Se prometía una noche calurosa, a pesar de que los Finlandeses Wintersun nos dejaban adivinar una noche de hielo y estrellas, casi chafada por su autobús de camino a Madrid desde Bilbao, que retrasaron la llegada de los Death Metaleros hasta media hora antes de la apertura de puertas, traducido a un recorte en la set list de los teloneros y a atrasar la hora del concierto, algo que los fans apenas reprocharon, somos humanos y estas cosas pasan, mejor así a una posible cancelación de uno de los conciertos que más expectación ha dado en estos últimos meses.

Una Sala Caracol rozando el Sold Out, preparados para ver a una de las bandas más potentes del panorama internacional, lejos quedaron ya los caminos de Jari Maemppa que labraron a Ensiferum, es el turno de Wintersun, que trae fuerza, frio y mucha mala leche.

Crónica de Ivrael de The DrinkTim

Pero antes de disfrutar de los cabeza de cartel, nos tocaba deleitarnos con unos desconocidos Wind Rose que descargaron unos cuarenta minutos de un Power Folk Metal bastante pizpireto y animado, presentando su álbum «Shadows over Lothadruin».  Sonaron bastante compactos y seguros sobre el escenario ante un público en su mayoría bastante más hecho a los potentes y agresivos sonidos de bandas de otro corte, aún así lograron caldear el ambiente con temas como «The Endless Prophecy», «Majesty» o «Led by Light» último tema del quinteto.

Buena actitud del frontman y del guitarrista de la banda, bastante entregados e intentando en todo momento levantar el ánimo al respetable, quizá le faltase el ánimo de los otros tres integrantes de la banda para que el público se hubiera terminado de despertar.

Pero para eso estaban los Wintersun, que sin hacernos esperar demasiado saltaron a escenario tras una rápida maniobra de los miembros de Wind Rose y el Staff personal de la banda que no tardaron más de diez minutos en chequear todas las líneas para que el cuarteto finlandés asediaran el escenario de la Sala Caracol con la genial «When Times Fades Away» el preludio de la hermosa y épica «Sons of Winter and Stars» coreada hasta la saciedad por un público que parecía morir en cada uno de los estribillos donde apenas se podía escuchar la potente y polivalente voz del maestro de ceremonias Jari Maemppa, puntualizar que los temas de su último álbum «Time I» son extremadamente largos, periplos sonoros de una amalgama exquisita de sonidos, una producción excelente que los chicos de Jari Maemppa han sabido llevar a la perfección al directo. Una ejecución perfecta, técnica sublime a destacar el desparpajo de Kai Hahto, líder de la base rítmica del combo, que sonreía sin parar mientras repartía Blast Beats y cabalgadas infernales con sus bombos.

No me cansaré de decir lo bien que suena nuestra Sala Caracol, quizá no sea la más lujosa de nuestras salas, aun así es de lejos la Sala que mejor suena de Madrid, cualidad que Wintersun ha sabido a aprovechar a la perfección armándose de grandilocuentes y ampulosos samplers que servían de soporte para todo el combinado, ya fueran coros, orquestas o simples efectos de sonido.

«Land of Snow and Sorrow» también alcanzando una duración mayor a los diez minutos al igual que el anterior tema, fue coreada hasta la saciedad, increíble la fidelidad de los fans para una banda que a pesar de tener más de ocho años de antigüedad y únicamente dos discos en su discografía ha sabido ganarse a un gran grupo de fanáticos, los cuales no dudaron en romperse el cuello en «Winter Madness» uno de los buques insignia de la banda, perteneciente a su primer álbum homónimo. «Beautiful Death», también de su primer álbum fue la siguiente en caer, al igual que «Death and the Healing» bajó un poco el ritmo frenético que hasta ahora habían imprimido los finlandeses, algo que sin duda fue de agradecer antes de que arreciara la genial «Time», otro de esos temas que a pesar de ser de tan larga duración parece como si apenas duraran unos minutos.

El broche final vino de la mano de los temas más violentos de la banda, y es que los apenas tres minutos de «Beyond the Dark Sun» sirvieron para hacer temblar los cimientos de La Sala Caracol, perfecta ejecución de un tema frenético e imparable, algo que comparte con la genial «Starchild» tema con el que Wintersun se despidió de la capital española.

Una noche sin duda alguna muy corta, pero sorpresiva al ver a tanta gente reunida para ver a una banda en sus primeras fechas en España, recibiendo un cariño inesperado por una gran legión de fans que se dejaron el alma en cada estrofa y estribillo y más siendo un día entre semana.

¡Esperando a que vuelvan a cruzar nuestra tierra, muy buen show de Wintersun!

Crónica de Ivrael de The DrinkTim