Siendo completamente sinceros, da gusto que los italianos LACUNA COIL vuelvan así, no porque sea un grandísimo fisco (sigo defendiendo que son mejor banda en directo que en estudio) sino porque dejan atrás, muy atrás, su irrelevante, insignificante e intrascendental disco anterior, «Shallow Life». Eso son las buenas noticias, las excelentes noticias.

Y es que, cuando antes de un concierto de la gira de «Shallow Life» el propio Andrea ya nos cuenta que el próximo disco será completamente distinto, es que, muy contentos con el resultado final no debieron quedar.

Puntuación: 7
Crítica de
Jorge Cárcamo Yagüe de RafaBasa.com

Sigue habiendo un mismo patrón, Don Gilmore, que ha producido el disco y a otras bandas como LINKIN PARK o BULLET FOR MY VALENTINE, la diferencia, es que esta vez el americano no lo ha mezclado, ya que, al parecer, los italianos no quedaron nada contentos con la mezcla aquella vez. Creo que es innegable que con ese anterior disco buscaron un desembarco en América, afianzando lo que habían ganado con aquel Ozzfest de hace años. Ahora que ya forman parte de ese lado del charco, comienzan a desarrollar su faceta más personal. No concibo una estrategia de «vendidos» (que no la reprocharía, la música también es un negocio) sino que «Dark Adrenaline» supone una maduración de sonido apabullante, con todos los ingredientes santo y seña de la banda, pero un nivel por encima del pasado. Que nadie espere segundas partes de «Comalies» ni «Karmacode», ni en este último disco, ni nunca. Puesto que «Dark Adrenaline» es un paso al frente de los italianos afirmándose como una banda más madura, completa, llena de matices e influencias. Siempre se han considerado una banda a medio camino de todas, ni metal sinfónico a pesar de contar con Sccabia, ni metalcore a pesar de tener en sus filas un medio-gritón Andrea, ni gótica a pesar de sus atmósferas, ni nada de nada. Son LACUNA COIL y con este disco, por fin, dan forma y volumen a su sonido, un paso en adelante, un disco que atisbo será muy relevante en su carrera, el primer paso de una trayectoria de notable constante. Un detalle de los que suelen pasar desapercibidos pero que dice mucho de ellos, desde el 98 no han sufrido ni un solo cambio en la formación, esos años en los que se empezó a fraguar todo en el país de la bota, ha habido muchos cambios musicales desde entonces y los 6 siguen remando en la misma dirección. Admirable.

Personalmente diría que unos pocos momentos del disco que trascienden el significado global del plástico. Serían: «Kill The Light», «End Of time», «Intoxicated», «Give Me Something More», «Losing My Religion» y «My Spirit». Si nos fijamos en que el disco es de 45 minutos, que haya 6  temas que cobren especial relevancia es un dato muy favorable. Y sí, habéis leído bien, «Losing My Religion», sí, la de R.E.M. Parece que LACUNA COIL le ha cogido el gustillo a hacer versiones de bandas no rockeras al 100%, y, tal y como sucedió con «Enjoy The Silence» de DEPECHE MODE, los italianos se marcan un cover bastante bueno.

La otra buena noticia implícita con su vuelta de sonido, es el mayor protagonismo de las guitarras, que vuelven a sonar (en «Shallow Life» ni se notaban) como deben sonar: riffs ariscos, punteos melódicos, imponentes muros sonoros. El enfrentamiento más sano de Andrea y Sccabia deriva en un campo sonoro mucho más amplio, la voz átona de Andrea y la melosa de Sccabia abre un paramo de sonidos enfrentados, y no tan enfrentados en otras ocasiones. Pero si hay algo que se caracteriza de este nuevo sonido de LC es el aporte electrónico, sampleado o pregrabado, llamarlo como queráis, pero que no cunda el pánico. Me refiero a esas breves líneas que dotan de más vida y velocidad los principales aportes de la base rítmica. Nada que haga temer un giro radical, pero sí un cambio que ya empieza a formar parte de la banda. Los cortes son bastante más cortos, muy directos y sanos, concisos pero no letales, es lo que hace que vivas todo el disco en un eminente estado de tensión. En la cresta de la ola todo el rato.

No puedo dejar de mencionar mis cortes favoritos, «End Of Time» como medio tiempo muy irracional, algo completamente tradicional de la banda; y en su opuesto, «Intoxicated» mucho más desgarradora pero con una Sccabia que borda esos registros más alargados cuando parece que se van a extinguir. Tampoco se quedan atrás los dos cortes que despiden el disco, «Fire» algo muy directo y «My Spirit» algo mucho más espiritual (como la propia canción dice)

En resumen, LACUNA COIL vuelve a sus (renovadas) andadas con un «Dark Adrenaline» que merece ser escuchado, un disco muy completo, donde no hay un solo temas de menos ni uno solo de más, un disco de notable; un corte en su historia que resituará a la banda más allá de distinciones Europa vs América.

Lista de Temas:

  1. Trip The Darkness
  2. Against You
  3. Kill The Light
  4. Give Me Something More
  5. Upsidedown
  6. End Of Time
  7. I Don’t Believe In Tomorrow
  8. Intoxicated
  9. The Army Inside
  10. Losing My Religion
  11. Fire
  12. My Spirit

Crítica de Jorge Cárcamo Yagüe de RafaBasa.com

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