Volvían los de la Txantrea a visitar Madrid por segunda vez este año, y una vez más el concierto se realizó en la céntrica Joy Eslava, que presentó una entrada muy buena. Afortunadamente los mayas no acertaron y el concierto se puedo hacer, y menos mal que no acertaron porque los Barri volvieron a dar un conciertazo. Barricada vuelven a de actualidad porque hace poco salía a la venta su último disco en directo, “Quedan caminos por recorrer”, grabado en Asoain para apoyar a ADEMNA, la Asociación de Esclerósis Múltiple de Navarra.

Crónica de Alfonso Dávila de MariscalRock.com

Cada uno tiene sus grupos especiales, y uno de los míos es sin duda Barricada. En este concierto lo pasé especialmente mal porque tenía que ocuparme de tomar apuntes de los temas y también de hacer fotos, y es que no podía dejar de cantar sus canciones, que tanto me han marcado. No había visto aún a Barricada sin el Drogas, y la verdad es que no se me hizo raro verles sin él, en los primeros temas a lo mejor pensé que me faltaba algo, pero al ver lo bien que lo hacía Ander y el carisma que desprendían Boni y Alfredo terminé por olvidarme de su ausencia. Además hay que destacar el grandísimo esfuerzo que hizo Ibi en el concierto de Madrid -y en Valladolid donde tocaron al día siguiente-, aguantando como un campeón las dos horas y pico del concierto tocando con un esguince en un tobillo.

Puntuales a las 20:30 comenzaban el concierto con los primeros acordes de “Pasión por el ruido”, con la que levantaron al público y sembraron la locura en toda la sala. Siguieron con “Punto de mira”, el primer single de su último trabajo de estudio, y fue recibido como un clásico más del grupo. Más clásicos sonaron a continuación, con “Objetivo a rendir”, “Noche de Rock&Roll” y “Písale”, la primera canción en la que cantó Alfredo. La sala era u hervidero, con la gente cantando cada una de las palabras de sus letras que tanto han marcado la vida de muchas personas. Además se veía que sobre las tablas se lo estaban pasando igual o incluso mejor que nosotros, con Alfredo y Ander yendo de arriba abajo por el escenario. Boni estaba más estático porque tenía que encargarse de las voces, pero en cuanto podía se arrimaba al borde para poder contagiarse del entusiasmo del público, e Ibi no paró de sonreír ante lo que estaba viendo.

Prosiguieron con “Por la libertad”, “Contra la pared”, “Abrir y cerrar” y la emblemática “Todos mirando”, en la que no pude parar de cantar. Volvieron a recordarnos su nuevo disco con “El muelle”, entre gritos de “Osasuna, Osasuna” por parte de unos seguidores. “Juegos ocultos” dio paso a “Como el invierno”, alternando canciones nuevas y clásicos de la banda. Siguieron sin darnos un momento de descanso con los temas “El trompo”, “Callejón sin salida” y “En lo más pequeño”, que fueron las siguientes en sonar. “Rugir y morder” dio paso a “Cierra los ojos”, y a continuación llegó para mí uno de los momentos especiales de la noche, “Mañana será igual”, cantada por Alfredo y que tiene ese feeling por así decirlo que lo convierte en un tema especial, al menos bajo mi punto de vista.

La noche estaba siendo memorable, a base de guitarrazos y de los grandísimos versos que encumbraron al grupo a la cima. Siguieron presentando temas del “Flechas cardinales”, del que tocaron seis, como “Aguardiente” que fue el siguiente en ser interpretado, una delicia poder escucharlo. En esta nueva etapa están incluyendo en sus directos canciones que no eran muy habituales, y es que un grupo como Barricada que lleva tantos años y que ha firmado tantos himnos de nuestra música, puede hacer miles de repertorios distintos que siempre va a acertar. “Pídemelo otra vez” fue cantada por todo el mundo en la Joy, y con “A toda velocidad” consiguieron revolucionar a todo el mundo con ese ritmo tan punki que tienen sus temas más antiguos. A partir de aquí ya solamente quedaba sitio para los clásicos del grupo, y para una canción más del “Flechas cardinales”, empezando con “Deja que no acabe nunca”, “Okupa” y “Animal caliente”, con la que por fin nos dieron un momento tranquilo y con la que tranquilizaron hasta cierta medida la emoción que se estaba viviendo entre el público. Solo faltaba una canción más antes de los bises, y esa no podía ser otras más que “En blanco y negro”. Os podéis imaginar lo que se vivió con ella, toda la sala botando mientras cantaban a grito pelado la letra y Barricada uniéndose a la fiesta que estaban armando.

Después de un corto y merecidísimo descanso, volvían a salir para hacer la última parte del concierto, los bises, que en una noche como esta nadie quería que llegaran porque todos queríamos estar más rato disfrutando del grupo. Comenzaron con “Aún queda un sitio” y “No hay tregua” (os aseguro que no la hubo en ningún momento de la noche). Terminaron con la habitual “Esta noche no es para andar por estas calles” y “Flechas cardinales” con la que pusieron fin a una velada muy especial en la que no se terminó el mundo, pero en la que se vivió una noche mágica ofrecida por Barricada, un grupo que lleva dejándose la piel 30 años encima de los escenarios de todo el país creyendo aún en la MÚSICA con mayúsculas, que es lo que nos ofrece siempre esta gente.

SETLIST:

Pasión por el ruido
Punto de mira
Objetivo a rendir
Noche de Rock&Roll
Písale
Por la libertad
Contra la pared
Abrir y cerrar
Todos mirando
El muelle
Juegos ocultos
Como el invierno
El trompo
Callejón sin salida
En lo más pequeño
Rugir y morder
Cierra los ojos
Mañana será igual
Aguardiente
Pídemelo otra vez
A toda velocidad
Deja que esto no acabe nunca
Okupa
Rojo
Animal caliente
En blanco y negro

Bises:

Aún queda un sitio
No hay tregua
Esta noche no es para andar por estas calles
Flechas cardinales

Crónica de Alfonso Dávila de MariscalRock.com