Casi cuatro años hemos tenido que esperar al nuevo trabajo de SYMPHONY X, tras un «Paradise Lost» que causó controversia, cuanto menos. ¿Se han cumplido las expectativas creadas en todo este tiempo? Pues, en parte. «Iconoclast» es deudor de su anterior álbum en cuanto a sonido y producción y por el mayor endurecimiento en su forma de componer, patente tanto en los riffs como en la forma de cantar de Rusell Allen, en detrimento de la faceta sinfónica característica de sus primeros años.

Destacar en el apartado sonoro la brillantez y contundencia de la batería y las guitarras, quedando demasiado por debajo los teclados, tanto en mezcla como en protagonismo instrumental, a tenor de lo que antaño nos tenían acostumbrados.

Puntuación 6,5
Crítica de
J. José Jiménez de RafaBasa.com

 

No hay duda, no obstante, de que nos encontramos ante un paquete de temas de gran calidad artística, aunque en mi opinión, con un disco sencillo que abarque lo mejor de los dos que componen la edición especial se habría obtenido un resultado mejor. Hay estructuras y virguerías instrumentales «marca de la casa», pero los estribillos han quedado damnificados, quedando alguno de ellos no lo suficientemente trabajados para que enganchen al oyente, salvo excepciones.

Entrando ya en lo que es el análisis de las canciones, hay que destacar las que, por derecho propio, se merecen estar entre las mejores y más inspiradas, como «Iconoclast» que bautiza el álbum con pleno derecho siendo una pieza de casi once minutos totalmente deudora del pasado de la banda y con la mezcla perfecta de metal y sinfónico que tanto se echa de menos en el resto del álbum. «The End of Innocence» es otro temazo, pegadizo e inspirado con ciertos toques árabes en su desarrollo y un estribillo pegadizo y bien construído (sin que sirva de precedente); es el single pero no le supone handicap alguno, mostrándose como uno de los mejores momentos del álbum. «Reign in Madness» es otro de los puntos fuertes, otro tema largo con multitud de segmentos entrelazados entre sí -donde encontramos riffs que son puro thrash, partes acústicas, sinfónicas, etcétera- y un Allen conmovedor en el estribillo y duro en las estrofas. «Light up the Night» es rápida, con riffs y puente buenísimos y en estribillo totalmente power. Y por supuesto, no me puedo quedar sin mencionar esa obra maestra en sí misma que es la emotiva «When all is Lost», no sólo la mejor canción del disco, sino una de las más grandes que han creado nunca. Empezando con un enternecedor medio tiempo, van uniendo partes a un coro enorme y una grandilocuencia como ellos saben hacer. ¡Estos sí son los SYMPHONY X que me gustan!

En otro bloque de temas podríamos englobar los más duros de la obra e incluso de su discografía, con muestras del tipo «Dehumanized», muy cercana al thrash sobre todo en estrofas y Russell gritando con rabia la palabra título. «Bastards of the Machine», aunque más heavy que la anterior, nos muestra esa faceta más cañera del grupo, así como «Heretic», quizás uno de los que menos me gusta del disco, que pese a tener un riff principal interesante, no me termina de convencer en su desarrollo.

Por último, hay otra serie de canciones que, sin estar mal, tampoco destacan especialmente, o a un servidor al menos no le dicen demasiado. Estoy hablando de «Electric Messiah» (con un estribillo que es todo un bajón para como empieza el tema), «Prometheus (I am Alive)», con algunas partes interesantes, pero donde se pierden sin enlazarlas con éxito, la anodina «Children of a Faceless God» y «The Lord of Chaos», en la que de nuevo hemos de reseñar un estribillo muy poco inspirado y unos riffs que poco destacan.

En resumen, estamos hablando de un buen puñado de temas muy metaleros, muy influenciados por el metal americano (casi demasiado en este caso) y a  veces endurecidos al extremo para su estilo. Y que tampoco se me entienda mal, porque el disco es disfrutable, salvo en contadas ocasiones, y sobre todo hay una serie de temas con «When all is Lost» a la cabeza muy destacadas que harán las delicias de los fans. El problema es que, ¿si sabes que lo pueden hacer mucho mejor, no es justo exigírselo? Según lo veo yo, a unos señores que han compuesto obras de la talla de «Twilight in Olympus», «V» o «The Odissey» si. Quizás nos tengan mal acostumbrados, pero el listón estaba ya muy alto.

Lista de Temas:

CD1:

  1. Iconoclast
  2. The End of Innocence
  3. Dehumanized
  4. Bastards Of The Machine
  5. Heretic
  6. Children Of A Faceless God
  7. When All Is Lost

CD 2:

  1. Electric Messiah
  2. Prometheus (I Am Alive)
  3. Light Up The Night
  4. The Lord Of Chaos
  5. Reign In Madness

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

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