Hablar de Bullet For My Valentine es hacerlo sin duda sobre un grupo polémico, y no precisamente por su actitud o sus que haceres. Simplemente levantan pasiones y despiertan odios a partes iguales.

No descubro nada a nadie si digo que desde que hace cinco años publicaran su exitoso debut bajo el titulo de “The Poison”, los galeses se convirtieron en un gran fenómeno de masas vendiendo mas de quinientas mil copias solo en Estados Unidos y girando durante dos años con gente de la talla de Metallica o Guns and Roses entre otros.

Crítica de Alberto López de Metal Symphony

Ya en 2007, y bajo la producción de, nada mas y nada menos, Colin Richardson, publicaron “Scream Aim Fire” y el fenómeno de masas continuó creciendo, así como su legión, tanto de fans como de detractores, hasta llegar a día de hoy, en el que nos presentan “Fever”, su tercer disco.

En el otro lado de la balanza tenemos a la gente que los acusa de no ser mas que un producto comercial prefabricado, de ser un grupo para adolescentes o de hacer una música demasiado edulcorada, entre otras cosas.

Y yo me encuentro en medio. Las acusaciones de ser un producto comercial prefabricado me parecen un tanto absurdas. Pero aunque así fuese, que lo dudo, eso no es sinónimo de mala calidad musical. Y es que la impresión que tengo es que la gente se deja llevar demasiado por prejuicios y estereotipos antes de pararse a escuchar, y juzgan antes por la imagen que por lo que realmente debería primar, que es su música. Dicho esto, si creo que a veces pecan, conscientemente o no, tanto de un exceso de glucosa en algunos de sus temas como de unas melodías vocales demasiado lineales.

He de reconocer que sus dos anteriores discos me dejaron un tanto frío, pero con este “Fever” la temperatura ha subido un poco, aunque sin llegar a los limites de la enfermedad, ni mucho menos.

Tres han sido los singles de adelanto que han ofrecido los chicos de Bridgend. Con resultados claramente desiguales.

El primero fue “Your Betrayal”, tema que abre el disco, y que no puede ser un comienzo mas prometedor. Redoble cortado de batería, que da paso a un riff con reminiscencias bastante heavys y que enseguida nos demuestra la gran producción con la que han contado. Buena estrofa y mejor estribillo, de los que enganchan a la primera.

Después nos ofrecieron uno de los temas que cierra el disco: “Begging For Mercy”. Aquí dan rienda suelta a la rabia y nos ofrecen una canción agresiva, con unas voces rasgadas que combinan a la perfección con las mas melódicas. Llegando al final del tema encontramos un buen solo doblado que demuestra que saben hacer mas cosas a parte de estribillos pegadizos.

Y para terminar de comentar lo que a los singles se refiere tenemos “The Last Fight”. Para mi el peor de todos. Las lineas vocales vuelven a ser de lo mas flojo, cayendo en esa linealidad y monotonía antes comentadas. Aunque hay que reconocer que el estribillo mejora considerablemente la canción, recordando, curiosamente, a uno de los últimos temas de Simple Plan.

Realmente el disco queda perfectamente resumido por estos tres singles. Temas que pasan sin pena ni gloria como el que da titulo al álbum, “Breaking Out, Breaking Down” o la balada “Bittersweet Memories”; temas buenos y completos como “Alone” y temas en donde nos deleitan con toda su agresividad como “Pretty On The Outside”

Definitivamente, cuando sacan toda su mala ostia, sus composiciones mejoran considerablemente, pero, muy a mi pesar, esto solo ocurre en la mitad de los temas, el resto, aunque se dejan escuchar, e, incluso te enganchan en un principio, acaban por cansarte, precisamente por lo ya comentado de las melodías vocales.

Alberto López

Temas:

1. Your Betrayal
2. Fever
3. The Last Fight
4. A Place Where You Belong
5. Pleasure And Pain
6. Alone
7. Breaking Out, Breaking Down
8. Bittersweet Memories
9. Dignity
10. Begging For Mercy
11. Pretty On The Outside

 

Crítica de Alberto López de Metal Symphony

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