No me cabe la menor duda, a tenor de lo visto la otra noche, que los asturianos WARCRY a día de hoy están en un muy alto momento de popularidad. Han dado con la fórmula que conecta al 100% con un sector mayoritario, esparciendo lo que hace diez años ya fuera una semilla sólida y con las ideas claras, llegando a una robustez y estado de buena salud que a día de hoy les permita recoger los frutos del esfuerzo en forma de éxito.

Vista Alegre se equipaba con sus mejores galas abriendo las puertas a una marabunta de seguidores de todas las edades -con el añadido de ser concierto para todos los públicos- que no faltaron a la cita.

Crónica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

La banda llevaba meses preparando concienzudamente hasta el último detalle de tan señalada fecha y su público no falló al reclamo, con un casi lleno que mostraba un aspecto del palacio que ya quisieran otros muchos artistas para ellos. Las taquillas colgaban el cartel de «no hay entradas para pista» quedando sólo la posibilidad de adquirir localidades para las gradas, las cuales tampoco tardarían en estar completas.

El escenario se presentaba tapado por un enorme telón de fondo en el que estaba pintado el logotipo de la banda, tras el que se escondía un set engalanado con telares y motivos del artwork de sus discos -predominando los colores de «La Quinta Esencia» incluyendo engranajes que aparecían en movimiento en la enorme pantalla central, queriendo decir por si a alguno le quedara la duda, que la maquinaria WARCRY funciona perfectamente engrasada. Dicha pantalla daría mucho juego en los temas, presentando algunos vídeos realizados para la ocasión, como iré explicando.

El sonido y más teniendo en cuenta como «se las gasta» Vista Alegre en algunas ocasiones, fue bastante bueno y nítido, pese a que creo que al bajo no le hubiera venido mal más definición y presencia, lo cual hubiera complementado la excelente labor escénica de Roberto García que no paró quieto un momento. El único pero era el bajísimo volumen -a veces casi imperceptible- de Iván y Ruth en los coros, y es que sólo en dos o tres canciones es cuando realmente su labor pudo ser disfrutada, y es una pena porque la idea de tenerlos haciendo coros era bastante buena, pero se quedó bastante deslucida. Eso sí, desde su tarima ambos no pararon de disfrutar y animar al público durante todos los momentos que permanecieron en escena.

Se notaban las que han tenido que ser unas largas jornadas de ensayo y preparación por parte de los músicos, los cuales ejecutaron correctamente todos y cada uno de los temas salvo alguna pequeña errata, normal por otra parte en cualquier directo de cualquier banda y más con los nervios propios de esta noche tan especial, lo cual no deja de ser otro encanto del directo en sí mismo.

Todo dirigido por un Víctor García y esa forma suya tan particular de entender lo que es ser un frontman de heavy metal que tanto apasiona a sus fans: pasando el micrófono en estrofas y estribillos para que cante el respetable, su particular forma de cantar y subir de tono, moverse y animar y sus bromas y forma de arengar; hicieron las delicias por doquier ante un numeroso público atento a todos y cada uno de sus movimientos, gestos y palabras respondiendo positivamente a los mismos. Indicar a su vez que pese a la duración del concierto, Victor mantuvo un constante estado de voz y energía de principio a fin.

Rafa estuvo contundente a la batería, marcando correctamente el tempo de la actuación, Santi ha rellenado y trabajado mucho sobre los huecos que pudiera haber al prescindir de una segunda guitarra y eso se nota bastante. En todo caso he de decir que en ningún momento eché de menos esa segunda guitarra y no sólo eso, sino que creo que han ganado en sonoridad de cara a las teclas, las cuales antes pudieran quedar algo más desapercibidas, amen del buen guitarrista que es Pablo García, quien no sólo hizo gala de una depurada técnica, sino de una simpatía hacia su público -que le adora- tremenda, haciendo las labores casi de segundo frontman.

De todo esto que os relato y lo que escribiré a continuación -más lo que me deje en el tintero- fueron testigo dos cámaras subidas a unas enormes grúas, una en la zona inferior izquierda y otra en la superior derecha (que seguro al que le tocó detrás no le hiciera mucha gracia por cortarle visión) a parte de otras varias más en medio del público, en el escenario, y en la zona de las mesas de sonido y luces sobre un rail que iban recorriendo todos los ángulos posibles en busca de las mejores imágenes de cara al que será su próximo dvd en directo, una buena forma de celebrar los diez años que cumplen en este 2012.

Con el «The Glass Prison» de Dream Theater de fondo se apagaban las luces alimentando una locura general que ya había prendido minutos antes duando las cámaras de las grúas se pusieron en funcionamiento para tomar panorámicas del público. Comenzaba una cuenta atrás a la caída del telón que finalmente mostraba el escenario y unas imágenes del cosmos, para terminar con fotografías de cada uno de los miembros y su respectiva ovación a cada uno de ellos, todo ello proyectado en una pantalla gigante trasera. «Alma de Conquistador» llegaba al fin trayendo la ansiada presencia de los músicos, con todo el palacion cantando al unísono. De seguido atacaron con «Alejandro» continuando con la locura que tal clásico de su discografía provoca, en el que pudimos disfrutar del primero de los vídeos temáticos con imágenes de dicho personaje.

Tras una breve presentación, «El Anticristo» fue presidida por luces rojas e imágenes de unas escaleras y ambientación infernal, aunque la principal sorpresa fueron unas llamaradas delante y detrás del escenario con las que jugaron en varios momentos del espectáculo. Aquí hubo un pequeño error en una de las estrofas entre Víctor y el público, lo cual igual corrigen de cara al dvd o puede que lo dejen así quedando como la anécdota simpática de la velada, que tampoco pasaría nada.

Continuaron con «La Muerte de un Sueño», repasando su más reciente lanzamiento, retomando con la celebradísima «A Morir», a partir de la cual usaron una cámara fija para proyectar sobre la pantalla imágenes de lo que en el escenario se cocía.

Con introducción a los teclados de Santi (se hizo unas cuantas) enlazaron a «Coraje», al primer tema lento de la noche. «Aire» recuperó la velocidad con un nuevo montaje de imágenes sobre la trágica historia que relata.

Volvemos a los medios tiempos con «Tu Recuerdo me Bastará» retomada como explicaba el cantante gracias a las redes sociales y ver que estaba cercana al millón de visitas en internet. Y además indicar que es donde por vez primera pude oir el magnífico trabajo que a los coros y segundas voces estaban realizando Ruth e Iván. Siguiendo con la línea intimista, «Recuérdalo» fue el «momento mechero» de la noche.

«Amistad» recuperó la velocidad y la festividad, un tema creado para el directo y que funciona perfectamente en dicho terreno.

Pequeño parón a continuación para hacer un pequeño juego con el público, en el que sacaron un pulsador de atrezzo como los de los concursos de televisión para proponer un juego a Pablo García en el que en pantalla se mostraba un disco y el debía interpretar algo del mismo. De esta manera, y coincidiendo con parte de los muchos tópicos que en nuestra amplia historia de rock duro hay, Pablo desgranó riffs de Megadeth, ZZ Top, Metallica, Deep Purple, Michael Jackson (con intento de Moon Walker incluído), etcétera, haciendo las delicias de su público. Por cierto que pensé que igual este teatrillo serviría para presentar al anunciado y anónimo artista internacional, pero no fue así. El último grupo en salir en pantalla fue WARCRY quienes saldrían al completo a interpretar «La Carta del Adios», incidenciendo de nuevo en reminiscencias de batallas y recuerdos al amor dejado atrás.

Dedicada a todas las personas que habían cruzado el charco para estar ahí esa noche, «Nuevo Mundo» con imágenes de mapas de cuando el descubrimiento de las Américas tuvo una recepción enorme. Siguieron dando caña con «Espíritu de Amor»  para volver al intimismo en «Cada Vez», dedicada a todos los que han trabajado junto a ellos en estos casi diez años de trayectoria. «Devorando el Corazón», otra de las más coreables en cuanto a estribillo fue en la que hasta el momento mejor se escucharon los coros y en los que éstos más auparon al público.

He hablado de varios de los vídeos que acompañaban a algunos de los temas. Mención especial para el de «Cobarde» a base de titulares de periódicos incidiendo en el maltrato a las mujeres y algunos artículos sobre los que se podía ver a la banda tocando. Aprovechando la buena acogida, empalmaron con «La Vieja Guardia», otro himno para todos sus fans y con recordarorio especial no sólo a ellos mismos en forma de fotografías, sino a algunos de sus ídolos del heavy metal patrio e internacional.

Por fin llegó el momento para presentar al artista internacional, anunciando que iban a realizar una versión, algo no típico en ellos. ¡Y que me aspen si encuentro alguna relación de qué hacen WARCRY tocando un tema de Accept! Eso sí, fue todo un sorpresón y un lujo ver al gran Udo Dirkschneider entre llamaradas cantando «I’m a Rebel» (al principio con el micrófono bajísimo de volumen) junto a ellos. Por cierto que en los primeros acordes no sonó la guitarra. Despedida por todo lo alto para Udo para volver al himno coreable de los asturianos por excelencia: «Tu Mismo» ponía aquello patas arriba con todos cantando al unísono el conocido estribillo.

Pequeño mutis de la banda a excepción de Santi, en el que pusieron un vídeo desde el camerino en el que se les veía charlar sobre los casi diez años de historia, la importancia y relevante de aquella cita en Madrid e incluso Víctor preguntaba si nos lo estábamos pasando bien. Santi toca un fragmento de «Nana» ante el delirio y cántico general para enlazar con su introducción a «Ardo por Dentro». «Libre como el Viento» ponía punto y aparte a su actuación antes de retirarse para el primero de los bises.

«La vida en un Beso» fue la escogida para abrir el primero de ellos, seguida de un poderoso «El Guardian de Troya», ambas con un espectacular vídeo detrás. «Capitán Lawrence» presidida por el logo enterrado en nieve y luces en azul en escena ponía un nuevo punto y aparte hacia el segundo bis, con un pequeño solo de batería entre medias y retomando con un «Hoy Gano Yo» coreadísimo, toda una declaración de intenciones e incluso una reválida viendo el éxito de su empresa en tan señalada noche.

Encendido de luces final a un concierto superando  las dos horas y media de duración y la veintena de temas elegidos de elegidos de entre toda su discografía, donde luego ya va en gustos qué se quedó fuera y qué fue más acertado. Doy fe, no obstante, que ningún estribillo o frase se quedaron sin corear y aunque todos los temas fueran bien acogidos, es lógico que dentro de ellos el público tiene sus totems sagrados e icónicos que representan un añadido de disfrute.

Hay que ser objetivo y reconocer el triunfo que supone que una banda española practicando heavy metal haya conseguido en dos giras seguidas tocar en sendas plazas de gran aforo, llenando la segunda de ellas. El público mayoritariamente ha dado su veredicto positivo a una banda y un estilo de componer e incluso a unas letras con, por lo que ví, se sienten totalmente identificados. ¿Abrirá ello las puertas a otras bandas que merecen estar ahí en mayor o menor medida? Me gustaría pensar que sí, pese a que la realidad sea otra.

Crónica de J. José Jiménez de RafaBasa.com