Hubo un tiempo en el que los fineses Stratovarius abanderaron el vendaval de power metal que arreciaba por el viejo continente. Llegaron hasta un punto en el que dieron el salto de las salas a los pabellones convirtiéndose en todo un estandarte del género.

La primera década del nuevo siglo fue desestabilizando la formación hasta que el propio líder de la banda, Timo Tolkki, decidiera abandonar el grupo tras numerosos problemas personales. La edición de discos que no estaban a la altura y la progresiva marcha de músicos clave como el bajista Jari Kainulainen o, más recientemente, el batería Jörg Michael, parecían haber herido de muerte a la banda finesa.

Crónica de Pedro Alonso de MariscalRock.com

Sin embargo, no se debería menospreciar a los dos pilares que mantienen vivo Stratovarius: el vocalista Timo Kotipelto y el teclista Jens Johansson. Han ido reclutando músicos jóvenes a los que dan voz y voto y han editado álbumes de más calidad hasta llegar a 2013 y sacarse de la chistera un lanzamiento como “Nemesis”, sin duda lo mejor que han realizado en muchos años.

La sorpresa llegó cuando anunciaron una gira compartiendo liderazgo con los jovencísimos Amaranthe, una estrategia inédita al equiparar a una banda con tres décadas de trayectoria con otra que acaba de lanzar su segundo disco. En palabras de Johansson, ha sido un modo de combatir la crisis, buscar audiencias más heterogéneas  y no sucumbir ante la feroz competencia de la gira de Helloween y Gamma Ray que ha recorrido Europa en fechas cercanas.

Aunque en buena parte del viejo continente han conseguido muy buenas audiencias, en Barakaldo se cortó la racha con apenas cuatro centenares de fans en la sala Rock Star Live, una cifra a todas luces muy pobre para los números en los que se movía Stratovarius en el pasado.

El plantel lo completaban los americanos Seven Kingdoms, una sorprendente banda de Deland (Florida), que practica un potente power metal con chica a la voz. Cuentan con tres discos en su haber y una formación compenetrada y sólida que sabe entregarse en directo. Abrieron con un temazo como “After The Fall” en el que se pudo comprobar la buena voz de Sabrina Valentine y la competencia de los dos guitarras solistas y de la base rítmica. Apenas contaron con media hora pero seguro que reclutaron nuevos fans para su causa gracias a temas como “The King In The North” o el final “Into The Darkness”. Las dobles melodías de guitarra y los potentes riffs quedaban perfectamente ensamblados con la voz de Sabrina. Seven Kingdoms fue una más que agradable sorpresa en la tarde de domingo.

Un fuerte virus había hecho estragos en el autobús de gira hasta el punto de que la vocalista femenina de Amaranthe, Elize Ryd, había tenido que cancelar un concierto unos días antes de sus fechas peninsulares. También el propio Kotipelto estaba aquejado del mismo mal, teniendo que mantenerse prácticamente entre algodones. Los nórdicos Amaranthe llegaban con su segundo disco, “The Nexus”, recién editado y su innovadora estrategia de mezclar tres voces; la femenina de Elize y dos masculinas, una gutural y otra limpia.

Comenzaron con un tema nuevo, “Invincible”, y recuperaron su debut con canciones como “Leave Everything Behind” y “1.000.000 Lightyears”. Musicalmente la propuesta de la banda sueco-danesa es una clara coctelera en la que agitan metal, pop, electrónica y diferentes influencias confluyendo en temas accesibles y comerciales. Un guitarrista, un bajista y un batería constituyen la telaraña musical mientras que las pregrabaciones casi de discoteca predominan sobre los instrumentos.

La clara diferencia de Amaranthe estriba en ese juego de voces y en la presencia de Elize, que desde que la ‘descubrieron’ Kamelot se ha convertido en la voz femenina más codiciada de la escena metálica. De hecho, también cantará curiosamente en la nueva ópera metal del ex Stratovarius Timo Tolkki. Más canciones del debut como “Serendipity” o “My Transition” desembocaron en la nueva “Infinity”. Un solo de batería sin demasiados alardes fue el preludio a la balada “Burn With Me” cantada a dos voces. “Mechanical Illusion” se fundió en “Rain”, donde reclamaron el headbanging de unos fans quizás un tanto fríos ante su propuesta.

“The Nexus” y “Afterlife” fueron los últimos temas nuevos que interpretaron de su segundo trabajo. La recta final comenzó con una emotiva “Amaranthine” trazada con el piano y la voz de Elize demostrando sus buenas cualidades. “Call Out My Name” cerró su concierto. Sin embargo, retomaron la escena para despedirse con dos bises, “Automatic” y “Hunger” tras 65 minutos. Son innovadores, especialmente al combinar tres voces, y disponen de temas muy pegadizos, aunque en ocasiones se alejan demasiado de los fundamentos del rock y el metal.

Había llegado la hora de los auténticos cabezas de cartel. Stratovarius salieron a defender su meritorio “Nemesis” con un “Abandon” de entrada y un sobrio Kotipelto asumiendo el mando desde el centro de la escena. Sin respiro los fans de los noventa rememoraron la esencia más power del grupo con el rapidísimo “Speed Of Light”, del magistral “Episode”, para volver al nuevo disco con el comercial “Halcyon Days”, del que han filmado un videoclip.

Jens Johansson tiene que tirar de galones, ahora que es el segundo miembro más veterano, y así lo hizo desde una de las esquinas animando con buen humor al tiempo que desvelaba su destreza en los teclados. Volvieron al “Episode” con un monumental “Eternity” y un Kotipelto que mantuvo bien la voz sabiendo perfectamente dónde estaban sus límites. El guitarrista Matias Kupiainen evidenció su escuela clásica y una técnica más volcada a las canciones que en su lucimiento personal, lo que es de agradecer. Mención especial para el nuevo miembro a bordo, Rolf Pilve, un joven batería que evidentemente no hizo olvidar a Jörg Michael, pero que salvó con nota su presentación. Se compenetró bien con el bajista Lauri Porra, que une su pose setentera a un sonido que sobresale.

El nuevo tema “Dragons” dio paso al solo de batería, donde Pilve dejó constancia de su potente pegada. La coreada “Eagleheart” fue enlazada con otra canción de “Nemesis”, “Fantasy”. La sorpresa saltó cuando los músicos se retiraron por primera vez a camerinos cuando apenas llevaban 39 minutos en escena. La intro de “Destiny” recuperó la intensidad con una buena ejecución de otro de sus temas clave en los noventa. La esencial “Black Diamond”, iniciada con un solo de Johansson, despidió demasiado pronto el primer bloque del concierto.

El último single “Unbreakable” volvió a dejar constancia del gran trabajo cuajado en “Nemesis” en la entrada de los bises. La balada “The Story Is Over” centró todos los focos en Kotipelto, quien lideró a la banda hacia una predecible despedida con “Hunting High And Low”. Salvaron una actuación de casi hora y veinte minutos, que se quedó demasiado corta. Sin duda esa estrategia de compartir liderato de gira con Amaranthe no tiene demasiada lógica cuando una banda tan grande como Stratovarius tiene que acortar su set. Esto no ayudará a que recuperen aquella hegemonía que tenían por estas tierras hace años. Sin embargo, en el haber hay que destacar que Stratovarius han recuperado por fin su creatividad con “Nemesis” a pesar de que sólo mantengan el 40% de la formación clásica de los noventa.

AMARANTHE SET LIST

“Invincible”
“Leave Everything Behind”
“1.000.000 Lightyears”
“Serendipity”
“My Transition”
“Infinity”

Solo de batería

“Burn With Me”
“Mechanical Illusion”
“Rain”
“The Nexus”
“Afterlife”
“Amaranthine”
“Call Out My Name”

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“Automatic”
“Hunger”

STRATOVARIUS SET LIST

“Abandon”
“Speed Of Light”
“Halcyon Days”
“Eternity”
“Dragons”

Solo de batería

“Eagleheart”
“Fantasy”
“Destiny”
“Black Diamond”
“Unbreakable”
“If The Story Is Over
“Hunting High And Low”