Del 6 al 9 de enero tuvo lugar en Puente Duero (Valladolid) la Concentración Motera Invernal «Pingüinos», celebrando su 30 aniversario.

Con un programa de lo más activo (excursión a Mojados, caldo y carajillo, desfile de banderas, cena Pingüinera, actuaciones, Nochevieja Pingüinera, desfile de antorchas, entrega de premios, sorteo de una moto…) se ha convertido en una de las concentraciones moteras más concurridas de España…

Crónica de Ana Renedo de MetalCry.com

 

…con una participación éste año que superaba las 25.000 personas, disfrutando de las motos y los espéctáculos, al calor de las hogueras en la zona de acampada y con el permiso del tiempo que éste año se ha portado bastante bien con los participantes.

Me centro en éste reportaje en el viernes 7, una noche para el recuerdo que comenzaba a eso de las 21.00 con la actuación de Bluedays, un grupo local muy consolidado que hace sentir el Blues con cada nota que tocan, sabiendo sumergir al público en su música y con la capacidad de engancharte desde la primera canción hasta la última.

Minutos antes de las doce de la noche subían al escenario Fonsi Nieto, Ainhoa Arbizu y Ernest Riveras, para presentar las campanadas de la Nochevieja Pingüinera. Aunque falló el reloj y dió dos campanadas de menos, la presentadora de informativos sacó a relucir su profesionalidad solventando el problema con una sonrisa y mucho humor.

Y justo después de dar comienzo al año motero saltaron al escenario las bailarinas de Show Brasil, volviendo locos a los asistentes con sus contoneos, a pesar de estar algo entradas en carnes supieron mover sus curvas para deleite de un público más que agradecido.

Haciéndose un poco de rogar… ¡Llegó el momento más esperado de la noche!
Pasada la una de la madrugada saltaban al escenario los componentes de Barón Rojo: Carlos y Armando de Castro, Gorka Alegre y Rafa Díaz, que a pesar de no ser la formación original de la banda, hicieron vibrar al público durante tres horas, dando el máximo rendimiento y disfrutando ellos mismo de su actuación como si fuera la primera, a pesar de llevar ya treinta años sobre los escenarios.

Ésta era la segunda vez que la acudían a la llamada de la concentración, en la que habían actuado tambien en el 2006, creo recordar, aunque para las fechas una servidora anda un poco verde.

Y comenzaron a tocar «Anda suelto Satanás», con algún que otro problemilla de sonido, apenas se oía la voz tapada por los instrumentos, aunque no tardaron en solucionar éste bache para el disfrute de las casi 15.000 personas que se aglomeraban en la plaza.

Muchos fueron los temas que tocaron en esas 3 horas de concierto no apto para piernas varicosas ni para gente de poco aguante. Entre los destacados se encontraba alguna innovación en sus conciertos, como: «Chica de la ciudad», «Noches de rock and roll», «Ali Babá y los 40 criminales»

Además de permitirse hacer un humilde homenaje a Dio tocando el tema «Stand up and shout» de manera excepcional, todo un placer para los oidos más exigentes y los amantes de la buena música.

Otros temas destacados resonaron en los altavoces de la voz y fervor de los hermanos Castro: «Con las botas sucias», «Casi me mato», «Hijos del Rock», «Breakthoven», «Fugitivo»… Haciendo un repaso memorable a la discografía de la banda desde sus inicios hasta sus logros más recientes, siendo todos y cada uno de ellos cantados a gritos por el agradecido público que se mantuvo fiel e inamovible desde la primera fila hasta los límites de la plaza, con las manos en alto, aplaudiendo en cada intersección entre canción y canción como si la noche no fuera a tener fin.

Y con ese público que lo dió todo hasta el último momento, cuando parecía que el concierto llegaba a su fin después de presentarse los miembros más que conocidos de la banda… Volvieron a hacer de las suyas casi otra media hora más, un bis aclamado y bien agradecido para dar fin a la noche al más puro estilo Rockero. Una actuación sorprendente, de un grupo GRANDE, para un público que aún quería más. Y éste era el momento de tocar los temas más conocidos, los que reservaron para un fin de concierto espectacular: «Hijos de Cain», «Los rockeros van al Infierno», «Cueste lo que cueste» o «Resistiré» estaban entre las elegidas en la odisea final de este conciertazo que duró hasta las cuatro de la mañana manteniendo el ritmo de principio a fin.

Y así de la mejor manera, la banda cerraba su gira 30 aniversario para comenzar ya con la gira 2011 con este primer concierto del año, que quienes pudimos disfrutar no vamos a olvidar, por la genialidad de la puesta en escena, la complicidad de los músicos, los temas innovación con que nos deleitaron… En definitiva, con un concierto único e irrepetible que nos hizo sentir afortunados, especialmente a nivel personal, que comencé con unos 10 compañeros de prensa en las primeras horas de la noche y a medida que ésta avanzaba me di cuenta de que en realidad fuí la que más apreció el acontecimiento y la que realmente disfrutó hasta el final, llegando un punto en que me quedé sóla en la zona reservada pegando botes como una loca entre foto y foto.

Porque las motos y la buena música son una mezcla potente, todo el mundo disfrutó de ésta concentración y de Barón Rojo al más alto nivel.

Crónica de Ana Renedo de MetalCry.com