Veintisiete discos lleva editados ya Alice Cooper en sus más de cuarenta años de carrera, en los cuales ha tenido tiempo e inquietud para jugar y llevar a su terreno cuantos estilos ha querido: rock, hard rock, heavy metal, pop, grunge, metal industrial… siempre desde el prisma de su forma de componer, interpretar y ver la música. Pocos pueden presumir de semejante bagage musical, el cual merecidamente le ha llevado a cruzar las puertas del R&R Hall of Fame; estaban tardando ya en darle los merecidos honores.

Vuelve con «Welcome 2 my Nightmare», secuela del afamado disco del año 75, que ya es una obra maestra de referencia dentro del género, un disco magnífico de comienzo a fin acompañado por un DVD (VHS en su día) de recuerdo de una espectacular gira mezcla de rock y vodevil.

Puntuación: 8,5
Crítica de
J. José Jiménez de RafaBasa.com

«Welcome to my Nightmare» giraba en torno al personaje de un niño llamado Steven (personaje recurrente en canciones posteriores, como en «Wind Up Toy», por nombrar uno de los muchos ejemplos que hay) y cada una de las canciones que lo componían era una pesadilla sufrida por el, por lo que cada uno de los temas que componen esta secuela siguen la misma tónica.

Comparar un disco con otro es difícil, ya que estamos hablando de un álbum que saldrá en breve y de otro que es toda una institución del rock, por lo que prefiero quitarme la idea de la cabeza y analizar «Welcome 2 my Nightmare» individualmente, obteniendo el resultado de que es un muy buen disco, y es que se nota que Alice no lanza los discos sólo por sacarlos, sino que sigue en un gran momento de inspiración, iniciado posiblemente por una vuelta al rock más primitivo de sus comienzos con aquel «The Eyes of Alice Cooper», seguido de un fenomenal «Dirty Diamonds» y de un inspiradísimo «Along Came a Spider» que sencíllamente me encantó, igual que este que ahora nos ocupa.

Ha colaborado con sus antiguos compañeros de la Alice Cooper Band, con los que grabó sus primeros siete discos, siendo curioso que se reúna con ellos para crear la segunda parte del primer disco que grabó sin su compañía, aunque en todo caso, me parece más anecdótico que otra cosa, pues el disco como tal es, sin menospreciar al resto de músicos, colaboradores y compositores, obra conjunta de Alice con su amigo y productor Bob Ezrin. Huelga decir que con semejante monstruo a los controles, la calidad de producción es no buena, sino exquisita, aunando el sonido clásico sin hacer ascos a las nuevas tecnologías y dejando en la mezcla cada instrumento y cada voz donde le corresponde.

Con el rock como elemento conductor, encontamos en este «Welcome 2 my Nightmare» una amplia selección de canciones y estilos, que van desde lo más clásico a lo Rolling Stones (buena muestra de ello es el single «I’ll Bite your Face Off», rockera, ligera y pegadiza) o el country, algo de folk e incluso música disco. Sin duda, como decía en el párrafo anterior, estamos ante un disco de rock clásico, añejo, pero que a su vez no reniega de las nuevas tecnologías ni del mestizaje con otros géneros cuando se hace necesario, sin llegar en ningún caso a transgredir la línea trazada por un artista años hace ya consagrado en su propio estilo. Por contra, «Welcome 2 my Nightmare» ofrece al que lo escucha un recorrido ameno, que no hace pesado ni monótono el tiempo empleado en desgranarlo de principio a fin.

Comencemos pues con «I am made of You», tema lento que abre el álbum con la melodía de piano rescatada de «Steven» sobre una base de cajas de ritmos y va abriendo poco a poco en un tema a medio tiempo, no el puñetazo en la boca ideal para abrir un concierto, pero sí para introducirnos en una mega pesadilla, que es de lo que se trata. La calma desaparece con la bailona «Caffeine», un rock pegadizo y movido con estrofas que hacen imposible estarse quieto, un puente bien construído desembocando en un estribillo pegadizo y matador.

«The Nightmare Returns» es, a parte de un auto guiño a uno de sus vídeos en directo, una pequeña y siniestra nana de nuevo basada en variaciones de acordes a partir de «Steven», que sirve de preámbulo a «A Runaway Train», vacilada total donde Cooper se enfunda las botas de cowboy para bordar una divertidísima mezcla de country, rock&roll y rockabilly. No terminan las vaciladas, pues «The Last Man on Earth» es una pieza acústica, mitad folk judío, mitad charleston, graciosa y muy conseguida; tiene guasa eso de: «Puedo fumar, puedo beber, puedo sudar y puedo apestar…».

«The Congregation» es una nueva pieza de rock ligero deudora del sonido de los setenta con esos riffs construídos con guitarra en tresillos y teclado geniales, haciendo que te preguntes cómo lo hace para seguir sonando así de bien y no repetirse en un mismo estilo cuarenta años; inspiración y talento, no hay otra. «I’ll Bite your Face Off», como ya expliqué arriba, es otra pieza de rock ligero, puro Stones en su desarrollo (además confirmado por él mismo), que si bien al principio no me enganchó, con las sucesivas escuchas lo ha terminado haciendo.

Volvemos al vacile con la disparatada «Disco Bloodbath Boogie Fever», tan discotequera como ridícula y psicodélica, que entiendo que haya gente que no le pueda gustar por bizarra, pero no lo olvidemos: ¡estamos viviendo una pesadilla! «Ghouls Gone Wild» es un divertido rock&roll que me recuerda muchísimo a los primerizos The Ramones incluyendo unos coros que son puro Beach Boys, una pieza cachonda que te hace bailar en sus dos minutos y medio de duración.

Poniéndonos más serios, «Something to remember me By» es una preciosa balada impregnada de aire añejo setentero, en unos patrones parecidos a «Killed by Love» de su anterior álbum. «When Hell Comes Home», quizás la que pasa más desapercibida del álbum, es una pesada pieza donde Alice narra más que canta; no es mal tema pero no termian de despuntar entre todas sus compañeras. Es un poco lo mismo que le ocurre a «What Baby Wants» hasta que llega a un estribillo super pegadizo cantado a dúo con la vocalista Kesha, resultando un tema muy comercial, que incluso con algunas remezclas (el tema ya suena electrónico de por sí) podría incluso hacer las delicias de los fans de Lady Gaga, sin exagerar.

Con «I Gotta get Outta Here» volvemos al rock ligero y clásico bien construído, aunque por lo general este tramo final del disco no es que me esté pareciendo malo, pero sí algo por debajo de su comienzo. De no ser por mi pieza favorita -más por la canción en sí por todo lo que evoca- que es la instrumental «The Underture», toda una joya para los fans de toda la vida de Alice Cooper, donde mezclando instrumentos de rock con arreglos orquestales (perfecta la mezcla y tratamiento de Ezrin) disfrutamos un popurrí de «Welcome to my Nightmare», «The Black Widow» (enorme este pasaje, rememorando aquello de «Love me, yes we love me»), «The Awakening», «Only Women Bleed»…  no os cuento más porque son cuatro minutos y medio para descubrir y gozar.

Sin duda, estamos ante un muy buen disco de un artista que, pese a haberlo conseguido todo y no tener nada que demostrarle a nadie, sigue manteniendo vivo su interés ya no sólo por la música, sino por el arte. Deseando estoy de ver cómo va a llevar esta nueva pesadilla al escenario, porque seguro que va a seguir sorprendiéndonos y dando lo mejor de un personaje mil veces imitado pero hasta la fecha nunca superado.

Como decía antes, no he querido comparar este «Welcome 2 my Nightmare» con su hermano mayor pues no me parece justo al tener aquel treinta y seis años y ser este un recien nacido. En todo caso, es posible que dentro de treinta y seis años me guste más aquel, pues en este no aparece la voz del maestro Vincent Price, DEP, aunque quiero pensar que allá donde esté se encontará sonriendo ante la nueva pesadilla creada por su amigo Vincent Furnier.

Lista de Temas:

  1. I Am Made Of You
  2. Caffeine
  3. The Nightmare Returns
  4. A Runaway Train
  5. Last Man On Earth
  6. The Congregation
  7. I’ll Bite Your Face Off
  8. Disco Bloodbath Boogie Fever
  9. Ghouls Gone Wild
  10. Something To Remember Me By
  11. When Hell Comes Home
  12. What Baby Wants
  13. I Gotta Get Outta Here
  14. The Underture

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

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