HAMMERFALL celebraron sus 15 años de vida con este un concierto especial en el anfiteatro Dalhalla en Rättvik, Suecia, el pasado 28 de julio. Gates of Dalhalla recoge ese show, en el que repasaron sus 8 discos de estudio, y de paso cierra una etapa de los suecos, que recargarán pilas este año y medio antes de comenzar a escribir su próximo trabajo.

Este concierto en la pequeña aldea de Rättvik ha sido el más largo de la historia del grupo, según ha reconocido su guitarrista Oscar Dronjak. 2 horas y cuarto de puro power metal, y, aunque de primeras no parezca que sea excesivo, sí que se  hace algo largo.

Crítica de Tomás Catalán de El Lado Oscuro de la Luna

 

 

El principal atractivo de este trabajo, además de ofrecer todos los grandes éxitos de la banda y más, recae en las colaboraciones. Buena parte de todos los músicos que han pasado en algún momento por HAMMERFALL se subieron al escenario con sus antiguos compañeros. Jesper Strömblad (Ceremonial Oath, ex- SinergyIn Flames), Mikael Stanne (Dark Tranquility), Stefan Elmgren (Fullforce, ex- Lost Horizon), además de Team Cans.

La más atractiva de todas resulta la del primer cantante de la banda, Mikael Stanne, en Steel Meets Steel, el hit que les dio a conocer sin tener disco siquiera, hace ya más de 3 lustros… Frente a la voz clara de Joacim Cans, la agresividad de Stanne contrasta mucho y supone un soplo de aire fresco en mitad del álbum.

Su último trabajo, Infected (2011), tiene mucha presencia, y lo cierto es que algunas de las canciones de éste son las que han quedado más resultantes, como Let’s Get It On o El Día de los Muertos. Pero los clásicos son los clásicos, y son los temas de siempre los que se llevan el gato al aguaThe Dragon Lies Bleeding, Glory to the Brave o Hammerfall… Son himnos contra lo que es absurdo competir.

Destacaría también Any Means Necessary, de su penúltimo trabajo No Sacrifice, No Victory (2009), cuya melodía no escapa de tu cabeza, y Thresold, del álbum anterior (2006) y de mismo nombre, las dos enérgicas y con tintes épicos.

Se trata de un disco para fans. Demasiado contenido para quien quiera descubrir a HAMMERFALL por primera vez, pero un buen disco de heavy metal. La banda demuestra estar en plena forma, y que aún tiene cuerda. En 2014 está prevista su vuelta, y nos dejan un buen documento de resumen de estos 15 años… y de celebración.

Crítica de Tomás Catalán de El Lado Oscuro de la Luna

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