Poco se puede decir que no se haya dicho ya en estos treinta años del disco editado en 1982 bajo el título de «Screaming For Vengeance» por JUDAS PRIEST, uno de los más grandes grupos británicos de Heavy Metal en particular y Rock en general.

No obstante, no voy a dejar pasar la oportunidad de realizar un pequeño análisis de uno de los discos imprescindibles del Heavy Metal.

Solo hace falta escuchar la apertura del trabajo para tener claro que no se trata de un álbum cualquiera; la introducción «The Hellion» seguida por el clásico «Electric Eye» augura una auténtica avalancha de calidad y Heavy Metal a partes iguales. Tras la apocalíptica e intimidatoria introducción, «Electric Eye» muestra a unos JUDAS PRIEST en todo su apogeo de nuevo en la senda tras el controvertido «Point Of Entry». Esto se hace patente en «Riding On The Wind», que continúa el poderío desplegado en «The Hellion/Electric Eye» con esa potente entrada de batería y con un riff incisivo donde los haya.

Crítica de Antonio Cerezuela de RafaBasa.com

Sin perder el ataque, la melodía llega con «Bloodstone», un tema muy pegadizo con un solo sensacional marca de la casa que de alguna manera, tiene su continuación en «(Take These) Chains», un medio tiempo con un gran estribillo muy sentido y una estrofa sobresaliente que crece de manera magnífica al comienzo de la canción hasta llegar al puente. La cara A se cierra con «Pain And Pleasure», un tema pesado y un tanto tedioso en ocasiones que sin ser malo, queda bastante por debajo del resto de las canciones.

Tras una primera parte del álbum que ha comenzado arriba del todo para ir bajando poco a poco sin perder el ataque, la calidad o la clase (algo que demuestra que en los grandes discos ni siquiera el orden de las canciones es arbitrario), llegamos a la cara B. Esta segunda parte comienza como la primera, con un poderosísimo y furibundo tema título que hace olvidar el leve traspiés de «Pain And Pleasure». Además de un riff afilado de verdad y de un Rob Halford desgañitado, «Screaming For Vengeance» tiene un solo absolutamente espectacular y una melodía de voz en el estribillo amenazadora como pocas, algo que sin embargo, no le impide enlazar perfectamente con un accesible y rítmico «You’ve Got Another Thing Comin’», sencillo del disco y el tema que les abrió definitivamente la puerta de EE UU. «You’ve Got Another Thing Comin’» es un tema muy inspirado, destinado a ser single que, a pesar de no ser uno de mis favoritos, está muy bien hecho y cumple con su cometido a la perfección. Una estrofa fácil y directa que sin renunciar a la identidad de JUDAS PRIEST reclama a la vez la atención de otro posible público, y un estribillo pegadizo y llamativo sin ser cansino, todo aderezado con gran solo y con los arreglos clásicos de Halford.

La línea descendente de la cara A se hace patente también en esta segunda parte con «Fever», otro medio tiempo muy dinámico hecho con mucho gusto que combina atmósfera, melodía y ataque todo con la impronta de JUDAS PRIEST. El álbum se cierra con «Devil’s Child», una gran canción un tanto AC/DC que aporta, de alguna forma, la nota de color al disco y le devuelve, en lo que a intensidad se refiere, a un punto medio similar al de «Bloodstone» perfecto para cerrar la obra.

Otro de los puntos fuertes en «Screaming For Vengeance» son las guitarras. Los riffs son hirientes y demoledores, pero los verdaderos momentos álgidos del instrumento se encuentran sin duda en las guitarras solistas. Los arreglos que pueblan los temas complementan a éstos perfectamente sin distraer la atención de la voz, y los solos son auténticas obras maestras de la guitarra del Heavy Metal.

Aunque Glenn Tipton y KK Downing siempre han sido una de las parejas más compenetradas del estilo, creo que es en este álbum cuando de verdad consiguen una comprensión casi absoluta de sus respectivos estilos y comienzan a hacer crecer las guitarras hasta extremos insospechados como escucharíamos 8 años después en «Painkiller».

Siguiendo con los músicos, huelga decir que JUDAS PRIEST alcanzaron su cénit compositivo y de popularidad en los 80, pero a pesar de eso, nunca he podido evitar pensar que Dave Holland era un batería que se quedaba un tanto a medio gas para lo que JUDAS PRIEST necesitaba. Es un batería muy seguro y eficaz, pero también muy sobrio y comedido, algo que siempre me ha dado la sensación de que restaba potencia al resto de la banda. Mientras que Simon Philips hizo un trabajo perfecto propio de alguien de su talla en «Sin After Sin», y su sucesor Les Binks terminó de dar a JUDAS PRIEST el empuje que necesitaba para derivar definitivamente en el Heavy Metal sin concesiones de «Stained Class», Dave Holland redujo notablemente esa potencia de la percusión que quizá la banda podría, si no haber necesitado como muestra la historia, sí haber agradecido. No obstante hay que decir que con él, JUDAS PRIEST vivió su época más gloriosa a todos los niveles y que encajaba perfectamente con el estilo simple y directo del bajo de Ian Hill.

En lo que a temas se refiere, «Screaming For Vengeance» es un álbum prácticamente sin mácula, un disco que sentó las bases de como iban a sonar JUDAS PRIEST en los 80 y de como iba a evolucionar el Heavy Metal en el futuro más próximo. Sin desmerecer a sus contemporáneos, JUDAS PRIEST inauguraron el sonido afilado y depurado para el Heavy Metal con producciones limpias y brillantes que protagonizaron también algunos de sus trabajos posteriores, tales como «Defenders Of The Faith», «Ram It Down» o el celebrado «Painkiller». Mientras que IRON MAIDEN apostaban por producciones más crudas (no exentas ni mucho menos de calidad), DEF LEPPARD aligeraban notablemente su estilo, y SAXON seguían aferrados a la sobriedad más absoluta, JUDAS PRIEST refinaban su sonido no solo sin apartarse del Heavy Metal, incluso reafirmándolo.

Esta nueva visión de la producción en el Heavy Metal tardó en hacer mella, pero más o menos tres años después de la salida de «Screaming For Vengeance», muchos grupos asimilaron o al menos intentaron adoptar el sonido creado por los de Birmingham, aunque muchas veces fuera tristemente malinterpretado. Buena prueba de ello es la horda de grupos de Power Metal y Speed Metal neoclásico aparecida en América del Norte en la segunda mitad de los 80 (VICIOUS RUMORS, CACOPHONY, RACER X, CHASTAIN, LIEGE LORD, AGENT STEEL), o el sonido que fueron desarrollando bandas europeas como KING DIAMOND, RUNNING WILD, GRAVE DIGGER o WARLOCK. Aunque obviamente la infraestructura, el presupuesto y los medios en general de estos grupos no eran, ni de lejos, equiparables a los de JUDAS PRIEST, el intento de seguir ese novedoso sonido para el Heavy Metal era evidente en muchos de los casos.

Pero esta influencia no solo se quedó en las bandas del underground de aquella época, ACCEPT dieron un paso de gigante en lo que a producción se refiere cuando sacaron «Balls To The Wall» un año después de «Restless And Wild», SCORPIONS no sonaban en «Love At First Sting» como en «Blackout», y aunque a su manera, incluso IRON MAIDEN cambiaron radicalmente su sonido con «Somewhere In Time».

No se puede ignorar que las producciones y los equipos van mejorando a medida que pasan los años, pero esto no es óbice para afirmar que JUDAS PRIEST, aunque no fueran exactamente los primeros, han sido siempre unos pioneros en lo que a Heavy Metal respecta. A las pruebas me remito.

A pesar de todo esto, tengo que decir que habría preferido otro tipo de producción más cruda y directa tipo «British Steel»; o por decir algo de esa misma época y más acercado a mi idea, tipo «The Number Of The Beast» o «Piece Of Mind» de IRON MAIDEN. No creo que sea culpa de Tom Allom, ya que ha producido otros álbumes del grupo con sonoridades muy diferentes, supongo que JUDAS PRIEST empezaban a buscar el sonido de «Ram It Down» y sobre todo de «Painkiller» pero tenían que adaptarse a los medios que la época les ofrecía.

Vamos ya con lo que es la reedición en sí, de la que al contrario que el disco, no hay tanto que decir.

Como es habitual en ellos, el lanzamiento es parco donde los haya; un remasterizado al uso muy utilizado como reclamo, pero que realmente no es más que una mayor compresión del sonido para subir más el volumen de un álbum que ya ha sido previamente remasterizado, un breve libreto, seis temas extra nada curiosos y el DVD.

Está claro que lo que más se salva es el concierto incluido en el DVD. Filmado el 29 de mayo de 1983 dentro del evento organizado por el fundador de Apple Steve Wozniak US Festival, celebrado el 19 de mayo de 1983 en el Glen Helen Regional Park de San Bernardino, California, muestra al grupo pletórico, en un auténtico estado de gracia que explotan a lo largo de toda la actuación. Desde la apertura con «The Hellion/Electric Eye» y «Riding On The Wind», el grupo tiene al público de su parte desde el principio, algo que salta a la vista en canciones como «Metal Gods», «Victim Of Changes», «The Green Manalishi» o en las archiconocidas «Breaking The Law» y «Living After Midnight». El concierto contiene una gran versión de «Diamonds And Rust» con unas guitarras tremendas, y «You’ve Got Another Thing Comin’» se gana al público sin esfuerzo y reafirma su poder de convicción más allá del mundo del metal. El cierre con «Hell Bent For Leather» y la clásica moto deja sentadas de forma férrea las bases para la incursión de JUDAS PRIEST en el mercado americano, algo inminente que avanzaba de forma inexorable.

Aunque el DVD no trae ningún tipo de extra, es justo decir que solo por este concierto merece la pena hacerse con esta nueva tirada, el sonido es absolutamente perfecto y la imagen ha sido notablemente mejorada quedando un resultado casi inmejorable.

Ahora las partes menos agraciadas de la reedición, como el libreto. Unas escasas seis páginas con alguna foto curiosa del citado concierto en California, la visión del periodista Eddie Trunk y los datos técnicos justos del álbum y del DVD. Vuelven a meter la sempiterna foto del vídeo grabado en Memphis en 1982 «Live Vengeance», han quitado las letras de las canciones y los créditos de los solos, y por supuesto siguen omitiendo cualquier tipo de información acerca de los temas extra. Se incluyen cinco canciones en directo, «Electric Eye», «Riding On The Wind», «You’ve Got Another Thing Comin’» y «Screaming For Vengeance» grabadas el 10 de septiembre de 1982 en el Civic Centre de San Antonio, Texas, y «Devil’s Child» registrada en un lugar desconocido (aunque yo creo que es la versión de «Live Vengeance ‘82»). De hecho, me veo obligado a remarcar que conozco el lugar donde se grabaron los cuatro primeros porque lo dice Rob Halford en alguna de las presentaciones, y porque curiosamente la información que no aparece en la reedición sí venía en la nota de prensa.

Los temas extra se completan con la «rareza» «Prisoner Of Your Eyes», una balada magnífica inédita, pero que ya apareció en la reedición de este mismo disco incluida en la caja editada en el 2001 «The Re – Masters».

Salvo por el vídeo, que salva toda la reedición, JUDAS PRIEST siguen en su línea de editar su material más oscuro con cuentagotas. Al contario que otras bandas grandes como IRON MAIDEN, AC/DC o KISS que no tienen ningún reparo en ir sacando periódicamente cajas, DVDs o discos con material inédito o raro, los de Birmingham siguen guardándoselo todo para ellos.

Recapitulando, la mencionada caja «The Re – Masters» es cierto que metía una canción inédita en casi todos los discos, pero no aportaba ningún dato sobre ellas o sobre los temas en directo que las acompañaban. La carísima caja «Metalogy» era básicamente un recopilatorio que solo traía «Heart Of A Lion», un auténtico temazo, pero que todo el mundo había ya escuchado por Internet o en la versión de RACER X. Es cierto que también incluía por primera vez en DVD el concierto de Memphis de 1982, pero seguía sin ser nada inédito y fue publicado por separado dos años después. La caja editada el pasado año con todos los singles volvía a carecer de rareza alguna, y la que incluye los discos aparecida el pasado enero ofrece prácticamente nada si se tienen los álbumes originales. Resumiendo, solo se salvan los libretos (y no en todos los casos) incluidos en algunos de esos lanzamientos, y el DVD «Electric Eye», e incluso éste en su mayor parte es la reedición en DVD de los VHS «Fuel For Life», «Priest… Live» y «Painkiller».

Un bagaje muy escaso que sigue dejando fuera curiosidades como «Live At The Tube» de 1984, el vídeo de «Killing Machine», el festival de Dortmund, Alemania en 1983, Japón en 1978 o la presentación de Scott Travis en el Foundations Forum de 1990 en Los Ángeles.

Concluyendo esta tremenda perorata, esta reedición de JUDAS PRIEST es imprescindible para cualquier seguidor incondicional del quinteto gracias al magnífico DVD que incluye, pero también es una ocasión excepcional para conseguir «Screaming For Vengeance» el que no lo tenga, un disco irrepetible, imprescindible y esencial para conocer el Heavy Metal en toda su magnificencia.

CD:

The Hellion JUDAS PRIEST – Screaming For Vengeance

  • Electric Eye
  • Riding On The Wind
  • Bloodstone
  • (Take These) Chains
  • Pain And Pleasure
  • Screaming For Vengeance
  • You’ve Got Another Thing Coming
  • Fever
  • Devil’s Child
    Temas extra:
  • Electric Eye *
  • Riding on the Wind *
  • You’ve Got Another Thing Coming *
  • Screaming For Vengeance *
  • Devil’s Child (en directo)
  • Prisoner of Your Eyes

* grabados el 10 de septiembre de 1982 en el Civic Centre de San Antonio, Texas

DVD:

US Festival; 29 de mayo de 1983 en el Glen Helen Regional Park de San Bernardino, California

  • Electric Eye
  • Riding On The Wind
  • Heading Out To The Highway
  • Metal Gods
  • Breaking The Law
  • Diamonds And Rust
  • Victim Of Changes
  • Living After Midnight
  • The Green Manalishi (With The Two-Pronged Crown)
  • Screaming For Vengeance
  • You’ve Got Another Thing Coming
  • Hell Bent For Leather

Crítica de Antonio Cerezuela de RafaBasa.com

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