La fusión del progresivo y el metal extremo es y ha sido tradicionalmente cosa de americanos. DEATH, CRYPTOPSY o SUFFOCATION como precursores  o formaciones del orden de THE FACELESS, OBSCURA, ORIGIN o ARSIS surfeando en la cresta de la nueva ola solo han encontrado respuesta puntual en el viejo continente en las figuras de grupos como NECROPHAGIST o más recientemente FLESHGOD APOCALYPSE, SADIST y, en definitiva, formaciones altamente influenciadas por lo que venía del otro lado del Atlántico.

Crítica de Raúl del Amo de RafaBasa.com

 

Quizá un tanto sobrepasados por tamaño maremágnum de bandas de calidad afines al género y venidas desde las Américas se han encontrado siempre CATTLE DECAPITATION, quienes han demostrado sobradamente su calidad inconmensurable sin encontrar un respaldo claro y unánime del gran público. Quizá en parte con el fin de reclamar su trozo de pastel los de San Diego California regresan con el que es ya su séptimo trabajo de estudio. Se llama “The Anthropocene Extinction” y nuevamente nos llega de la mano de Metal Blade Records.

Frecuentemente ligada a temática ocultista o satánica, la lírica en el metal extremo siempre ha sido un tema de alto conflicto. Tal es así, que sin prestar atención al contenido lírico uno podría pensar que todas las bandas que lo practican hacen referencia precisamente a todo eso, a juzgar por la vehemencia en voces, guitarras y bases rítmicas. Por pura asociación. Pues bien, CATTLE DECAPITATION, en contra de la norma y sin prescindir de su peculiar encrucijada de sonidos atroces, perpetúan un disco más su compromiso con el medio ambiente y en defensa de los derechos de los animales reflejado en sus letras hasta tal punto que este, frecuentemente, les lleva a la pura misantropía, al desprecio y odio por el ser humano ante las barbaridades que de forma egocéntrica comete. Y lo cierto es que el mensaje verde, entre blast-beats, solos a dos mil por hora y guturales de ultratumba parece adquirir un extra de fuerza.

Producido una vez más por Dave Otero (ALLEGAEON, CEPHALIC CARNAGE), quien ya trabajara con la banda en su anterior “Monolith of Humanity”, CATTLE DECAPITATION han querido hacer en lo musical de “The Anthropocene Extinction” una auténtica ensalada de ruidos de mil madres que en conjunto se disfruta del tirón en una experiencia que te deja sin aliento. Un no parar para tus oídos desde el principio, ya con “Monofactured Extinct” y sus guiños deathcore, hasta el final, con “Pacific Grim”, en el que colabora Jurgen Bartsch (BETHLEHEM), conocido misántropo alemán, con una intro marca de la casa. Y es ahí precisamente, en la amalgama de sonidos extremos, donde el séptimo LP de la banda liderada por Travis Ryan es insuperable. Además de las referencias deathcore que los californianos incorporan en sus grabaciones desde hace relativamente poco tiempo, uno escucha con atención y reconoce tintes de brutal death en cortes como “Plagueborne”, que para rizar el rizo incorpora estribillos con voces limpias. Pero no queda ahí la cosa. Si prestamos atención, descubrimos elementos con reminiscencias crossover/punk, como los de “Mutual Assured Destruction”, o incluso bases y guitarras afinadas a la manera del black metal en temas como “The Prophets of Loss”. Tema este, por cierto, que incorpora la colaboración vocal de nada menos que Phil Anselmo (PANTERA, SUPERJOINT RITUAL).  Hasta el vetusto grindcore, estilo que alguna vez alguno les atribuyó, sale a relucir en “Klandestine Ways” de entre la maraña de guitarras y voces deudores del death metal más malhumorado que podamos imaginar.

Música espasmódica, para no pestañear y taladrar tu cerebro con una buena dosis de estruendo técnica y compositivamente imposible. En lo negativo, los males que personalmente vengo achacando a los de Travis Ryan en los últimos discos. Por un lado la producción del álbum, subjetivamente poco natural , demasiado “informatizada”, y por otro el registro vocal de Travis, que aunque en “The Anthropocene Extinction” vuelve a demostrar una gran versatilidad, en los momentos de guturales me siguen sobrando un par de tonos. Por lo demás, un auténtico trabajo de orfebrería extrema y un LP que ningún fan del extremo y los sonidos técnicos y cambiantes debería perderse.

Crítica de Raúl del Amo de RafaBasa.com