Dave Mustaine era el más esperado de los invitados a la celebración del 30 aniversario de Metallica y fue en el último de los cuatro conciertos en San Francisco cuando tocó junto a sus ex compañeros, entre besos y abrazos, temas que ayudó a componer en su día: “Metal Militia”, “Hit the Lights”, “Jump in the Fire” y “Phantom Lord” más “Seek and Destroy” con todos los músicos participantes. “Tuve altibajos emocionales antes de subir al escenario”, declaró Mustaine en la pagina web Powerline. “Estaba nervioso, impaciente, emocionado… no lo puedo evitar, soy un artista y estoy así de loco…  soy muy perfeccionista… ojalá hubiese dispuesto de más tiempo para ensayar con la banda, hubiese tenido el sonido adecuado y me hubieran subido el sonido durante mis solos, porque soy un perfeccionista. Pero estábamos tocando en un club y tocábamos como una banda de club, así que fue divertido pasar de reglas”.

A continuación podeis videos de su actuación con Metallica y conocer mas detalles sobre sus declaraciones…

Cuando le preguntaron por qué no tocaron “The Four Horsemen”, Mustaine dijo que como Metallica lo habían grabado de otra manera y no como lo había compuesto Mustaine (su “The Mechanix”), no había necesidad de hacerlo.

También declaró que cuando se enteró de que otros ex miembros como Ron McGovney y Lloyd Grant iban a estar también en el escenario, se sintió incómodo: “Creía que íbamos a estar solo Metallica y yo pero después me dije a mí mismo ‘Bueno, me aguantaré’… y me lo pasé tan bien sobre las tablas que se me olvidó que estaban allí”. Os recordamos que McGovney y Mustaine tuvieron un par de desencuentros cruciales cuando ambos militaban en Metallica: en el primero, el perro de Mustaine arañó el coche de McGovney y Hetfield le dio una patada, algo que hizo que se desencadenara una pelea entre todos en el local del ensayo y que supuso la expulsión de Mustaine (aunque esa vez solo fuese por un día). El segundo fue cuando todos se hospedaban en la casa de McGovney y Mustaine vació a propósito una lata de cerveza en los amplis de McGovney; cuando Ron enchufó su bajo, recibió una descarga. Harto de todo, les echó de su casa y dejó la banda poco después.