Sábado 4 de julio: Marilyn Manson cierra el telón por todo lo alto
La ultima jornada del festival para nosotros arrancó en el Ritual Stage con HAND OF JUNO, cuya propuesta de hardcore melódico, cargada de emoción y estribillos contundentes, sirvió para ir metiendo al público en materia en un horario todavía temprano, con una respuesta discreta pero muy entregada por parte de los presentes.
Poco después, CWFEN aportaron una de las propuestas más atmosféricas del fin de semana, con un sonido que combina el black metal más denso con texturas de sludge y post-metal. Su directo, envolvente y algo hipnótico, convenció a un público reducido pero muy atento, en uno de esos descubrimientos que suelen quedar guardados en la memoria de los asistentes más curiosos.
MASTODON ofrecieron una de las actuaciones más emotivas y esperadas del sábado en el Main Stage. La banda de Atlanta llegaba a Viveiro inmersa todavía en un momento muy especial de su carrera, presentándose con su nueva formación tras la marcha y posterior muerte de su compañero Brent Hinds, y el público respondió desde el primer minuto con un respeto casi reverencial hacia un grupo que ha sabido reinventarse sin renunciar a su identidad. El arranque con «Tread Lightly» ya dejó claro que la banda venía a demostrar solidez, con Troy Sanders liderando el show con esa mezcla de energía y camaradería que siempre ha caracterizado a Mastodon sobre un escenario, y «The Motherload» mantuvo esa contundencia inicial, con el público coreando el estribillo con ganas desde los primeros compases de la tarde. A destacar las psicodélicas e hipnóticas imágenes marca de la casa que se proyectaron en los pantallones durante todo el show ambientando cada uno de los temas.
Con «The Crux» y «Your Ghost Again» (dedicada a Brent Hinds), dos de los cortes más recientes de su catálogo, la banda demostró que su capacidad compositiva sigue intacta, combinando pasajes progresivos con esa pegada tan característica que hace que sus canciones funcionen igual de bien en un escenario de festival que en formato álbum conceptual. «Crystal Skull» recuperó la vena más old school del grupo, con Bill Kelliher desplegando un trabajo de guitarra sólido y preciso, mientras que «Black Tongue» elevó todavía más el nivel de contundencia, provocando algunos de los primeros pits de la tarde en un Main Stage que empezaba a llenarse de cara a la recta final del festival.
El tramo central del concierto trajo «Megalodon» e «I Am Ahab», dos temas extraídos de su etapa más conceptual en torno a «Moby Dick», que sonaron especialmente bien encajados gracias a un sonido de escenario principal limpio y con mucho cuerpo en las guitarras, permitiendo apreciar cada matiz de unas composiciones que combinan complejidad técnica con una capacidad melódica poco habitual dentro del metal más progresivo. «More Than I Could Chew» mantuvo el nivel sin fisuras, y la banda encadenó a continuación con «Crack the Skye», uno de los momentos más celebrados por los seguidores más veteranos, que vieron en él la confirmación de que Mastodon siguen siendo capaces de defender su material más ambicioso en directo con total solvencia.
La recta final del show llegó con «Mother Puncher» y «Steambreather», dos temas que sirvieron para que la sección rítmica de Brann Dailor, siempre espectacular tanto a la batería como en los coros, brillara con luz propia, aportando esa energía casi frenética que ha hecho de Dailor uno de los bateristas más reconocidos de su generación. El cierre llegó con «Blood and Thunder», probablemente el himno más reconocible de toda su discografía, que desató la respuesta más entregada de todo el concierto, con el público saltando y coreando el «Fee! Fi! Fo! Fum!» al unísono en uno de los momentos más celebrados de toda la jornada del sábado. La banda demostró una cohesión y una solidez extraordinarias para tratarse de una formación todavía relativamente nueva, y dejando claro que los americanos siguen siendo, pese a los cambios, una de las propuestas más completas de todo el metal contemporáneo actual.
Setlist de MASTODON:
- Tread Lightly
- The Motherload
- The Crux
- Your Ghost Again
- Crystal Skull
- Black Tongue
- Megalodon
- I Am Ahab
- More Than I Could Chew
- Crack the Skye
- Mother Puncher
- Steambreather
- Blood and Thunder
En el Ritual Stage, DOGMA aparecieron sobre las tablas con camisetas de la selección española en lugar de sus habituales hábitos. Desplegaron su propuesta de metal extremo con solvencia, ofreciendo un directo contundente en el que elevaron la temperatura con su versión del «Like a prayer» de Madonna con un público entregado ante las monjas.
El cierre del escenario principal del Resurrection Fest 2026 tenía un nombre que había generado tanta expectación como debate en las semanas previas: MARILYN MANSON, presentándose por primera vez en el festival gallego para poner el broche final a esta edición histórica.
Y lo que se encontró el público congregado frente al Main Stage la noche del sábado sorprendió incluso a los seguidores más veteranos: un Manson que parecía haber rejuvenecido veinte años de golpe, moviéndose por el escenario con una energía y una entrega física que muchos daban ya por perdidas, y una banda que sonó más sólida y compenetrada de lo que se le había visto en mucho tiempo, con el regreso de Tim Skold, en esta ocasión al bajo, aportando ese punto extra de contundencia industrial que su sonido llevaba tiempo echando en falta.
El show arrancó con la intro de «Nod If You Understand», generando esa atmósfera de tensión y teatralidad que siempre precede a la aparición de Manson sobre el escenario, y estalló de inmediato con «Disposable Teens», que desató la primera respuesta masiva del público de toda la noche. La continuación con «Angel With the Scabbed Wings», uno de los muchos temazos del aclamado «Antrichrist Superstar», mantuvo esa oscuridad característica de su etapa más clásica, con una puesta en escena cargada de juegos de luces estroboscópicas y una producción visual que estuvo, con diferencia, entre las más cuidadas de todo el festival. Con «Great Big White World» y «This Is the New Shit» llegó uno de los primeros grandes coros de la noche, y la banda no dio tregua encadenando con «Dried Up, Tied and Dead to the World» y «The Love Song», dos temas que permitieron apreciar el trabajo instrumental de una formación que sonó especialmente afilada durante toda la actuación.
Uno de los momentos más comentados llegó con «Exit Wound», interpretada por primera vez en directo, tras él, «The Nobodies» y «Diary of a Dope Fiend» recuperaron el tono más clásico del repertorio, con Manson interactuando constantemente con el público y desplegando esa capacidad todavía intacta para generar inquietud y magnetismo a partes iguales sobre el escenario.
Con «The Dope Show» y «As Sick as the Secrets Within» la banda mantuvo un nivel de precisión notable, con Tim Skold desde el bajo dando una base mucho más sólida y pesada a temas que en directo suelen depender en gran medida de esa base rítmica industrial. Llegó entonces uno de los picos emocionales de la noche: «Sweet Dreams (Are Made of This)», que el público coreó de principio a fin en uno de los momentos de mayor comunión de todo el show. «(s)AINT» y «mOBSCENE» mantuvieron la intensidad al máximo, con una puesta en escena cada vez más teatral y una banda que no dio muestras de cansancio en ningún momento del repertorio.
El tramo final del concierto llegó por todo lo alto con «The Beautiful People», probablemente el himno más reconocible de toda su carrera, que provocó la respuesta más multitudinaria de toda la noche, con el recinto entero saltando y coreando cada verso. Para «Tourniquet» Manson sacó a las tablas sus habituales zancos y el tema manteniendo la teatralidad e intensidad hasta el último tramo del show, y el cierre llegó con una versión de «Personal Jesus», el clásico de Depeche Mode, que muchos seguidores llevaban años sin poder disfrutar en directo y que sirvió como colofón perfecto para una noche que quedará como una de las más especiales de toda la historia reciente del festival, aunque para un servidor el broche de oro hubiera sido cerrar con «Antichrist Superstar», tema ausente en el setlist.
Sin duda alguna la actuación del Reverendo estuvo muy por encima de lo que buena parte del público esperaba, con un Marilyn Manson que demostró que todavía tiene mucho que ofrecer sobre un escenario y una banda, con Tim Skold de vuelta, que sonó más cohesionada y contundente que en giras anteriores. Un cierre de festival que dejó a todo el recinto de Celeiro con la sensación de haber presenciado algo verdaderamente especial.
Setlist de MARILYN MANSON:
- Nod If You Understand
- Disposable Teens
- Angel With the Scabbed Wings
- Great Big White World
- This Is the New Shit
- Dried Up, Tied and Dead to the World
- The Love Song
- Exit Wound(por primera vez en directo)
- The Nobodies
- Diary of a Dope Fiend
- The Dope Show
- As Sick as the Secrets Within
- Sweet Dreams (Are Made of This)
- (s)AINT
- mOBSCENE
- The Beautiful People
Bises: - Tourniquet
- Personal Jesus (cover de Depeche Mode)



Hubo, sin embargo, un detalle que rompió con la tradición y que no pasó desapercibido para nadie: este año el Resurrection Fest se despidió sin el habitual cierre pirotécnico que suele marcar el final de cada edición. La organización decidió suspender los fuegos artificiales como medida preventiva ante las altas temperaturas registradas durante las semanas previas al festival y el consiguiente riesgo de incendio forestal en la zona. Una decisión lógica y responsable, aunque para muchos asistentes veteranos supuso un pequeño choque, acostumbrados como estaban a que ese estallido de luz y color pusiera el broche final a cada edición.
Pero la sorpresa no terminó ahí. Cuando el último acorde de la noche del sábado se apagó, buena parte del público se quedó esperando frente a las pantallas gigantes del Main Stage al menos el tradicional vídeo de despedida, ese pequeño clip con el que el festival suele confirmar las fechas de la siguiente edición y dar por cerrado oficialmente el capítulo del año. Esta vez, sin embargo, las pantallas no llegaron a emitir nada parecido, y el público fue abandonando poco a poco el recinto entre comentarios y especulaciones sobre cuándo llegaría, por fin, el anuncio oficial del Resurrection Fest 2027. Un cierre atípico, sin duda.
Pero para cerrar por completo el festival todavía quedaba la descarga de BLOOD INCANTATION que tomaron el Ritual Stage con una propuesta tan densa como hipnótica de death metal cósmico y técnico. El set arrancó con el tríptico completo de «The Stargate», en sus tres partes, sumergiendo al público en esas atmósferas expansivas y casi rituales que caracterizan a la banda, con una ejecución instrumental milimétrica que dejó patente por qué se han convertido en una de las propuestas más respetadas del death metal contemporáneo. La continuación con las tres partes de «The Message» mantuvo ese mismo nivel de intensidad y complejidad, alternando pasajes de una brutalidad casi asfixiante con momentos de una rareza casi space rock que atraparon a un público entregado pese a lo avanzado de la hora.
Con «Vitrification of Blood (Part 1)» la banda añadió todavía más profundidad a un directo que se sostiene tanto en la técnica como en la atmósfera, y el cierre llegó con «The Giza Power Plant» y «Obliquity of the Ecliptic», dos cortes que resumieron a la perfección esa mezcla de death metal old school y ambición cósmica que define a Blood Incantation. La banda ofreció un cierre de festival denso, envolvente y perfecto para el público más entregado a las propuestas extremas del cartel, poniendo el broche final a una edición que pasará a la historia del Resurrection Fest por méritos propios.
Setlist de BLOOD INCANTATION:
- The Stargate [Tablet II]
- The Stargate [Tablet I]
- The Stargate [Tablet III]
- The Message [Tablet I]
- The Message [Tablet II]
- The Message [Tablet III]
- Vitrification of Blood (Part 1)
- The Giza Power Plant
- Obliquity of the Ecliptic
Crónica de David de MetalBizarre.com
Fotos de David y Calzada de MetalBizarre.com y de Resurrection Fest







