Tras seis años sin pasar por España y los numerosos cambios de salas sufridos para este evento, Limp Bizkit visitaron Madrid; el escenario final: La riviera, con un aforo casi completo. Vinieron dispuestos a conquistar el público (cosa que vemos lógica, dada de la fama que tienen en España). En esta ocasión no venían solos, les acompañaron los galeses The Blackout, banda de Post-Hardcore, bastante de moda en el panorama musical alternativo actual, pero aún así no llegaron a convencer al publico allí presente, cosa que no sorprende, teniendo en cuenta que no son del mismo estilo musical que Limp Bizkit.

 

Crónica de Patricia Cuellar de MetalCry.com

 

 

En media hora The Blackout nos demostró ser una banda fresca, llena de energía, sabiendo afrontar con un gran sentido del humor los abucheos del público presente. En su actuación repasaron sus singles, como “Children of the Night”, “I don´t care” y una desafortunada versión del “Fight for your right” de Beastie Boys que a nadie dejo indiferente. Tras finalizar su actuación y treinta minutos de espera, el momento mas esperado de la noche.

Comenzaron su concierto con una intro llamada “Pure Imagination” que fue poniendo a tono al público y tras esta le siguió su nueva canción, “Why try”, tema que incluirán en su esperado nuevo album “Gold Cobra” y que los fans mas acérrimos a la banda conocían a la perfección. Después de ella llegó un repertorio bastante surtido donde hubo canciones para todos los gustos; tocaron sus conocidos singles «Eat you alive», «My Generation», «Break Stuff», «My way», y también hubo lugar para un par de sorpresas gratas como “Show what you got”, “I´m broke” o “9 teen 90 nine”, temas que normalmente la banda no ha estado tocando en esta gira.

Tras una hora de concierto sin parar, hicieron un descanso de escasos minutos y tras el, un bis que fue nuevamente una caja de sorpresas con un poco acertado cover del “Yellow” de Coldplay, un coreado “Take a Look Around” y una sorprendente y original versión acústica de “Counterfeit” y sus clásicos “Nookie” y “Faith”.

Eran unos Limp Bizkit entregados totalmente a su público, en especial Fred Durst que estuvo muy cercano y charlatán con sus fans y Wes Borland, con una puesta en escena algo excéntrica, que demostró nuevamente que es un pieza clave para el éxito de la banda. en definitiva Limp Bizkit es una banda que según lo visto, aún tiene mucho que ofrecernos.

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