El pasado 4 de febrero venía lluvioso, con un frío de tres pares de narices y en casa se estaba la mar de a gusto, pero como los heavys somos muy masoquistas, me tiré a la calle, cámara de fotos en ristre, para asistir a una noche de thrash metal en la barcelonesa sala Be Cool.

Crónica de MetalCry.com

Llegamos a la sala y muy poca gente, imagino que entre ser un jueves y que hacía un tiempo de perros la peña se pensaría dos veces ir al concierto. La sala… pequeña, con un escenario casi a pie de pista, bastante familiar la verdad.

Comenzaron los israelíes The Fading, presentando su hasta ahora único trabajo “In Sin We’ll Find Salvation”, un disco de thrash moderno, con ciertos retazos al metalcore e incluso al death metal.

Con una puesta en escena bastante buena cumplieron a la perfección con la función de abrir la noche y calentar al público (que cada vez iba siendo más numeroso) para los otros dos grupos.

La Marcha Imperial de Star Wars como intro dio paso a temas como “The Sin Collector” o “One Step To Drama”, con los que los israelíes consiguieron conectar poco a poco con el público en un concierto que fue de menos a más. Habrá que estar pendientes de los ganadores del primer metal battle de Wacken.

Un pequeño descanso y llegaba el primer plato fuerte de la noche, y es que los norteamericanos WARBRINGER llegaban con ganas de repartir leña de la buena y así fue. Presentando su segundo larga duración “Waking Into Nightmares”, los de John Kevill dieron una gran lección de thrash metal. Impresionante toda la banda, pero el señor Kevill se comió literalmente el escenario, lo que casi le cuesta darse algún golpe con el bajo techo de la sala y que quedó como mera anécdota. También destacar el gran trabajo de los guitarras y lo amables que fueron tras el concierto, pues se quedaron en la sala atendiendo a todo el que se acercaba a charlar con ellos. Muy grandes Warbringer.

Y llegaba el momento del plato fuerte de la noche, y es que los británicos EVILE, también con su segundo larga duración bajo el brazo (Infected Nations) y tras sufrir el gran varapalo del fallecimiento de su anterior bajista Mike Alexander, venían a demostrar que ni las flojas críticas de su último trabajo ni las zancadillas que la vida pone han podido con ellos.

Precisamente abrieron el concierto con el tema que le da título al disco, que sonó con bastante más fuerza que en la versión del disco, a los que le siguieron temas como “First Blood” o “Now Demolition”. Tras tener unas palabras de recuerdo para Mike Alexander, presentaron al nuevo fichaje, Joel Graham, y tras coquetear los hermanos Drake con los acordes iniciales del “Fear Of The Dark” (ante la cara de sorpresa de los que allí nos encontrábamos) siguieron repartiendo cera hasta el final con “Thrasher” o el tema que le dio nombre a su primer larga duración, “Enter The Grave” .

En definitiva, una gran noche de thrash metal, donde se demostró que este estilo goza de una salud acojonante tanto en calidad de composición como en afición. Esperemos que la próxima vez que los veamos sea en una fecha mejor y haya mucha más gente disfrutando de estas bandazas.