bien, con tres cantantes y una base muy cañera de fondo. Además, tuvieron un sonido muy potente y un muy buen juego de luces, además de un escenario currado a base de telones «protestones». Desde el comienzo los de César Strawberry y compañía pusieron el recinto patas arriba a ritmo de «La culpa de todo la tiene Yoko Ono», «Agrupación de mujeres violentas», «El coche no», «Acción mutante», «Armas pal pueblo» y demás clásicos de la banda, que compitieron en tralla y mala leche con algunos cortes de su más reciente «Hipotécate tú» para dar forma al último concierto de la noche… Pero era tarde y el viernes había que madrugar, así que antes de terminar DEF CON DOS enfilábamos la salida, que aún nos quedaban muchas cosas para ver el viernes y el sábado.

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