MACHINE HEAD parecía haber tocado techo con “The Blackening”. Cuatro años después con la extensa gira de promoción del álbum, y la excelencia del disco de por sí, hacían del futuro compositivo de la banda toda una incógnita. ¿Había alguna manera de superar aquello? La espera de “Unto The Locust” ha sido, por tanto, de grandísima expectación; y debo admitir que en el momento en que iba a pulsar el “play” para dar comienzo a la primera escucha del álbum me sentía como un niño a punto de abrir los regalos de navidad.


Puntuación: 10
Crítica de Mikel Yarza de
Trueno Metálico

 

 

“I Am Hell (Sonata In C#)” abre el disco como una apisonadora. Primero mediante un vasto medio tempo y después con la tralla absoluta, la más que probable apertura del concierto con esta canción desatará la locura colectiva entre los fans. Caos total. El tema llega a su momento álgido con el empleo de las altísimas tonalidades vocales en el estribillo, y con un emotivo riff, ejecutado primero con guitarras acústicas y después nuevamente con la distorsión, finalizando la canción.

Casi sin poder asumir lo que estamos percibiendo ataca “Be Still And Know”, que aun siendo una canción más lenta, fluye fácilmente hacia un melódico estribillo en el cual junto a las voces suena el mismo tapping de guitarras que abre la canción. En la parte central del tema nos topamos con un intercambio de solos de ambos guitarristas que desemboca en una gran melodía a dos voces. Se repite una vez más toda la estructura de riffs, voces, concluyendo con el tapping principal.

“Locust”, canción de adelanto que lleva puesta en internet desde el mes de junio, comienza con unas breves guitarras limpias y continúa con un medio tempo parecido al de “Be Still And Know” aunque el puente antes del estribillo y este último dan otro toque más crudo y violento al tema. En el epicentro de la misma van surgiendo varios cambios, primero un riff machacón, y después un parón total, quedándose Rob solo a las voces, y dando paso a una melodía doble de guitarra, junto a varios solos que acaban con otra melodía a dos voces. Puente y estribillo suenan una vez más antes de un vasto breakdown final.

“This Is The End” comienza con un suave arpegio de guitarras limpias, que después de unos fills de batería suena nuevamente pero esta vez en forma de riff con un gran trabajo de ejecución en la mano derecha. Unos acertados blasbeats por parte del baterista Dave McClain lo acompañan hasta la entrada del próximo riff, con el cual también surgen los primeros enérgicos berridos de Rob Flynn. Un estribillo melancólico junto al riff de guitarra, más los blastbeats añadidos.

Con el comienzo de “Darkness Within” uno se da cuenta de que a lo largo de todo el trabajo las emociones están muy presentes. Los componentes de la banda ya subrayaban en diversas entrevistas que este disco, al igual que sus dos anteriores trabajos de estudio, eran obras creadas desde lo más profundo de su corazón. Por ello se trata de trabajos diferentes al resto. En lo que refiere a la canción, corte basado sin duda en las excelentes harmonías vocales a las que se les suman unas acertadas líneas instrumentales. El murmullo de “dururu dururu” antes de los solos y al final de la canción completa un tema muy rico y diverso que conjunta la sutileza y la brutalidad al mismo tiempo. Rabioso comienzo de “Pearls Before The Swine”, una canción que es puro MACHINE HEAD. Siete minutos de duración y con largas progresiones, un tema que podría haber figurado perfectamente en “The Blackening” hace cuatro años.

La verdad que es una pena que solo sean siete canciones las que componen este “Unto The Locust”, aunque como dicen muchos, los discos breves suelen ser los mejores, no hay más que ver los clásicos “Master Of Puppets” o “Rust In Peace” que tanto habrán influido a la banda, o el mismo “The Blackening” todos ellos con 8 o 9 canciones. Cierra el disco “Who We Are”, en el cual como curioso detalle, participan en el coro, voces infantiles, coreadas por los hijos de Rob Flynn y del productor Juan Urteaga poniendo el broche de oro a un trabajo completísimo.

Está claro que la calidad y el nivel del disco es relativo, y todo es bueno o malo si se compara con otros trabajos, pero independientemente de los gustos de cada uno, “Unto The Locust” brilla a base de luz propia de principio a fin por su excelencia, su perfección en todas las facetas musicales que el disco abarca. Un 10 es la puntuación que merece, un trabajo esplendido de por sí. Eso no quiere decir que la banda no pueda aspirar a ninguna meta mayor ni seguir al mismo nivel o incluso superarlo, ya que eso es lo que han demostrado justamente en este trabajo, que aunque algo a la altura de “The Blackening” era impensable, nunca es imposible.

Componentes:

Adam Duce – Bajo
Robb Flynn – Guitarras y voces
Dave McClain – Batería
Phil Demmel – Guitarras

Tracklist:

01.I Am Hell (Sonata in C#)
02.Be Still and Know
03.Locust
04.This Is The End
05.Darkness Within
06.Pearls Before the Swine
07.Who We Are

Crítica de Mikel Yarza de Trueno Metálico

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