La verdad que es un placer, tras llevarme decepción tras decepción, poder afirmar que ¡por fin! Vuelvo a escuchar un disco de CHILDREN OF BODOM que me gusta.

No es que se hayan realizado algo novedoso como con sus tres primeras obras, ni se hayan reinventado a sí mismos, pero, quizás alentados por la buena acogida de su anterior gira de grandes éxitos, los de Espoo han mirado al pasado y han facturado un puñado de canciones que recuerdan al estilo de sus tres primeros discos (sobre todo al segundo y tercero) que se recogen en este «Halo of Blood» huyendo de ese sonido más americano de sus tres/cuatro últimas obras que, pese a que ellos siempre dijeron que estaban muy contento con él, les estaba haciendo no sólo perder seguidores, sino granjearse críticas cada vez menos favorables.

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

Como siempre, presidiendo la portada con su famoso Reaper guadaña en mano, esta vez con tonalidades blancas, grises y rojas (la verdad que les ha quedado bastante bien, además huyendo de ese aire artificial de las últimas y mostrándose más realista y artística), el álbum ha sido facturado en los estudios Johnny Danger de Helsinki, producido por la propia banda y Mikko Karmila. Estamos ante un sonido menos pesado que el de sus anteriores últimas obras, volviendo a uno más heavy que me recuerda bastante al de la época «Follow the Reaper» aunque actualizado a lo que es el momento actual, pero que cumple con  la labor de sacar lo mejor de los diez cortes.

El disco abre con «Waste of Skin», un tema muy clásico que nos retrotrae a la era «Hatebreeder» por reminiscencias sonoras donde por fin volvemos a escuchar esas melodías de guitarra presidiendo sobre sus rápidos riffs, seña de identidad de lo que eran CHILDREN OF BODOM en sus comienzos. Siguiendo por idénticos derroteros tenemos «Halo of Blood», tema homónimo, con un riff principal 100% death metal de la vieja escuela, además de un conseguido duelo de guitarras a su mitad. «Scream for Silence» es, por el contrario, el primer momento melódico del álbum, reminiscencia directa de la escuela creada en su día por «Everytime I Die», donde teclado y guitarra empastan estupendamente para conformar las melodías. «Transference» es el single, un tema muy heavy y en cierta medida repetitivo en estructura que no está mal, pero ciertamente hubiera preferido cualquiera de la tres anteriores para esta labor, pese a que la melodía guitarrera del estribillo me parece buenísima y han rodado un interesante video del tema.

«Bodom Blue Moon (The Second Coming)» es, desde su comienzo, uno de los más interesantes del disco, con esa complejidad de líneas melódicas atacadas por guitarras y teclados armonizándose entre sí y que desemboca en un tema en el que caña y melodía se dan de la mano con muy buenos resultados. «The Days are Numbered» es más frenética, cañera y a piñón fijo, con un estribillo 100% clásico (de hecho tiene cierto regusto al de «Warheart»).

«Dead Man’s Hand on You» es quizás la que más sorprende, de tempo lento, con un aire oscuro, donde las acústicas y el bajo mandan en gran parte de su minutaje, creciendo poco a poco hasta un estribillo poco ortodoxo pero bien construido y dotando al tema de su mayor intensidad hasta ese momento. Supone además la calma antes de la tormenta que nos trae «Damaged Beyond Control», que bien podría haber estado incluida en «Hate Crew Deathroll», pero recuperando pronto el pulso heavy con el brillante «All Twisted» donde riffs y teclados nos devuelven la sonrisa al recordar sus primeros años, pese a que pueda sonar un poco a auto plagio consabido, poniendo el cerrojazo con «One Bottle and a Knee Deep», tema que no está mal pero aporta poco con su repetitiva figura de riff machada una y otra vez.

Estamos en definitiva ante una vuelta a los orígenes, de las de verdad, que aporta poco o nada a lo que es la evolución del sonido de CHILDREN OF BODOM pero deja un buen sabor de boca a los que no gustaban de los derroteros por los que dicho crecimiento musical había llevado a la banda en sus tres/cuatro últimos álbumes. Si para el futuro continúan con estas miras hacia el pasado, pero aportando elementos que casen con ellos, podrían conseguir no sólo captar nuevos adeptos, sino que los fans que antaño se vieran decepcionados se volvieran a subir al barco de los fineses; el tiempo dirá.

Tracklist:

  1. Waste of Skin
  2. Halo of Blood
  3. Scream for Silence
  4. Transference
  5. Bodom Blue Moon (The Second Coming)
  6. The Days Are Numbered
  7. Dead Man’s Hand on You
  8. Damage Beyond Repair
  9. All Twisted
  10. One Bottle and a Knee Deep

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

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