Aunque no sale oficialmente hasta finales de mayo, ya tenemos aquí la copia promocional del que es el esperado nuevo trabajo de MASTERPLAN, la banda liderada por el guitarrista (y ya productor, toda vez que sus Grapow Studios en Eslovaquia están ya operativos al 100%) Roland Grapow.

Puntuación: 8/10
Crítica de David Esquitino de RafaBasa.com

Por si alguien aún no lo sabe, hay que comenzar diciendo que el álbum supone la vuelta de Jorn Lande a la banda, y es que aunque la apuesta del ex- RIOT, Mike DiMeo, no funcionó mal en disco, en directo se demostró que no era ni de lejos el cantante que necesitaba MASTERPLAN para suplir al gran Lande. Y como no podía ser de otro modo, las piezas del puzzle se encajaron sólas una vez que Roland y Jorn limaron asperezas y acordaron seguir adelante juntos, y es que «Time of the king» demuestra que la fórmula de MASTERPLAN requiere al gran vocalista noruego al frente si quiere formar parte del selecto club de los elegidos.

Y puestos a recuperar poco a poco los laureles de los comienzos de la banda, era obvio también que a nivel musical nos íbamos a encontrar con una cierta mirada atrás, concretamente a ese debút supremo que fue «Masterplan» en 2003. Entonces, sin llegar aún al mismo nivel supremo, está claro que han buscado retornar a ese sonido más hardroquero/heavy melódico, con el deje musical y elegante intacto, de los dos primeros trabajos del grupo, «Masterplan» y «Aeronautics», aunque sin perder de vista por momentos el toque más melódico e incluso de inspiración progresiva de «Mk II». Eso sí, la base de «Time to be king» es ele hard/heavy melódico marca de la casa que en todo momento te recuerda sólo a MASTERPLAN, con un sonido realmente personal y preciosista, además de la voz de Jorn de nuevo poniendo la guinda al pastel con su tono poderoso, mágico, teatral y clásico totalmente reconocible.

De todas formas, antes de meternos a comentar otras cosas del disco, sí quiero darle pronto el tirón de orejas a Roland en el sentido de utilizar una producción que deja muy atrás (¿conscientemente?) la voz de Jorn, que aparece a veces mucho más escondida que la guitarra y teclado, los protagonistas musicales del disco sin duda (por mucho que la base rítmica sea muy potente e importante como base de todos los temas). Es que podríamos ser malos y pensar que Roland ha pretendido que Jorn vuelva pero que no se le suba a las barbas, y como tal le ha bajado la voz a propósito en la mezcla… Pero como no queremos ser picajosos, vamos a entender que es cosa de una producción que busca un sonido general más musicado y preciosista, y como tal la voz aparece como un instrumento más y por eso aparece algo por debajo del resto, aunque no creo que sea el único que piense que con un punto extra de volúmen en la voz de Jorn el disco hubiera ganado muchos enteros.

Y matizado esto, nos metemos de lleno en el álbum y como digo estamos ante una nueva demostración de que esta banda es especial, con un gusto perfecto para hacer canciones y una mano para las melodías y las composiciones en general que ya le gustaría poseer a la mayoría de los grupos que pululan por la escena en estos tiempos. Así, tengo que destacar desde el principio la importancia en el sonido de la banda del teclista Axel Mckenrott, aportando ese extra de melodía marca de la casa que gobierna en todos los temas. Además de esto, Roland se reivindica una vez más como guitarrista y compositor, formando con Jorn la tripleta de protagonistas del álbum, por muy buen trabajo de zapa que hagan el bajista Jan S. Eckert y el trotamundos Terrana, cumpliendo de sobra, por cierto, pero mostrándose más comedido esta vez que en otros trabajos de su carrera.

A nivel de temas, me gusta el detalle de que hayan sabido resumir perfectamente toda la clase, variedad, espectro estilístico y caras de la banda en 10 canciones (aunque hay dos bonus tracks en la edición japonesa, que no hemos escuchado), «pasando» de rellenar metraje porque sí, y ofreciendo por tanto un contenido rotundo, redondo y en el que aparte de la clase y magia que se le presupone a esta banda (porque se lo han ganado), han sabido navegar perfectamente entre el toque más potente y heavy y los detalles más melódicos, pegadizos y ensoñadores que desde el principio han formado parte del ideario de base del grupo. Y todo ello recuperando la chispa y la clase de aquel inolvidable «Masterplan» (supongo que de modo premeditado), que a nadie se le olvide, además de reiterar el detalle del retorno de la que es sin duda la voz de MASTERPLAN, un Jorn cada vez más reputado e idolatrado pero que obviamente su salto cualitativo lo dio sin duda durante y tras su primera etapa con el grupo.

Quizás los cortes más atractivos inicialmente sean la propia «Time to be king» (heavy y solemne, con solera e incluso deje señorial, alternando caña y melodía para un gran tema), una delicada «Blow your mind» (con mucha magia y punto pegadizo, 100% deudor de algún corte del primer álbum), un gran single marca de la casa como es «Far from the end of the world» (no tan suave como «Lost and gone» o «Back for my life» pero con la misma chispa y con Jorn y Roland presentando galones sin duda), el toque de feeling más suave y ensoñador de «Lonely winds of war» (incluso jugando con arreglos orquestales de fondo), la fuerza y punto guitarrero de «Blue Europa», además de la joya que es «The dark road», un corte más extenso y variado, con varios momentos a lo largo del tema, un deje muy clásico y musical a medio tiempo y un excelente trabajo compositivo a lo largo del tema). De todas formas, todos los temas del disco son buenos, e incluso los que no he nombrado como «Fiddle of time» o «Under the moon», quizás los máximos continuadores de «Mk II», tienen mucha chispa, quedando para mí sólo «The sun is in your hands» como el único que me ha dejado más frío.

Por tanto, entre los 10 cortes encontramos desde el toque más sinfónico/melódico y preciosista hasta el deje más hardroquero, desgarrador y potente marca de la casa, conformando un trabajo que estoy seguro que, una vez que se asiente la «nueva» formación, vuelvan a coger ritmo de directo y, ¿porqué no?, recuperen el status perdido tras la fallida gira con Mike Dimeo (concretamente teloneando a SAXON en su gira europea hace dos años y pico), volverá a ser el puente para que, basándose en este «Time to be king», ya en el siguiente sí pueden volver a conseguir el nivel superior que aún no llegan a tocar con la punta de los dedos.

Pues lo dicho, esperanzadora vuelta de una de las mejores formaciones que han surgido en la escena en los últimos años, y que espero de corazón que se asiente de nuevo con Jorn en sus filas para recuperar el trono perdido y subir a ese nivel más arriba al que que apuntaban merecidamente en los dos primeros trabajos. De todas formas, mantengo mi definición de disco puente, de álbum de confirmación y consolidación para que el próximo sí sea ese gran trabajo que los seguidores de la banda llevamos esperando desde «Masterplan»… Y a ser posible con una portada más atractiva, por cierto.

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Lista de Temas:

  1. Time To Be King
  2. Fiddle Of Time
  3. Lonely Winds of War
  4. Blue Europa
  5. Far From The End Of The World
  6. The Dark Road
  7. Under The Moonz
  8. Blow Your Winds
  9. The Black One
  10. The Sun Is In Your Hands
  11. Kisses From You (bonus track)
  12. Never Walk Alone (Japanese bonus track)

Artículos Relacionados