EL ENCUENTRO CON MARILYN MANSON

Cuando llegó Marisol de loquesea.es fuimos todos detrás de ella como corderitos y nos pusimos en una cola de gente que iba a tener la suerte de acceder al backstage. Al ponernos en la cola vimos algo muy curioso que todavía hoy me da que pensar. En una de las gradas de las que quedan al lado del escenario y desde las que no te dejan ver el concierto, había un grupo de unas 20 tías esperando a no se sabe que. No estaban situadas en la cola en la que se supone que iba a entrar la peña al backstage pero tenían pegatina para acceder a él. A mi, y a los que iban conmigo, nos dio la impresión que eran pibas elegidas por los seguratas del grupo durante el concierto que tendrían la suerte (o la desgracia) de conocerlos un poco más a fondo o algo parecido, ya me entendéis. Ya os digo que solo son conjeturas que planteamos en ese momento, pero coño, un grupo de solo tías y además casi todas de buen ver mosquea un poco no??

No se que sería de ellas, pero nosotros fuimos entrando en fila de a uno al backstage. Había que pasar delante de un maromo negro de más de más de 2 metros con sobrepeso (al que se le puede ver en más de un video de conciertos de Manson) que revisaba las pegatinas de acceso para ver si podías o no entrar. La mayoría de nos resistimos a pegarnos la pegatina en el pecho para conservarla intacta (cosas de los fans) y yo y mi hermano que íbamos los primeros enseñamos la pegatina que llevábamos en la mano al maromo, este se nos quedó mirando con cara de pocos amigos, cogió las pegatinas, les quitó el papel para pegarlas y cuando yo ya me esperaba la gran hostia contra mi pecho para poner la pegatina en el sito donde debería haber estado, el maromo coge y nos pega la pegatina con dos deditos y todo el cuidado del mundo. Muy amable el maromo si señor, es cierto que las apariencias engañan.

Pasada esta primera criba, nos reunieron a todos en una especie de gimnasio del pabellón. De camino a este gimnasio se nos quedaron a todos los ojos como platos al ver por ahí colgados los trajes que Manson había sacado durante el concierto e infinidad de cajas de metal en las que ponía cosas como Manson´s Clotes, Twigy´s Food, John 5 Stuff, Ginger»s show drinks, etc. El motivo de la reunión en el gimnasio era para explicarnos lo que no podíamos (o debíamos) hacer mientras estuviéramos con Manson. Básicamente lo que más resaltaron es que no se nos ocurriera ni fumar ni sacar fotos.

Estuvimos un rato esperando allí y después nos condujeron a la antesala de otra que era en la que estaba Manson. De camino a esta antesala pudimos ver a John 5 en una habitación hablando por teléfono sentado en una silla y con los pies encima de la mesa. Al pasar todos nos quedamos mirando pero nadie se atrevió a molestarle mientras hablaba por teléfono. Al vernos allí mirándole con cara de flipaos nos saludo con la mano y seguimos a la tía que nos dirigía hacia Manson. En ese trayecto nos cruzamos también con Twiggy que pasó al lado de nosotros con la cabeza gacha sin hacernos ni puto caso la verdad. Por cierto, que feo es el cabrón.

Cuando llegamos a la antesala de la habitación de Manson tuvimos que esperar otro rato ya que por lo visto en esos momentos Manson estaba atendiendo a Alex de la Iglesia, si el director de El Día de la Bestia. Según nos contaron estaba ofreciendo a Manson un papel para una película que tenía en proyecto y que todavía no se ha rodado, la peli era Fumanchú y Alex de la Iglesia estaba ofreciéndole el papel protagonista, es decir, el de Fumanchú. Parece ser que lo rechazó porque hace un tiempo leí que al final lo iba a hacer Antonio Banderas, ¡¡¡ menudo cambio Alex !!!. Cuando salió Alex de la Iglesia uno de los ganadores del concurso de Barcelona que casualmente llevaba puesta una camiseta de El Día de la Bestia, le pidió que se la firmara, a lo que Alex accedió gustosamente y de paso le contó a lo que había venido a hablar con Manson confirmándonos la versión de la chica que hacía de guía en el backstage.

Bueno volviendo al tema, cuando creíamos que ya íbamos a entrar, llegó el maromo negro y nos separó en grupos de 5 personas para entrar de 5 en 5 en la sala de Manson. La sala era totalmente negra, las paredes estaban forradas con telas negras y había unos focos en la sala pero con luz tenue. También había una mesa con una cesta de frutas y un espejo encima. Manson estaba sentado en un sillón a la izquierda de la cesta y el espejo y nos recibía sin levantarse. Iba vestido con pantalón negro y una camiseta de manga corta negra también. Tenía la piel blanquísima (parecería que se hubiera maquillado todo el cuerpo) y esto hacía que destacaran mucho sus tatuajes de los brazos. También llevaba sus lentillas de rigor, que no recuerdo como eran.

Íbamos pasando uno a uno delante de él y le dábamos todo lo que teníamos para firmar y si querías podías hablar con él. Cuando llegó mi turno no sabía muy bien que hacer, si darle la mano, darle directamente las cosas para que me las firme, decirle algo… me quedé un poco esperando a ver que hacía él, Manson extendió la mano y se la estreché. Tenía la mano tan suave como una tía de estas que están todo el día dándose cremas, era muy agradable al tacto. Le dije hello y le di las cosas para firmar. Me firmó el libreto del Antichirst Superstar, la pegatina del backstage y la entrada del concierto. Cuando acabó le volví a dar la mano y le dije thaks. No me atreví a decirle nada más porque mi inglés la verdad es que es muy cutre y tenía unos nervios de la ostia, así que salí para afuera y le enseñe a mi hermano lo que me había firmado. Él paso delante de mi en otro grupo, y le firmó el libreto del Holy Wood y la entrada del concierto.

Hubo gente que si tubo unas palabras con Manson. Uno de nuestros compañeros del concurso de loquesea.es llevaba una levita negra de cuero que le gustó a Manson, le dijo me mola tu cazadora tío y este le respondió que era de su padre y que la tenía mucho cariño, etc. Otro le preguntó algo sobre una fecha muy concreta que aparece en su biografía Long Hard Road Out Of Hell y se la respondió, pero no me acuerdo de que iba. Total que salimos todos flipaos de la sala y mientras estábamos esperando a irnos llegaron Pogo y John 5 en plan muy enrollao. John 5 se hizo alguna foto con la peña que tenía cámara y hablaron con la gente que chapurreaba inglés.

Tras todo esto nos condujeron a la puerta de atrás del polideportivo por donde salen los grupos tras los conciertos y allí estaba ya la gente de GodHead y Disturbed firmando autógrafos. Aproveche para pillar algunos, son los que están en el reverso de las entradas. Molaba ver a la peña tras las vallas chillando para que se acercaran a firmar mientras nosotros los teníamos al lado y podíamos hasta hablar con ellos. Pasado un rato nos piramos al hotel y nos pilló una de las mayores tormentas que recuerdo, estaba lloviendo a mares y cuando llegamos estábamos calados hasta los huesos. Nos secamos y nos fuimos a la cama a soñar con todo lo que habíamos vivido ese día y que nunca olvidaremos.

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