Noche thrashica donde las haya la que se presentaba el pasado 19 de junio, una nueva banda, SUICIDAL ANGELS, acompañando a tres clásicos del género como son HEATHEN y sobre todo DEATH ANGEL y EXODUS.

SUICIDAL ANGELS estaban inmersos en su actuación cuando entré en la sala, y aunque no es un grupo que controle, si me sorprendieron gratamente. La banda sonaba muy compacta y definida y estaba gozando de una más que positiva recepción por parte del respetable, el cual aunque todavía no era muy abundante sí se mostraba totalmente entregado con los griegos.

Crónica de Antonio Cerezuela de RafaBasa.com

El cuarteto presentaba su cuarto trabajo, aparecido en enero con el nombre de «Bloodbath» y desde luego que no se les trató como al grupo desconocido del cartel.

En el aspecto negativo, la banda suena demasiado a SLAYER y su oferta, aunque no exenta de calidad, sí adolece notablemente de originalidad, y eso les hace perder enteros.

Un buen concierto pero creo que en el futuro deberían intentar dar algo más de personalidad a los temas sin perder sus raíces thrashicas más clásicas.

Los siguientes en subir a la palestra eran HEATHEN, banda de culto proveniente de la Bay Area que aunque por decirlo de alguna manera, eran los menos cañeros del cartel, supieron dejar el listón muy alto no solo dando cera a raudales, también dejando constancia de su enorme calidad como músicos.

Aunque al principio sonaban un poco embarullados, por el sonido no por la banda, la apertura con la spidica «Dying Season» de su más reciente disco «The Evolution Of Chaos» dejó claras sus intenciones desde el comienzo, las cuales se vieron refrendadas por el clásico «Open The Grave», o por canciones como «Mercy Is No Virtue» o «Arrows Of Agony».

Hay que hacer una mención especial a sus guitarristas Kragen Lum y Lee Altus, quienes demostraron tener un nivel muy alto y ser unos músicos muy infravalorados. Como compartían las labores solistas o verles doblar los solos con una precisión absoluta era algo digno de presenciar.

Debido a la extensa duración de la mayoría de sus temas, tras la épica «No Stoned Unturned», un tema un tanto incomprendido por la mayoría de los asistentes pero que yo disfruté notablemente, recuperaron el tono del respetable cerrando con una soberbia interpretación de su clásico «Death By Hanging».

Tras el recital ofrecido por HEATHEN le tocaba el turno a la que yo creo que era la banda más esperada de la noche, DEATH ANGEL, cuyas visitas a nuestro país han sido prácticamente inexistentes y cuya promesa de tocar su debut «The Ultra Violence» íntegro había puesto los dientes muy largos a todos los allí congregados.

En este momento la sala, aunque lejos de estar llena, presentaba una entrada aceptable y un ambiente perfecto para los de San Francisco, quienes abrieron con «Thrashers» metiéndose al público en el bolsillo desde el primer minuto.

El concierto de DEATH ANGEL fue tan sencillo como contundente, tocando el citado disco «The Ultra Violence» de principio a fin. Sin duda los momentos álgidos fueron «Voracious Souls», «Kill As One», la instrumental que da título a la obra y «Mistress Of Pain», dejando al público más que satisfecho con su tremenda actuación.

El sonido les acompañó en todo momento y los cinco miembros, especialmente el cantante Mark Osegueda, se mostraron muy activos a lo largo de todo el concierto.

Personalmente eché de menos «Third Floor», «Open Up» o «Thrown To The Wolves» de su «The Art Of Dying» de 2004, pero aun así, fueron los triunfadores la noche a pesar de lo mucho que me gustaron HEATHEN.

Ya solo quedaban EXODUS, siendo sincero la banda que menos ganas tenía de ver, porque ya había asistido a varios conciertos suyos y sobretodo porque el grupo ha cambiado tanto en los últimos 6 ó 7 años que parecen una banda totalmente distinta.

Como dato curioso, decir que recuperaban para el periplo a su guitarrista original Rick Hunolt, quien reemplazaba al habitual Gary Holt al encontrarse éste supliendo al todavía convaleciente Jeff Hanneman en SLAYER.

Los californianos abrieron con la fuerza que les caracteriza y tengo que decir que su sonido no era tan moderno y saturado como la última vez que les vi; supongo que teniendo en cuenta a sus acompañantes optaron por dar cierto toque algo más clásico a su propuesta.

Eso también influyó en el repertorio, ya que estuvo basado mucho más en su material antiguo que en otras visitas, algo en absoluto reprochable teniendo en cuenta que su más reciente disco en estudio «Exhibit B: The Human Condition» tiene ya dos años.

De hecho, creo recordar que no tocaron nada de ese álbum, haciendo referencia a su predecesor «Exhibit A: The Atrocity Exhibition» únicamente con «Iconoclasm» y dando total preferencia a su álbum de regreso «Tempo Of The Damned», del que sí sonaron canciones como «Blacklist» o el ya convertido en un clásico «War Is My Shepherd».

El resto de la actuación, de la cual tengo que decir que a pesar de no enloquecerme no estuvo mal, estuvo centrada en el pasado del grupo deleitando al personal con clásicos como «Piranha», «The Last Act Of Defiance», «Metal Command», «And Then There Were None» o «A Lesson In Violence», para cerrar muy acertadamente con «The Toxic Waltz» y «Strike Of The Beast».

En el lado negativo, no entendí esa «interpretación» del «Rock You Like A Hurricane» de SCORPIONS no se si a modo de homenaje o de escarnio, y la deplorable actitud del cantante Rob Dukes, quien intentó agredir al técnico de monitores al comienzo del concierto cuando la culpa ni siquiera era suya.

No obstante fue una gran noche de Thrash Metal en la que los triunfadores fueron sin duda DEATH ANGEL, cuyo cantante seguía siendo aclamado incluso durante la actuación de EXODUS.

Crónica de Antonio Cerezuela de RafaBasa.com