Este pasado 19 de Abril pasaba por Madrid la gira europea que estaban llevando a cabo los alemanes Primal Fear, junto a dos compatriotas suyos, Brainstorm y Palace. Cartel de auténtico lujo y de gran calidad.

A continuación tienes la crónica de este concierto…

Crónica de Alfonso Dávila de Metal Symphony


Los primeros en salir a escena fueron los veteranos Palace. Gran grupo de la vieja escuela alemana, pero que por desgracia no tienen el reconocimiento que se merecen. En un reducidísimo escenario y con un sonido y unas luces que no fueron las mejores, se las tuvieron que apañar, pero esto no hizo que se amilanasen, sino todo lo contrario. Comenzaron con “Between Heaven and Hell” de su último disco “Dreamevilizer”. Gran comienzo, para co quntinuar con “Dreamevilizer”. Desde el primer momento pudimos ver a su cantante y guitarrista, HP Piller ( increíble su parecido físico con Rock ´n´Rolf), cantando de maravilla con su tono tan característico y al carismático guitarrista Jason Mathias, que no paró de hacer muecas y de gesticular.

“Dark Prophecies” fue el siguiente en sonar, para enlazarlo con “The Healer”, un tema que personalmente me encanta y que se ha convertido en un himno del grupo. Su concierto por desgracia ya se estaba terminando y solamente quedaba tiempo para dos temas más. El primero de ellos fue “Woman in Leather” con un sonido cercano a Accept, y el elegido para cerrar su descarga fue “Machine Evolution”. Buenísimo el concierto que nos ofrecieron, pero el cual hubiera lucido más si el volumen hubiera sido más alto y si les hubieran encendido más focos.

Tras el cambio respectivo de set, y con el escenario más despejado, saltaban sobre las tablas Brainstorm. Tras la respectiva intro, “Worlds are Commin´Through” dio el pistoletazo de salida a su descarga. Tras este primer tema, su cantante, Andy B. Frank, agradeció la presencia del público, el cuál casi agotó las entradas, además de recordarnos que hacía dos años que no tocaban en el país. Para presentar el siguiente tema, “In the Blink of an Eye”, nos preguntó si estábamos listos para algo fuerte, y así era. Una nueva presentación de un incansable Andy, que no paró quiete ni un momento, pero esta vez en castellano, dio paso a “Redeption in Your Eyes”. Otro de sus temas más conocidos fue el siguiente en sonar, “Shiva´s Tears” con sus potentes coros hizo disfrutar a todo el mundo.

Tras un solo de bajo de Antonio “Toni” Ieva, vuelven a recordarnos su último disco con “Temple of Stone”, y en la que el magnífico Andy B. Frank bajó a cantar por primera vez entre el público, y no dudó ni un momento en hacerse fotos con todo el mundo que se lo pedía. A continuación sonar “Fire Walk With Me” y “Shiver”. Otra muestra más de lo buen frontman que es su cantante fue cuando dejó que uno de los asistentes presentara “In These World” y nos contara la historia del videoclip. Con “All those Words” se llegó al momento más caliente de su descarga, que se cerró con “High Without Iows”. Toda una lección de cómo deben hacerse las cosas encima de un escenario, pero sobretodo una lección magistral de cómo debe comportarse un verdadero frontman, transmitiendo buen rollo a caudales y contagiándolo a todo el mundo.

A las 22:40 llegaba el momento de los cabezas de cartel de la gira, Primal Fear, que venían presentando su nuevo disco, “Unbreakable”. Tras la correspondiente intro, que además es la que abre el disco, para después tocar “Strike”. Desde el principio contaron con un sonido magnífico, muy alto, pero que no te volvía loco, cosa rara en esa sala, aunque a Ralf le costó unos cuantos temas calentar la voz. Y con la sala ya patas arriba, prosiguieron con “Give ´Em Hell”, también de su último disco, y es que de él tocaron un total de seis temas.

El grupo sonó muy compacto, con un Randy Black que a la batería es una auténtica apisonadora; el mítico bajista Matt Sinner, que estuvo de auténtico lujo con su instrumento y haciendo coros; Constantine, el joven guitarrista griego que está sustituyendo a Magnuss Klarsson en esta gira, el cual no falló ni una nota y se le notaba muy unido al grupo; Alex Beyrodt estuvo como siempre, a lo que es lo mismo, impresionante, aunque más tarde comentó en su facebook que no había tenido una buena noche (pues menos mal, porque sino …), y Ralf Scheepers, que aunque no estuvo al 100% (una mala actuación suya es lo mismo que una actuación de cátedra de la mayoría de los cantantes del mundo), defendió todos los temas, aunque se contuvo con los agudos. En definitiva, un grupazo de 10, sin duda una de los grupos referentes de la historia del heavy.

La siguiente canción en sonar fue el tema del 2001 “Nuclear Fire”, que fue coreadísima y que puso a todo el mundo a saltar y a mover la cabeza. Un nuevo recordatorio de su último trabajo con “Unbreakable Part2”, que todo apunta que va a convertirse a un nuevo himno del grupo, debido a la gran acogida que recibió por la gente. Con “Seven Seals” llegó el momento más bando del concierto, aunque no bajó la intensidad de ambiente. En esta canción el fornido cantante ya estaba a tono y no dudó en cantarla casi encima del público, y es que tocar en salas tan pequeñas como esta, a veces tiene sus ventajas, como el poder ver a tus ídolos cantando en tu cara. Llegaba la hora del solo de batería del canadiense. Lo que hace este hombre es impresionante, con unos dobles bombos a toda velocidad, pegándole a los parches con muchísima contundencia, y encima es que lo hace parecer fácil.

Tras un más que merecido descanso, volvían a escena el resto de los componentes, para interpretar un curioso medley, llamado “Angel´s Medley”, en el que mezclaron temas de su último disco, con “Where Angels Die”, y temas de sus anteriores plásticos, con “Demonds & Wizards” y “Angel in Black”. “Metal Nation”, fue la siguiente que tocaron con su estribillo melódico y en el que Sinner se lució con el bajo. La sensiblera “Fighting the Darkness” la tocaron en su versión reducida y con samples de la voz de Simone Simmons (Epica), que esa misma noche tocaba en Barcelona y al día siguiente en Madrid), para hacer una versión lo más parecida posible a la del disco. Y antes de llegar a los bises sonaron dos clasicazos de su discografía, como fueron “Final Embrance” y sin lugar a dudas, su canción más popular, “Metal is Forever”, en la que Ralf terminó por desgañitarse para alcanzar los agudos. Impresionante como se le hincha la vena de la frente.

Solamente quedaba tiempo para los bises, y es que como nos anunció Scheepers al empezar su cocnierto, solamente iban a tocar 90 minutos. Los temas elegidos para cerrar su magnífica actuación y una de esas noches mágicas de puro heavy metal, fueron el single del último disco, “Bad Guys Wear Black”, y la que fue la primera canción que compusieron para Primal Fear, “Chainbreaker”, con la que consiguieron terminar de partir todos los cuellos de los asistentes, si es que no estaban rotos ya. Punto y final de una noche, como ya he dicho antes, mágica, de esas que siempre se recordaran con una sonrisa en la boca. Esperemos que no tarden mucho en volver por aquí ninguno de los tres grupos, y aunque tanto Primal Fear, como Brainstorm sueles venir a menudo, siempre son una apuesta segura en directo, sabiendo que nunca fallan.

Crónica de Alfonso Dávila de Metal Symphony