Hay bandas que han sobrepasado toda frontera inimaginable, han logrado una comunión con fans que no está al alcance de cualquier otra e incluso han sobrepasado aquello que para las más mundanas se llama pasión. Muy por encima del bien y el mal y, aunque alejados de sus años dorados, continúan arrastrando una masa de fieles a su causa. Tan adorados como criticados, pero siempre en boca de todos y desde luego cita ineludible cuando pisan tu ciudad para dar un concierto.

Puntuación:
Crítica de
J. José Jiménez de RafaBasa.com

El que escribe no cumple ni mucho menos estas características (ni la positiva, ni la negativa) en lo que a MANOWAR se refiere, pero sí ha experimentado esa magia muchas veces; ya sea escuchando su música, pinchándola para otros y viendo la reacción del público y, por supuesto en directo. Afortunado de mí que «sólo» les vi dos veces pero ¡qué dos veces! Una de ellas en la que se tocaron «Achiles, Agony and Ecstasy in Eight Parts» nada menos. La segunda en la visita a Madrid que hicieron el año pasado, la cual tuve el placer de reseñar para vosotros. Y no cabe duda de que el grupo expresa no sólo música -«it’s more than our  religion, it’s the only way to live«- y no queda sino estar receptivo y de buen talante, algo que me sucedió hace meses en la mencionada cita y, he de confesar,  desde entonces tengo hambre de MANOWAR, con lo que este nuevo material de estudio no me podía llegar en mejor momento.

Siempre habrá –necesarias- comparaciones con su pasado más reciente e incluso primigenio y es cierto que no estamos ante otro «Fighting the World» o «Kings of Metal», aunque a veces yo me pregunto qué se habría dicho de tantos discos clásicos de muchas bandas de haber existido las maravillosas tecnologías de mensajería einformación instantáneas de las que disponemos hoy día. En todo caso, aunque el tiempo pone todo en su sitio, como hará con «The Lord of Steel»,  no creo que tampoco fuera esa la pretensión de la banda o más concretamente Joey DeMaio, sino la de hacer un disco mucho más directo que los anteriores y en definitiva, dar forma a un buen puñado de temas a los que puedan sacar jugo en los directos. Estamos ante diez temas de corte simple (tampoco es que ellos fueran de composiciones enredadas de nunca),duración media y sobre todo aunque sea reiterativo, muy directo. Lejos quedaron de momento las orquestaciones pomposas, introducciones y narraciones. ¡Se trata de disfrutar del heavy metal en estado puro!

Me encanta Donnie Hamzik, manteniendo la sobriedad característica de Scott Columbis –DEP- que tan bien le queda a los temas de MANOWAR, aunque muchos sigamos llorando la salida de aquella bestia llamada Rhino. Me ha gustado mucho Karl Logan, uno de esos guitarristas que hacen fácil lo difícil y  que muchas veces no es hasta que no le ves ejecutar alguno de sus solos cuando te das cuenta de lo dificultoso de la acción. Me encanta también el trabajo del que sigue siendo uno de los mejores vocalistas de heavy metal, el señor Eric Adams. Un Adams al que noto más comedido, sin hacer esfuerzos no necesarios pero que los que recientemente le hemos visto cantar en directo sabemos de lo que sigue siendo capaz. Y me gusta mucho también el trabajo del principal compositor, líder e ideologo DeMaio, quien ha saturado aún más si cabe el sonido de su bajo (lo de llamarlo bajo es una concesión porque el instrumento tiene cuatro cuerdas, claro), lo que le está granjeando no pocas críticas a lo que digo yo ¿es que MANOWAR tuvieron alguna vez un sonido de bajo estandarizado? ¿Hay que escandalizarle ahora de que le meta distorsión, cuando hace partes acústicas con dobles cuerdas e incluso usa una barra de vibratto a veces?

Y como de canciones es de lo que el disco se compone, hablemos de ellas. Sí que es cierto que no todas están en mi opinión al mismo nivel. Hay un par de temas más flojos como son «Black List» (con una intro sin gracia ninguna que se alarga excesivamente) y «Expendable». Y que me perdonen algunos, pero «El Gringo» me gusta mucho. Quizás porque no me quise dejar llevar por impresiones cuando lanzaron aquel lejano adelanto, donde se oía muy de fondo y aún sin la mezcla definitiva, pero esa mezcla de spaguetty western con el estilo clásico de MANOWAR me gusta bastante, a parte del tratamiento en producción con las campanas marcando cada dos acordes en la estrofa y las teclas en estribillo, marcando su carácter épico.

«The Lord of Steel», la canción es toda una pieza de heavy metal que se nutre del rápido riff principal. ¿Sencilla? Sí. Pero como decía arriba, en cuanto a estructura, ¿cuándo no lo fueron? Si siempre han sido el grupo ideal para afinar de oido una guitarra en Mi. No quiero dejar de mencionar una curiosidad personal y es que el riff de inicio así como su desarrollo siempre me parecieron que bien podrían haber sido compuestos por los geniales Grave Digger.

«Manowarriors» es el perfecto himno que en directo va a ser un pelotazo, donde la ocasión la pintarán calva para darle la réplica a Eric cantando «we fight for metal/our fight is real«. «Born in a Grave» es una delicia, un tema que de primeras no parece gran cosa pero poco a poco le vas cogiendo el gusto, además con temática que se sale de lo habitual, hablando sobre el vampirismo. «Righteous Glory» me parece un baladón en toda regla. Temática nórdica, un guerrero a punto de morir y su compañera está junto a el para acompañarle al más allá. Además, creo que les congratula con el género femenino tras el machismo desmesurado –años ha- de «Pleasure Slave».

«Touch the Sky» es un tema a medio tiempo, simple pero tremendamente efectivo, donde el estribillo está compuesto con maestría y lirismo. «Annihilation» es otro de esos cortes «escondidos» que van ganando con las escuchas, con un estilo algo más rockero y desde luego una apuesta  tan arriesgada como ganadora. «Hail, Kill and Die» es el perfecto tema cierre, en la línea de tremendos opus que ocuparan dicho lugar como «Black Wind, Fire and Steel» o «Blood of the Kings», donde además recitan todos los títulos de sus álbumes, dandose un auto homenaje en toda regla. El estribillo de nuevo es de los que en directo va a ser una gozada cantar a coro.

Puede resultar de Perogrullo decir que suena a MANOWAR, más que nada porque la banda tiene muy definido su estilo y sonido desde los comienzos (si acaso no tanto con el primigenio «Battle Hymns» pero por medios, no por ideas) y no creo que nadie esperara algo que sonara a otra cosa. En todo caso, tenemos en este «The Lord of Steel» otro buen puñado de brothers, fightings y not afradid to die con los que disfrutaremos a la espera, una vez más, de vivirlos en directo, esperemos que pronto.

Manowarriors, raise your hand!!!

Tracklist:

  1. The Lord Of Steel
  2. Manowarriors
  3. Born In A Grave
  4. Righteous Glory
  5. Touch The Sky
  6. Black List
  7. Expendable
  8. El Gringo
  9. Annihilation
  10. Hail, Kill And Die

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

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