Crónica del Resurrection Fest 2026

Viernes 3 de julio: la fiesta de Limp Bizkit

OKKULTIST fueron para nosotros los encargados de abrir la tarde en el Ritual Stage con una propuesta de black metal de marcado carácter ritual y ambiental, corpse paint incluido. Con un público todavía reducido pero muy metido en la propuesta, la banda desplegó una atmósfera densa y oscura, con versión de Children Of Bodom incluida, que sirvió como perfecto contrapunto a la fiesta que se avecinaba en el resto del recinto.

Okkultist (Foto de Calzada de MetalBizarre.com)

BLEED FROM WITHIN fueron una de las sorpresas más comentadas del viernes en el Main Stage. Los escoceses no perdieron ni un segundo en presentaciones y arrancaron con la contundencia de «God Complex», uno de los temas más representativos de su etapa más reciente, que sirvió para dejar claro desde el primer riff que venían a desatar una tormenta de metalcore sin concesiones. El público, que ya empezaba a llenar el recinto de cara al plato fuerte de la noche, respondió de inmediato con uno de los primeros circle pits realmente salvajes de toda la jornada, algo que se ha convertido en marca de la casa allá donde tocan estos últimos meses dentro de su gira europea de festivales de este verano.

La continuación con «The End of All We Know» mantuvo esa intensidad casi sin margen para respirar, con la banda desplegando esos breakdowns marca de la casa que tan bien conocen sus seguidores y que, sobre el escenario principal, sonaron con una contundencia brutal gracias a un sonido que estuvo especialmente cuidado en graves.

El tramo central del concierto trajo «Pathfinder», uno de los cortes que mejor resume la capacidad de la banda para combinar pasajes atmosféricos con descargas de pura contundencia, y que en directo funcionó como pequeño respiro antes de que todo volviera a desbordarse. Con «A Hope in Hell» la temperatura del público subió de nuevo varios grados, y la conexión entre el escenario y el público se hizo todavía más evidente, con el vocalista bajando en varias ocasiones hasta la valla para cantar prácticamente pegado a los primeros espectadores. Los ResuKids aparecieron por escenario en uno de los temas y su vocalista Scott Kennedy comentó que ya que Irlanda no está en el mundial de fútbol el grupo da su apoyo a España.

El cierre del set llegó con «I Am Damnation» e «In Place of Your Halo», dos temas que la banda suele reservar para el tramo final de sus shows y que funcionaron a la perfección como colofón, con el público entregado coreando cada breakdown y saltando al unísono en lo que ya era, a esas alturas de la tarde, uno de los pits más numerosos vistos hasta el momento en el Main Stage.

La banda estuvo sobresaliente de principio a fin dejando claro que su directo funciona con la misma efectividad tanto en salas pequeñas como en un escenario de la envergadura del Resurrection Fest. Un concierto que, pese a no ser cabeza de cartel, se ganó por méritos propios un lugar entre los mejores momentos del viernes.

Bleed From Within (Foto de David de MetalBizarre.com)

TRIVIUM subieron al Main Stage el viernes con la responsabilidad de calentar el terreno justo antes del plato fuerte de la noche, y lo hicieron con un repertorio que funcionó como auténtica lección de precisión técnica y melodía. El arranque con «Pull Harder on the Strings of Your Martyr» ya dejó claro que Matt Heafy y compañía venían a por todas, con ese riff reconocible al instante desatando los primeros coros masivos de la tarde y confirmando que buena parte del público llevaba tiempo esperando este momento. La continuación con «Strife» mantuvo el nivel de exigencia altísimo, con Heafy alternando su característico registro entre los limpios más melódicos y los growls más rasgados con una solvencia que sigue impresionando concierto tras concierto.

Con «A Gunshot to the Head of Trepidation», uno de los temas más coreados de toda su discografía, el público respondió con una entrega total, cantando cada verso del estribillo mientras se formaban los primeros pits importantes de la tarde en el Main Stage. La banda no dio tregua y encadenó directamente con «The Sin and the Sentence», que sirvió para repasar su etapa más reciente sin que el ritmo del concierto bajara ni un ápice, y «Down From the Sky», uno de esos himnos que ya forman parte del repertorio imprescindible de cualquier show de Trivium y que el público recibió con los brazos completamente en alto.

El tramo central del set trajo algo más de variedad con «Until the World Goes Cold» y «Like Light to the Flies», dos temas que permitieron apreciar el lado más melódico relajado de la banda. Ya en la recta final, «Catastrophist» y «The Heart From Your Hate» mantuvieron la intensidad del público al máximo, con Heafy interactuando constantemente desde el centro del escenario y animando a que los coros sonaran cada vez más fuerte.

El cierre llegó por todo lo alto con «Capsizing the Sea» y, sobre todo, con «In Waves», uno de los grandes himnos de la banda, que provocó el momento de mayor comunión entre escenario y público de todo el concierto, con miles de voces coreando cada estribillo justo antes de que el recinto se preparara para lo que estaba por venir.

Trivium estuvieron impecables durante todo el show, con una ejecución que combinó técnica, contundencia y melodía a partes iguales, dejando el escenario perfectamente calentado y confirmando por qué siguen siendo una de las bandas más sólidas y fiables de todo el metal moderno.

Setlit de TRIVIUM:

  1. Pull Harder on the Strings of Your Martyr
  2. Strife
  3. A Gunshot to the Head of Trepidation
  4. The Sin and the Sentence
  5. Down From the Sky
  6. Until the World Goes Cold
  7. Like Light to the Flies
  8. Silence in the Snow
  9. Throes of Perdition
  10. Catastrophist
  11. The Heart From Your Hate
  12. Capsizing the Sea
  13. In Waves
Trivium (Foto de Resurrecion Fest)

De vuelta en el Ritual Stage, los portugueses de GAEREA desplegaron su black metal atmosférico con la habitual puesta en escena anónima que caracteriza a la banda, máscaras incluidas. Su propuesta, densa y envolvente, cautivó a un público entregado que llenó buena parte del escenario pese a la fuerte competencia horaria del resto del cartel. Los portugueses afirmaron antes de irse que este habia sido su show mas grande en España y agradecieron al público su entrega.

Gaerea (Foto de Resurrection Fest)

El viernes tenía nombre propio desde meses antes de que arrancara el festival, y ese nombre era LIMP BIZKIT. Su debut en el Resurrection Fest se había convertido en una de las actuaciones más esperadas de todo el cartel, y Fred Durst y compañía no dejaron escapar la ocasión. El concierto arrancó con «Hot Dog», un pistoletazo de salida directo y sin rodeos que sirvió para comprobar que el público llevaba toda la tarde acumulando energía para este momento, y que se disparó todavía más con la llegada casi inmediata de «Break Stuff», uno de los himnos absolutos de la banda, que desató el primer gran pogo multitudinario de la noche con miles de personas saltando y gritando cada verso del estribillo.

La banda no dio ni un respiro y encadenó con «9 Teen 90 Nine», manteniendo ese pulso nostálgico ya desde los primeros minutos, antes de sorprender a buena parte del público con una versión de «Faith», el clásico de George Michael, que Fred Durst convirtió en un momento de fiesta colectiva y coreografía compartida con el público, ya que en las pantallas se mostraban durante todo el concierto las letras de cada tema en modo karaoke. «My Generation» continuó por esa misma línea de energía descontrolada, con Wes Borland, enfundado en uno de sus característicos disfraces, aportando ese componente visual tan identificativo de sus directos, mientras DJ Lethal trabajaba los platos añadiendo texturas y samples que dieron todavía más profundidad al sonido en directo.

Con «Livin’ It Up» y «My Way» el concierto entró en una fase de pura celebración, con el público cantando cada línea al unísono y Fred Durst bajando en repetidas ocasiones hasta la valla para interactuar directamente con los primeros espectadores. «Eat You Alive» mantuvo el nivel de intensidad muy alto, y la banda aprovechó para meter algo de groove con «Re-Arranged», uno de esos temas que permiten apreciar mejor el lado más melódico dentro de la propuesta siempre desatada de Limp Bizkit. Pero fue con la llegada de «Rollin'» cuando el recinto entero pareció explotar: el riff más reconocible de toda su carrera provocó una respuesta masiva del público, con saltos, coros y banderas ondeando de punta a punta del Main Stage en uno de los momentos más álgidos de todo el festival.

«Nookie» mantuvo esa misma temperatura, con el público entregado desde el primer acorde, pero el instante más comentado de toda la noche llegó con «Full Nelson»: Fred Durst invitó a subir al escenario a varios fans y, entre la efervescencia del momento y el calor acumulado durante toda la tarde, uno de ellos terminó vomitando sobre las tablas en pleno tema, sin que ello frenara ni por un segundo la fiesta, que prosiguió entre risas y ovaciones de un público que ya daba la noche por legendaria antes incluso de que terminara. Lejos de deslucir el show, la anécdota se convirtió al instante en una de esas historias que quedarán para siempre asociadas a esta edición del festival. La banda continuó sin despeinarse con «Boiler», bajando ligeramente la intensidad para dar paso a una versión de «Behind Blue Eyes», el clásico de The Who, que Durst interpretó con un punto más introspectivo antes de retomar la fiesta total.

El tramo final llegó con «Take a Look Around», que sonó especialmente contundente sobre un escenario principal que había respondido de forma sobresaliente durante todo el concierto, con una mezcla de sonido que aguantó perfectamente tanto los pasajes más pesados como los momentos con más presencia de samples. Y para cerrar, la banda decidió repetir «Break Stuff» una segunda vez, incidandose así un delirio colectivo total en el recinto de Celeiro alargando todavía más una fiesta que parecía no tener fin y que dejó al público completamente exhausto pero exultante. A nivel técnico, el show estuvo a la altura de la exigencia de un directo tan caótico y cambiante, con una producción de luces que acompañó a la perfección cada subida de intensidad. Entre la locura colectiva, los covers inesperados y anécdotas como la de «Full Nelson», el concierto de Limp Bizkit se ha ganado ya un hueco, por derecho propio, entre los más legendarios de toda la historia del Resurrection Fest.

Setlist de LIMP BIZKIT:

  1. Hot Dog
  2. Break Stuff
  3. 9 Teen 90 Nine
  4. Faith (cover de George Michael)
  5. My Generation
  6. Livin’ It Up
  7. My Way
  8. Eat You Alive
  9. Re-Arranged
  10. Rollin’
  11. Nookie
  12. Full Nelson (con una fan vomitando en el escenario)
  13. Boiler
  14. Behind Blue Eyes (cover de The Who)
  15. Take a Look Around
  16. Break Stuff

Con la fiesta de Limp Bizkit todavía resonando en el ambiente, CAVALERA CONSPIRACY cerraron el Ritual Stage con un pase muy especial: la interpretación íntegra de «Chaos A.D.», el histórico disco de Sepultura. Max e Iggor Cavalera repasaron tema a tema uno de los álbumes más influyentes del metal de los noventa, con una contundencia y un groove que hicieron las delicias de los seguidores más veteranos del festival, con el bajista destrozando las cuerdas de su instrumento cerrando así una de las jornadas más redondas de todo el cartel.

Cavalera Conspiracy (Foto de Resurrection Fest)

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Crónica de David de MetalBizarre.com
Fotos de David y Calzada de MetalBizarre.com y de Resurrection Fest