¡Gracias! ¡Mil gracias por la lección, maestros! Porque eso vimos la noche del viernes 21 de enero en la Riviera de Madrid, una auténtica lección en todos los sentidos.

Para empezar una lección de saber estar por parte de los alemanes, sonriendo constantemente a su público, arrojando púas sin parar (será difícil que nadie de las primeras filas ande sin alguna púa de Accept en sus bolsillos a día de hoy), entregados al 100% y con una complicidad absoluta: te devolvían los gestos, te saludaban, mandan besos, especialmente Herman Frank que se ha convertido en mi favorito de la banda, es difícil que no te caiga bien con la simpatía que derrocha.

Crónica de Oscar Sancho de MariscalRock.com

Pero es injusto destacar a uno sobre los demás porque Peter Baltes también se entrega sin guardarse nada, Mark Tornillo no escatima con su garganta y el querido Wolf Hoffmann (el Bruce Willis del metal como le hemos apodado la fotógrafa de este reportaje y yo) en la misma línea. Mención aparte el reloj del diablo, la máquina, la precisión, la bestia Stefan Schwarzmann. Su kit de batería sencillamente impresiona, y tras el impacto, enamora. Cuatro bombos, sí, cuatro, dos en el suelo y dos en el aire, y una batería blanca inmaculada que luce orgullosa las 6 letras que unidas definen hoy día el Heavy Metal: ACCEPT. Primera lección de la banda: las estrellas en el cielo; sobre las tablas, hermanos.

Y tras esto la segunda lección, una lección de lo que es el Heavy Metal. Nuestro amado movimiento ya va acumulando años, 30 ó 40 dependiendo de qué tomemos por origen de nuestro rollo, y claro, en esos años ha pasado por muchos caminos. Ha crecido en el under, ha madurado en olor de multitudes y ha atravesado épocas de comercialidad absoluta tratando de mantenerse en la cresta de la ola y eso se paga, la música se ablanda, la imagen se dulcifica… e irremediablemente viene la caída. Pero afortunadamente quedan guardianes del metal aún, cuando atravesamos épocas de incertidumbre aparecen y dejan una lección sobre las tablas cuyo título de la clase podría ser: ESTO ES EL HEAVY METAL.

La Riviera presentaba un gran aspecto, despejadas ya las dudas cuando nos visitaban en mayo del 2010 sobre la solvencia de Mark la gente se entrega a muerte y vuelven las riadas de heavys a acercarse a los conciertos. Volvemos a ver gente que viaja desde Cádiz o Almería (lo digo por los que me saludaron, un abrazo hermanos) y de cualquier parte a unirse, como lo hacían en los 80, a la ceremonia. Siento si os recuerdo la situación de nuestro país, pero volví a ver “brotes verdes” que anuncian tiempos mejores. Musicalmente esos “brotes verdes” los aportaban STEELWING. Como muchas y muchos sabéis los viernes hago el programa ROCKCINANTE en directo desde este web, acabamos a las 8 y eso me condenaba a perdérmelos. Si hay algo que nunca me agradó es leer una crónica de un concierto y ver que quien la escribe obvia sin respeto alguno el grupo invitado.

Sin respeto alguno al promotor o los promotores del evento que han acreditado al escritor de turno para que pueda dar una información precisa de lo acontecido, eso significa que no vas a pagar la entrada como todo hijo de vecino, así que hay que tratar de ser profesional y corresponder a la amabilidad recibida, que aquí nadie es más que nadie. Por eso mismo nada más llegar al recinto busco a Masa, colega mío y le pido por favor que me escriba unas líneas sobre ellos. Me cuenta que han tocado unos 40 minutos, que no se lo hacen nada mal y que encantado escribirá esas líneas que podréis leer tras las mías. Gracias Masa. Siempre que no tengo programa procuro, cuando me acreditan, llegar desde el inicio, es lo menos que puedes hacer como respeto a quien ha montado el bolo.

También al grupo invitado, que buscamos un futuro y cuando ese futuro lo tenemos delante de las narices -aquí está la paradoja- no es muy ético estar en la puerta comentando, mientras caen unas birras que “no hay futuro” ¡pero si lo tienes tocando en la sala! Y por último una falta de respeto a quien lee estas líneas, se merecen que hagas con seriedad lo que has venido a hacer. Así pues calmada mi conciencia nada más llegar a La Riviera, me dispongo ya a saludar a los colegas y a disfrutar de la apisonadora alemana.

Desde la parte trasera contemplo la salida del grupo, siempre me gustó analizar cómo sale un grupo a escena y cómo reacciona la peña y, como no podía ser de otro modo, unos salieron a matar, los otros habíamos venido a morir y se produjo la comunión que a veces se produce y hace de un concierto algo histórico. Si queréis, y por ser fiel a lo que pensé, tal vez me faltó algo más de calor por parte del público en algunos momentos, tal vez porque mi pasión por ACCEPT es enorme y echaba de menos oír su nombre a gritos tras cada clásico o tal vez sea cierto que nos falta algo de pasión, también lo pensé viendo la grabación del DVD de Topo la semana anterior, ¡un poco más de garra, Madrid!

Los que si pusieron pasión a raudales, como si fuera el último concierto de la gira, fueron ACCEPT. 22 canciones en dos horas donde apenas hubo un parón salvo para dar las gracias entre tema y tema. Si las cuentas no me fallan 7 de esos 22 temas fueron del nuevo trabajo, porque no lo olvidemos, no han venido a vivir de la gloria pasada, vienen con un discazo bajo el brazo, ‘Blood of the Nations’, sucesor de ‘Predator’ de 1996; de hecho, comprobando sets de conciertos anteriores de esta gira en Madrid tocaron por primera vez “Beat the bastards”, así que poco a poco, creo yo, le van a dar más cancha. Antológico el duelo que se marcan Wolf y Peter con sus instrumentos, la guitarra de uno y el bajo del otro parecían que iban a echar a arder en cualquier momento de la que estaban liando, tenían que habernos dado con la entrada un sombrero para habérnoslo quitado todas y todos tras ese duelo, ¡madre mía!

El concierto fue cubierto por la revista Heavy Rock, y ahí leeréis todos los detalles, hemos querido en estas líneas dejaros algunas reflexiones y un primer acercamiento a lo que, y estamos en enero, se perfila como uno de los mejores conciertos del 2011.

Os dejo lo que fue el set:

Teutonic Terror
Bucket Full of Hate
Starlight
Love Child
Breaker
New World Comin’
Restless and Wild Son of a Bitch
Beat the Bastards
Metal Heart
Neon Nights
Bulletproof
Losers and Winners
Aiming High
Princess of the Dawn
Up To The Limit
No Shelter
Burning

Bises:

Fast as a Shark
Pandemic
Balls to the Wall

Crónica de Oscar Sancho de MariscalRock.com