MEGADETH lanzan su nuevo álbum no exento de polémica. Decimotercer trabajo de estudio, con trece canciones e idéntico título, no apto para supersticiosos.

¿Por qué polémico? Bien es sabido desde que se anunciara el listado de canciones que hay tres regrabaciones de temas que anteriormente fueron caras B de singles, más otros dos que ya habían aparecido en sendos videojuegos. En total cinco canciones ya conocidas de antemano más otras ocho nuevas, ¿cuál es el balance final? Vayamos por partes.

Puntuación: 7,5
Crítica de
J. José Jiménez de RafaBasa.com

 

Bien es sabido por varias de sus declaraciones, que Dave Mustaine no está nada contento con su actual discográfica, en cuanto a la relevancia que se le está dando a su nueva música en labores de promoción. Tendrá más razón o menos -ahí no voy a entrar ya que no conozco los detalles ni las razones esgrimidas por la otra parte- pero se antoja este como un disco precipitado quizás para finalizar contrato. A parte hay intereses de marketing en que haya un disco de MEGADETH en fechas cercanas a lanzamientos de otros integrantes de «The Big 4» como son los de Anthrax y Metallica, que vale que el de estos últimos no sea un disco propiamente suyo, pero en ciertas notas de prensa que ha lanzado su discográfica ya nos lo venden así. Estas me parecen dos buenas razones para, si no tienes las suficientes canciones para completar un buen disco, tires de temas antiguos, aunque no vamos a obviar el capricho de querer que tu decimotercer álbum tenga trece canciones. Y por supuesto, la razón principal, que es que a Dave Mustaine le ha dado la gana que se haga así como siempre ha sido y será.

Musicalmente el disco se me antoja entre las épocas comprendidas entre «The World Needs a Hero» y «The System has Failed». Uno que fue un disco de semi despedida y otro de regreso incierto, con una banda que era casi más «Mustaine en solitario y tres más», como bien nos hicieran saber en el videoclip de «Die Dead Enough», y personalmente no consideré a MEGADETH de nuevo una banda como tal hasta el magnífico e incomprendido al menos en Europa, «United Abominations». Con esto quiero dejar claro que el que espere a los MEGADETH netamente thrash y técnicos de riffs imposibles se va a llevar una decepción, salvo en dos contadas ocasiones. Este es un álbum que requiere múltiples escuchas para sacarle jugo con temas a medio tempo, buenos riffs, melodías y   algunas letras para enmarcar, tanto en el ámbito reflexivo como en el político, si bien este último ha sido poco usado.

Las diferencias en cuanto a producción con su anterior «Endgame» son más que palpables. Johnny K ha conseguido un buen sonido aunque sin la contundencia del anterior. No ha sacado jugo a los graves y a los riffs de la misma manera que hiciera Andy Sneap, conformandose con un acabado discreto pero correcto, aunque no espectacular.

El apartado gráfico sigue el mismo camino, en una línea minimalista sin buscar la grandeza. Personalmente tanto la portada del álbum como la del single me han gustado, sin llegar a contarse entre las mejores de su historia ni mucho menos.

Voy a dividir el análisis de las canciones entre las que ya conocíamos, por ser regrabaciones o  figurar en videojuegos, y las nuevas.

Comenzando con la primera tanda, tenemos dos pelotazos netamente thrash como son  «Sudden Death» y «Never Dead». El primero de ellos sirve como apertura en modo clásico, con una introducción progresiva añadida a los riffs marca de la casa una vez que Dave comienza a cantar. Chris Broderick está espectacular llenando de solos por doquier las partes entre estrofas, uniéndose en sin par duelo a Mustaine a la mitad. Gran comienzo para el disco y se me antoja que también para los conciertos. «Never Dead» comienza también de forma progresiva, con redobles de caja y efectos ambientales desembocando en un vertiginoso riff. Poderosas estrofas que se desenvuelven en un estribillo letal y pegadizo y un nuevo duelo Broderick-Mustaine frenético.

Las antiguas caras B regrabadas son tres. «New World Order» parece un juego de «busque las diferencias», ya que salvo el cambio de sonido y producción, no cambia nada a la original. Siempre la he defendido como un temazo en toda regla que nunca debería haber sido un descarte, pero a estas alturas ponerla en un disco nuevo no tiene demasiado sentido, creo yo. «Black Swan» la han endurecido notablemente, suena más contundente que la original, aunque lejos de eso no aporta tampoco demasiado. «Millenium of the Blind» si ha sufrido un gran cambio, desarrollando la canción aún más. Es en estas tres en la que sí le veo sentido a la inclusión, pues han hecho un tema más completo y largo partiendo de la idea del original, además de ser uno de mis favoritos en este «Th1rte3n», un tema denso y oscuro que juega astutamente con acústicas y riffs.

Comencemos con los temas «nuevos» y lo primero que encontramos es el single «Public Enemy No.1», muy heavy a la par que pegadiza dominada por el riff que reproduce la frase título en el estribillo. Todo un acierto en cuanto a composición que en directo va a funcionar muy bien.

«Whose Life (Is It Anyways?)» tiene una estrofa sencilla, casi punk con un puente pentatónico y un estribillo de nuevo a base de una simple sucesión de acordes. Un tema sin excesivas pretensiones que tras el cañero inicio de «Sudden Death» y la heavy «Public Enemy No.1» entra bien y cumple su función.

Otro tema sencillo en cuanto a estructura y riff es «We The People», eso sí con un estribillo que al menos a mi me tiene bastante enganchado. No podemos analizarlo convenientemente sin tener en cuenta la letra de carácter político (el título es cómo empieza la carta magna americana), hablando de las sociedades secretas dentro de la política del país, incluso haciendo referencia al tema de la seguridad social americana, algo con el que el actual presidente Obama se ha dado de bruces en varias ocasiones dentro de su programa de gobierno.

«Guns, Drugs & Money» ha ido ganando con las escuchas, si bien el estribillo no es todo lo bueno que debería. El tema a tratar aquí es el de los narcos mejicanos, terminando la canción con un mariachi. Además es curioso oir a Mustaine varias palabras en castellano.

Es momento de subirse al coche y coger el carril rápido con «Fast Lane», tema que fue de los primeros que me llamó la atención, rápido, pegadizo y con un estribillo que personalmente me encanta. Tiene cierta reminiscencia a «So Far, So Good, So What…» en cuanto a sonido y esquemas.  A resaltar el cambio de ritmo hacia la mitad y como empalman con el último de los estribillos radicalizando el ritmo.

«Wrecker» es de lo más flojo. Con su tempo y sus ritmos entrecortados le encuentro bastante parecido a «Dread and the Fugitive Mind», aunque no es tan buena.

«Deadly Nightside» es de esas canciones que pasan sin pena ni gloria las primeras escuchas, pero un buen día te la pones y te das cuenta de que la estás tatareando y te encanta. De nuevo estamos ante una estructura sencilla pero efectiva y es que el riff no deja de ser puro MEGADETH. El estribillo, pese a lo raro y oscuro, es pegadizo. Pero lo dicho, yo al menos hasta que no he oído el disco muchas veces casi ni me di cuenta de que estaba ahí y ahora me encanta.

«13» es desde que la escuché mi favorita y según he ido profundizando tanto en música como en letra me ha ido gustando más y más. Musicalmente me recuerda mucho a la dupla que finalizaba «Risk»: «Time the Beginning» y «Time the End». Es decir, una primera parte acústica e intimista y una segunda dominada por riffs densos y pesados. La letra es una apertura de corazón total por parte de Mustaine, haciendo repaso a su carrera: trece veces que se ha dejado la vida en su música, otras tantas oportunidades para ver al diablo en sus ojos y aún sigue vivo, pero los fans aún queremos más de el. Gran experiencia leerla entera mientras se va uno metiendo en el ambiente creado por la música.

En conclusión un disco que, una vez superada la decepción inicial de los temas repetidos, gracias a las repetidas escuchas termina dejando un muy buen sabor de boca para los fans de todas las épocas y no sólo de los que esperen una vuelta a la musicalidad de «Rust in Peace». Cierto es que podría haber algún tema nuevo más, pero también hay que darse cuenta que el listado de canciones no es corto precísamente. No es su mejor álbum ni mucho menos, pero se nota que no era esa su pretensión.

Lista de Temas:

  1. Sudden death
  2. Public Enemy Nº 1
  3. Whose Life Is It Anyways
  4. We The People
  5. Guns, Drugs, & Money
  6. Never Dead
  7. New World Order
  8. Fast Lane
  9. Black Swan
  10. Wrecker
  11. Millennium Of The Blind
  12. Deadly Nightshade
  13. 13

Crítica de J. José Jiménez de RafaBasa.com

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