“The Best of us Bleed” es el título que han puesto los nuevos Cryptopsy a su primera recopilación. Una mezcla de canciones nuevas, “mejores” temas de todos y cada uno de sus discos y algunos de los tracks referentes de la banda canadiense en directo. Un disco que sabe a poco, a muy poco, y que, al querer abarcar tanto, termina decepcionando.

La prueba de fuego llegaría con ‘The Unspoken King’ que llegaba a las tiendas de discos en mayo de 2008. El resultado no pudo ser más desastroso. Una de las bandas, por no decir LA BANDA, de death metal brutal/técnico más respetadas del mundo, echaba a perder todo lo hecho durante más de quince años y viraba según el viento de moda en ese momento: el deathcore. Las críticas, negativas en todos los casos, no se hicieron esperar y la banda cayó en el descrédito, lógico y normal, tras un cambio tan acusado.

Puntuación: 6
Crítica de
Paris González de Metal Symphony

Y en 2012 deciden grabar un nuevo disco que, paradójicamente, lleva por título el nombre del grupo y que vuelve al espíritu real y propio de Cryptopsy. El nuevo cambio de rumbo sí gusta, y mucho, a los seguidores de la banda. Pero también deciden publicar una compilación de la que versa esta pequeña reseña.

Si quieres cambiar la imagen que se tiene de ti, no puedes incluir en un “Lo mejor de…” canciones de tu peor disco. Ese que ha hecho que ya no se te valore como antes, el que te ha hundido entre la peor calaña del metal. Y este es uno de los principales hándicaps que tiene este ‘The Best of us Bleed’. También intentan cambiar la visión del grupo desde la portada con un hombre sentado en un trono, en medio de un caos de fuego y llamas, provocado por algo cercano al apocalipsis y completamente rodeado de cuerpos yacentes.

El disco se divide en dos CD’s. En el primero, se inicia con cuatro temas inéditos, de una factura técnica y brutal poco menos que impresionante. Se trata de ‘Boden’, ‘A Graceful Demise’ y ‘Holodomor’ como temas propios, en los que, como ocurre con el último disco de la banda, se vuelve a la tendencia más brutal y técnica del grupo canadiense que tan buenos frutos les diera a mediados de los noventa. El cuarto track, la versión de ‘Oh My Fucking God’, del grupo de Devin Townsend, Strapping Young Lad, da una versión aún más brutal si cabe que la original.

A partir de ahí, el listado de canciones avanza desde el ‘The Unspoken King’ hasta el clásico entre los clásicos, ‘Blasphemy Made Flesh’. Claro está que la calidad del disco va superándose según pasan los minutos y es que del deathcore/metalcore del álbum de 2008, se pasa al puro death metal de los tiempos de ‘Once Was Not’ o ‘And then You’ll Beg’, hasta llegar a los temas más influyentes de la banda y que están recogidos en sus dos primeros larga duración. Entre los temas en directo, cabe resaltar ‘Shroud’ y ‘Slit Your Guts’

Poco más se puede decir de un disco recopilatorio en el que la elección de las canciones no ha sido el más acertado. Si la nota de la reseña es un 6 es debido a la calidad de las nuevas canciones, el cover de ‘Oh My Fucking God’ y alguno de los temas en directo. Por el resto del álbum, da la sensación de ser un disco con el único objetivo de lavar la cara y limpiar la imagen de un grupo, cuestión que, además, no han conseguido solucionar.

Crítica de Paris González de Metal Symphony

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