Dos años después de aquella auténtica obra de arte musical que fue “Guitar Gangsters And Cadillac Blood” (tanto que hoy continúa sorprendiendo y resultando fresco y divertido, y no tiene visos de que vaya a cambiar) los daneses Volbeat vuelven a escena para presentarnos su cuarto larga duración, al que han titulado “Beyond Hell Above Heaven”.

Puntuación: 8,5
Crítica de David Rodrigo (Coon) de MetalCry.com

 

 

Con los credenciales presentados hasta ahora es lógico que la esperanzas depositadas en este lanzamiento fueran muchas y muy altas. Al menos en mi caso, debo reconocer que las expectativas que me había levantado en torno a este lanzamiento eran casi irreales y por ello las primeras escuchas de este nuevo lanzamiento me dejaron un poco más frío de lo que esperaba.

Después de escucharlo debidamente me doy cuenta de que era imposible que Volbeat lanzaran el disco que yo esperaba, pero eso no quiere decir que este “Beyond Hell Above Heaven” sea un mal lanzamiento o un disco flojo en modo alguno; todo lo contrario, este nuevo LP de Volbeat es un muy buen disco que llega con la intención de continuar y ampliar la tradición sonora que el conjunto danés ha venido exhibiendo a lo largo de su todavía joven carrera. Cómo muchos sabréis la música de Volbeat engloba elementos del Rock And Roll, del Hard Rock, del Thras Metal, del Heavy Metal, mucho Groove, tendencias punk-rock y de lo que aquí llamaríamos rock urbano…hay influencias y elementos muy variados y que parecen imposibles de conjuntar, pero que ellos consiguen hacer funcionar como un todo indivisible. No obstante, si tuviera que definir rápido y fácil el sonido de Volbeat, creo que lo más aproximado y acertado posible sería hacerlo con un “Metallica meets Elvis” (o viceversa, según sea el tema).

Este disco comienza con un tema muy propio del sonido Volbeat como es “The Mirror And The Ripper”, haciendo gala de guitarras potentes y de interesantes melodías vocales. La misma tendencia sonora se reproduce en “Heaven Nor Hell”, con una vena más rockera (muy conseguida en parte gracias al uso de la armónica) y con la colaboración Henrik Hall, de Love Shope. Esta es una de las novedades de Volbeat para este disco: las interesantes colaboraciones con las que cuenta. Su particular forma de mezclar sonidos potentes y agresivos, claramente deudores del thrash metal, con un rock clásico muy americano, incluso con cierto aire sureño ocasional, propicia que sus discos se conviertan en un viaje lleno de sorpresas y momentos inesperados, pero sobre todo, en experiencias realmente adictivas y entretenidas. Cuesta creer que pueda haber algún aficionado al rock y el metal que no encuentre algo interesante o incluso brillante en un disco de Volbeat.

A la memoria me viene aquel “Still Counting” de su anterior disco, que si bien no encuentra una contrapartida de igual valía en este lanzamiento, si tiene buenos compañeros para futuros directos en temas como la potente y oscura “Who They Are”, un tema muy “thrasher” que invita rápidamente al headbanging desde su inicio, pero que tampoco escapa a las dispares influencias de Volbeat a lo largo de su desarrollo (especialmente destacable el riff a cargo de Thomas Bredhal); la más ligera y coreable “Fallen” (uno de los temas que más me han gustado del disco, con un excelente desarrollo instrumental y un Michael Poulsen moviéndose en las texturas que más le gustan), la veloz “Better Believer” o la interesantísima “7 Shots”, uno de los cortes más completos del disco, con cierto aire western y una instrumentación de corte bastante Heavy, con Poulsen, Bredahl y Larsen como elementos más destacados y, por supuesto, la inestimable participación de Mille Petrozza y Michael Denner (especialmente es último, que cuaja una colaboración realmente estelar).

“A New Day” transcurre sin demasiadas notas destacables dando pase a “16 Dollars” un corte rockero y rápido, con la participación de Jakob Oelund (Taggy Tones). Es un tema corto, rápido, fácil de corear y que puede llegar a resultar incluso bailable (al menos invita fuertemente al movimiento) por lo que creo que será una baza casi segura en directo. “A Warrior’s Call” es uno de los temas más destacados del disco, originalmente compuesto por el grupo para el boxeador danés Mikkel Kessler y que define perfectamente el estilo de Volbeat, con un fondo muy groove, oscuro y pesado, riffs adictivos, algunos pesados y otros más afilados y melodías que van desde el rock hasta el thrash, pasando por el heavy metal clásico. En algún sitio he leído definir este estilo como “Groove And Roll”. Quizás no sea una definición descabellada.

En general este disco de Volbeat tiene pocas sorpresas, ya que continúa la tendencia sonora mostrada hasta ahora, siguiendo las evoluciones que cabría esperar en el grupo. Este nuevo trabajo es más directo y más duro que el anterior, con menos peso del rock and roll clásico, o quizás da esa sensación porque la mezcla es más homogénea. No obstante la continuidad, el trabajo suena fresco e innovador, porque el estilo de Volbeat lo es. Y además cerca del final del disco nos encontramos con un tema que sí supone una sorpresa: se llama “Evelyn”, cuenta con la participación de “Barney Greenway”(Napalm Death) y arranca como un corte de puro Death Metal hasta que Michael Poulsen hace aparición introducción esa influencia tan rockera que siempre está latente en sus melodías vocales y en su propia voz. Uno de los temas más inesperados de este disco sin lugar a dudas.

Si te gusta su catálogo anterior, este disco será un nuevo acierto de Volbeat que apuntar en tu lista. No alcanza el nivel de “Guitar Gangsters And Cadillac Blood”, pero aquel disco era perfecto (o casi) y la perfección no puede exigirse como constante. Un muy buen disco.

Crítica de David Rodrigo (Coon) de MetalCry.com

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