Seis años han pasado desde el que hasta hace poco, era el último disco de WASP, un interesante “Babylon” que dejó muy buenas sensaciones entre fans y prensa especializada. Todo este tiempo ha servido para darle forma a una nueva obra de nombre “Golgotha”, de carácter predominantemente católico en cuanto a buena parte de la lírica que la impregna, pareciendo algo contradictorio con la representación teatral de monjas crucificadas que antaño llevaran en sus conciertos.

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

 

Blackie Lawless ha producido un álbum impoluto, con  un sonido depurado donde todos los elementos destacan en el momento oportuno. Tanto a un generoso volumen en la cadena de música, como con auriculares, es una delicia de principio a fin en este aspecto. El disco es un digno representante de la carrera de WASP, con momentos que pueden recordar a los inicios más salvajes (aunque de una manera más comedida), los melódicos y predominando, por encima de todo, ese regusto que desde hace años destila la creación de medios tiempos de larga duración, épicos e intensos. Las acústicas y las atmósferas que éstas desprenden, son una delicatesen abundante en “Golgotha”. Otro aspecto a resaltar es el trabajo de Doug Blair, marcándose unos solos de verdadero guitar-hero, mostrando clase, elegancia y técnica allá donde las canciones requieren de su destreza.

“Scream” es un perfecto tema de apertura, con ese macarreo marca de la casa y Blackie entonando las estrofas iniciadas por su característico “Ooooh” al inicio de ellas, poseyendo un enérgico estribillo y un magistral solo a cargo de Doug Blair. “Last Runaway” es maravillosa, súper melódica, puro hard rock con clase que nos lleva de vuelta a los años ochenta. La eligieron como tema avance para el disco y aunque no es representativa del mismo, es una pena que no haya más temas como el.  Llega el momento de pellizcar las cuerdas para crear la graciosa melodía de la rockera “Shotgun”, de nuevo recordando sus dos primeros discos, catalogados sabiamente catalogados por los fans como obras maestras y Blackie dándolo todo a las voces con su característico timbre rasgado.

Con “Miss You” llega el primer medio tiempo, casi ocho minutos de canción con un sentido vocalista repitiendo hasta la saciedad “Oh God, I miss you”. El juego de intensidades e interludios acústicos son variados, así como los abundantes y magistrales solos de Doug, que se crece con cada uno de ellos, llegando al clímax con el último de ellos de casi un cuarto de la duración total. “Fallen Under” es  un temazo intensísimo de sencilla estrofa sobre el que el  ya ex batería Mike Dupke va dibujando sus bases, de menos a más, desembocando en un estribillo enorme.

“Slaves Of The New World Order” es otra maravilla, desde ese inicio tranquilo con bajo, acústicas, hammond y la voz susurrando la melodía por encima, desembocando en una fiera guitarra que marca la figura del riff en un tema muy de la escuela “The Crimson Idol” (tiene alguna reminiscencia a “Chainsaw Charlie (Murders In The New Morgue) hasta ese pedazo de estribillo enorme con Blackie gritando “How long brother, how long…”. Hacia la mitad cambia y se acelera, llega el momento del solo y Blair lleva el tema a todo su esplendor. “Eyes Of My Maker” alterna partes de balada con ritmos machacones y en ocasiones cabalgantes, llegando a mi favorita del disco, una intensa “Hero Of The World” preciosa, con estrofas donde mandan las acústicas, unos ritmos de batería repletos de redobles por doquier, un estribillo increíble (me encanta lo de “Super men, from a foreign land, tyrants with an iron hand”) donde la intensidad crece al máximo; ocho minutos del mejor WASP, 100% disfrutable para fans de cualquier época. Como guinda, tenemos el tema  final que bautiza al álbum. “Golgotha” es una densa balada donde una vez más se le da manga ancha al guitarrista Doug Blair para que inunde buena parte de sus ocho minutos de duración con su repertorio de calidad atacando las seis cuerdas y que líricamente sirve para que Lawless pueda dirigirse cara a cara a Jesús, pedirle respuestas y decirle cuánto le necesita y le echa de menos.

En  resumen, “Golgotha” es un muy buen disco, en la línea de sus predecesores “Dominator” y “Babylon”, aunque con un punto más de inspiración y acierto en la composición. Un ejercicio profundo e intimista a nivel lírico,  con el sello musical característico de las huestes de Blackie Lawless. ¿Qué le falta? En mi opinión, únicamente que el carismático líder crea en él y le dé mayor cancha en los repertorios de los años futuros. Y es que todos queremos escuchar los clásicos de los insuperables primeros discos, pero se dejan en el tintero demasiados temazos de su amplia carrera. Veremos…

Tracklist:

  1. Scream
  2. Last Runaway
  3. Shotgun
  4. Miss You
  5. Fallen Under
  6. Slaves of the New World Order
  7. Eyes of My Maker
  8. Hero of the World
  9. Golgotha

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

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