La sala Bikini prácticamente se llenó para recibir a STRYPER en su cuarta visita a nuestro país. De nuevo se repitió el mismo guión que en sus anteriores veladas, pues asistir a un concierto de STRYPER es como ver repetida una buena película en amarillo y negro (o más bien un cortometraje), quizás una de esas de semana santa, sí, pero de aquellas de las que no te cansas por muchas veces que la veas.

Cualquier excusa es buena para recuperar el tiempo perdido, ya que los californianos han pasado de ignorarnos por completo cuando los tiempos eran felices para la industria y el dinero abundaba, a visitarnos a un ritmo de concierto por bienio ahora que deben ganarse el pan sobre los escenarios.

Crónica de Héctor Prat de RafaBasa.com

Algo bueno hemos sacado de la crisis discográfica. En este caso el pretexto fue su álbum de versiones, «The Covering», interesante recopilación de las que son sus influencias y del que disfrutamos de «Breaking The Law» y «Heaven And Hell». Pero vayamos por pasos.

Antes de que STRYPER empezara su ceremonia, STORMZONE calentaron el ambiente a base de bien y a base de un metal al que se le ha extraído cualquier aderezo para dejarlo en su esencia más pura. Su simpatía y ganas pusieron la guinda a un pastel que contaba con los ingredientes principales de la buena voz de John «Harv» Harbinson y las composiciones de su segundo álbum «Death Dealer», producido por el reputado Neal Kay. El DJ londinense fue uno de los impulsores de la NWOBHM y a tenor de lo escuchado en el concierto sigue con su cruzada, pues el set transpiró aires de metal británico por todos sus temas.

Me gustó especialmente «World Of Sorrow», con un enchufadísimo Davy «Basher» Bates a la batería marcando el pulso de un temazo en el que John Harbinson mostró de qué es capaz: de cantar y de animar el cotarro con tics dickinsonianos. Hablando de Maiden, seguro que le vino a la cabeza a más de uno escuchando la suave intro de la última «The Legend Carries On», de gran estribillo y marcada por las notas de bajo de Graham McNulty.

Tras la grata tormenta norirlandesa llegaron los hermanos Sweet, Oz fox y Timothy Gaines, todos ellos en estado de gracia. STRYPER están en muy buena forma musical y lo de su frontman es impresionante, no escatima ni un solo agudo para ofrecer una voz lo más parecida a la original. Y no solo eso, sino que incluso a veces ofrece más de lo que se le podría exigir, regalando tonos finales que pusieron los pelos de punta. Oz Fox por su parte sigue siendo el motor del grupo, siempre animado y animando. Su labor tras las cuerdas es indiscutible, bordando solo tras solo, pero si hay algo que no debe subestimarse es su trabajo a los coros. Es un gran cantante a la sombra de otro grandísimo. Por cierto, su nombre real (castellanizado), Ricardo, fue coreado por el mismo público que le cantó el cumpleaños feliz en el día de su 50 aniversario.

En los coros también colaboró Tim Gaines, al que le costó un poco más llegar tras el micro pero que cumplió con su labor de complemento necesario. También lo hizo en la sección rítmica con un Robert Sweet que es quien mantiene la pose glammy genuina de STRYPER con su imagen, sus gestos y sus histriónicas caras, unas veces mostrando agotamiento u otras un estudiado estado de trance. Con su batería ladeada puso la gasolina a una maquinaria que a pesar de su edad no chirría en ninguno de sus engranajes.

El repertorio se basó en sus perennes hits pero de nuevo sin concesión alguna a «In God We Trust». Sinceramente creo que Michael Sweet  infravaloró su estado vocal cuando dijo en su entrevista a esta web que no llegaba a los tonos del álbum. Doy fe (nunca mejor dicho en este contexto) de que no solo llega sino que los supera si fuera menester.

Esta carencia se suplió con un ameno set que comenzó de manera inesperada con «Sing-Along Song», una canción que normalmente hace la función de fin de fiesta y que como su nombre indica invitó al público a cantar a capella, animados por un Oz Fox que se marcó un gran solo en la siguiente «Murder By Pride».

Tras el típico speech de fomento del pique Barcelona-Madrid arrancó «Loud N’ Clear» en el que supuestamente se compararon los decibelios emitidos en una ciudad y otra. Hubo parón premeditado para incitar al público a cantar más alto y claro.

Michael Sweet se salió en «The Rock That Makes Me Roll» y «Reach Out», inseparables desde «Soldiers Under Command». Destacables fueron los coros de Oz Fox en ambos temas, pero más aún cuando se le unió Tim Gaines para hacer las triples voces en el último.

El público respondió a la llamada y cantó a tope en «Calling On You», que sin tregua empalmó con una «Free» de interesantes solos doblados, y la melódica «More Than A Man» de exquisito estribillo. Un pequeño solo de Michael Sweet precedió a la primera versión de la noche, «Breaking The Law». Sonó demodelora, consecuencia directa de su fidelidad a la versión original de Judas, a pesar de que Michael Sweet no pretendió hacer de Halford sino de él mismo, que no es poco.

Fue él quien se encargó de presentar al grupo y celebrar que después de tantos años pudiera seguir nombrando a la formación original. Tras recibir la felicitación por parte del público por su cumpleaños, Oz Fox empezó la intro de la segunda y última versión de la noche, la disfrutada «Heaven And Hell». «Surrender» fue una de las joyas del set, demasiado tiempo enterrada, que precedió a los broches «All For One» y «The Way», remachadas ambas por imponentes agudos pata negra de Michael Sweet, no solo mantenidos en un tono altísimo durante un largo rato, sino que cuando parecía imposible aún fue capaz de elevarlos más. Para que luego digas que no puedes cantar temas del «In God We Trust», Miguelín.

Tras el abandono de escenario de rigor, llegó el final previsible pero no por eso menos deseado: «To Hell With The Devil» y «Soldiers Under Command» (tras otra salida del escenario) marcaron el final del concierto y de la sensación de dulce deja-vu.

«In Stryper We Trust», «Believe» me, so «Keep The Fire Burning» with «Passion». «You Know What To Do», «Rock The People» for a «10.000 years» more! Don’t «Surrender», we’ll «Wait For You» to see you «Live Again», «Honestly», you won’t be «Lonely». «C’ Mon Rock»!

Setlist Stormzone

  1. Secret Gateway
  2. Immortals
  3. The Memory Never Dies
  4. Wasted Lives
  5. Death Dealer
  6. World Of Sorrow
  7. The Legend Carries On

Setlist Stryper

  1. Sing-Along Song (To Hell With The Devil)
  2. Murder By Pride (Murder By Pride)
  3. Loud ‘n’ Clear (The Yellow And Black Attack)
  4. The Rock That Makes Me Roll (Soldiers Under Command)
  5. Reach Out (Soldiers Under Command)
  6. Calling On You (To Hell With The Devil)
  7. Free You (To Hell With The Devil)
  8. More Than A Man (To Hell With The Devil)
  9. Breaking The Law (versión de Judas Priest)
  10. Heaven & Hell (versión de Black Sabbath)
  11. Surrender (Soldiers Under Command)
  12. All For One (Against The Law)
  13. The Way (To Hell With The Devil)
    Bises
  14. To Hell With The Devil (To Hell With The Devil)
  15. Soldiers Under Command ((Soldiers Under Command)