En estos seis años que hemos tenido que esperar para la continuación del gran «Lifesblood For The Downtrodden», han pasado muchas más cosas que han afectado de un modo u otro a CROWBAR que tan sólo un DVD casi desapercibido en 2007.

Y es que bien podría decirse que Kirk Windstein no ha parado un sólo minuto especialmente con DOWN, con quienes además de girar de manera activa por todo el mundo pudo por fin sacar su esperado tercer trabajo, al que después le siguió un CD y DVD en directo editado a finales del año pasado, por no hablar del desastre natural que provocó el huracán Katrina en 2005 y que asoló su amada Nueva Orleans.

Puntuación: 8,5
Crítica de Jorge del Amo Mazarío de RafaBasa.com

Además la cosa no acaba ahí, y es que a pesar de todo el vocalista y guitarrista (y bajista) tuvo tiempo de emprender un nuevo viaje musical de la mano de Jamey Jasta (HATEBREED), KINGDOM OF SORROW, con quienes, con mejor o peor resultado, lleva ya editados dos discos de estudio, con un tercero ya en el punto de mira, aunque nuevamente la cosa no se queda ahí, porque Windstein en 2007, por si fuera poco, tuvo que afrontar un divorcio que probablemente iba a motivar el mayor de todos los cambios, una de las mejores y más valientes decisiones que ha tomado en su vida, la de dejar por fin el alcohol y mantenerse sobrio tras una peligrosa espiral depresiva de excesos que le acompañaba durante ya demasiados años…

Esta es la estela que trae tras de sí «Sever The Wicked Hand», noveno disco de estudio para el cuarteto de Louisiana, que nos devuelve a unos CROWBAR reconciliados consigo mismos, en cierto modo con energías renovadas pero sobre todo con una fuerza interior sobrecogedor impresa en algunos de los mejores momentos de sludge en los últimos años y las letras más personales y esperanzadoras salidas de la mente de un hombre nuevo, que por otro lado tampoco ha olvidado las buenas maneras del pasado…

Es evedinte que CROWBAR ni hacen aquí nada nuevo ni se les pide. Es sludge, nada más y nada menos, en el mejor de sus niveles, un himno a la distorsión y a la rabia, a los tempos lentos, a los gritos desesperados, lo que ha caracterizado siempre al proyecto de Kirk Windstein y que en su vuelta se ha hecho todavía más fehaciente si cabe, con doce temas quizás un poco más abiertos musicalmente hablando, un material más diversificado, en el que sobre todo se intuye una inspiración y un alma que de esta manera todavía no habían expresado, y que como avanzaba les ha llevado a sacarse de la manga algunos de los mejores cortes de su carrera, y ya llevan años. Quizás podría decirse, por lo anterior, que «Sever The Wicked Hand» es un disco más para profanos, con el que seguramente alguien que jamás se haya acercado a este género se sentirá más cómodo, pues en parte carece de la densidad extrema que tenían sobre todo sus primeros trabajos. Eso, cuidado, no quiere decir que CROWBAR suenen a otra cosa que no sean ellos, para nada, sino que simplemente aquí hay un poco más de todo, más diversidad sobre todo de tempos…

Por otro lado, este es un trabajo en el que sus temas quedan entrelazados de una manera brillante y razonada, lo que unido a la propia personalidad de cada uno y al alma que encierran, hace que sea un trabajo incluso corto para los 12 temas de rigor que trae, y en eso me ha recordado mucho al brillante primer disco de DOWN, salvando un poco las distancias, que en este caso diría que no son tantas… Enorme el inicio con un corte tan ‘in your face’ como «Isolation (Desperation)», un verdadero pisotón en la cara de oxidadas y chirriantes guitarras, con esa voz de Kirk tan sucia y descuidada que parece no sufrir con el paso del tiempo y los excesos, para continuar después con un tema algo más denso como «Sever The Wicked Hand». Además, cortes como «Let Me Mourn» o en especial «The Cemetery Angels» reflejan el lado más íntimo de CROWBAR en el apartado letrístico, y esa enorme capacidad adquirida en este disco para romperte el corazón a base de graves bajos y guitarras de 10 toneladas, lo mismo que en «Protectors Of The Shrine» o «I Only Deal In Truth», otros dos temas para quitarse el sombrero que remarcan el puro estilo CROWBAR, buen sludge con sentimiento y sentido, ese buen gusto a la hora de estructurar los temas… Además destaca también «A Farewell To Misery», que vendría a ser el «Eyes Of The South» de CROWBAR, un corte con pianos muy personal que no tiene parangón en el fondo de su catálogo.

Al final ha merecido la pena esperar, y personalmente espero que no tengan que pasar otros seis años ni, desde luego, tengamos que volver a ver a ver a Krik Windstein atravesar unos momentos tan difíciles como los de los últimos meses, momentos que ya han pasado y que no pueden volver jamás.

Lista de temas:

  1. Isolation (Desperation)
  2. Sever the Wicked Hand
  3. Liquid Sky and Cold Black Earth
  4. Let Me Mourn
  5. The Cemetery Angels
  6. As I Become One
  7. A Farewell to Misery
  8. Protectors of the Shrine
  9. I Only Deal in Truth
  10. Echo an Eternity
  11. Cleanse Me, Heal Me
  12. Symbiosis

Crítica de Jorge del Amo Mazarío de RafaBasa.com

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