Única cita en España y, por tanto, única ocasión de ver a los americanos AVENGED SEVENFOLD en la península durante esta gira 2010. A pesar de que inicialmente el concierto estaba programado en la sala Razzmatazz de la ciudad condal, el elevado número de entradas vendidas hizo cambiar de recinto emplazando a la afición al Sant Jordi Club, sala anexa al Palau Sant Jordi, con un capacidad sensiblemente superior a la citada sala originaria.

 

Crónica de Marcel·lí Dreamevil de Metal Symphony

 

 

 

A pesar de que la intención era ver algo de los teloneros The Cannibal Queen, la inmensa cola que prácticamente daba la vuelta al recinto hizo que entráramos en el momento en que acabaron la descarga. Al entrar a la sala la primera impresión que uno se llevaba era que, matemáticamente hablando, la sala estaba llena en un 50%, la cual cosa ofrecía una imagen un tanto contradictoria a juzgar por la gran cola de entrada. Bajo mi punto de vista tal vez hubiese quedado mejor colgar el sold out en Razzmatazz y dejar para otra gira otros pabellones (por aquello de crear entre los fans la expectativa para futuras giras). Al no hacerse así, como digo, el recinto aparecía medio vacío (o medio lleno claro) y eso siempre hace que la cosa se enfríe un poco.

Con cerca de 10 minutos de retraso saltaron a escena los AVENGED SEVENFOLD. El primero en salir fue el gran Mike Portnoy (sin duda uno de los reclamos del evento) que, acompañado de los 2 guitarras y bajista, empezaron a entonar los primeros compases de su último single “Nightmare”, momento en el que, ahora sí, salió el guaperas de Matthew Sanders (más conocido como M.Shadows) que hizo explotar al público.

Lo cierto es que este concierto fue curioso porque, tal y como algún avispado entonó, eso parecía más un concierto de Bisbal que un show de metal (a juzgar por el tipo de público, en su gran parte adolescente) y, es que, en realidad, AVENGED SEVENFOLD son la banda de moda si duda alguna y gran parte de su éxito se debe a esa sabia combinación de dureza y pegadiza melodía que tan bien saben conjugar en sus temas (y que tanto gusta al público femenino que en esta ocasión representó un elevado porcentaje de los asistentes).

“Critical Acclaim” fue el segundo temazo de la noche y sirvió para mantener al público en plena ebullición. La brutal entrada de ese tema hizo que los miles de fanes se pusieran a saltar como posesos haciendo temblar literalmente el suelo. La ejecución estaba siendo perfecta. Un sonido más que notable, un vocalista que se movía como pez en el agua pavoneándose ante una audiencia rendida a sus pies y un Portnoy realmente pletórico y mostrando un exagerado entusiasmo que a más de uno le hizo sospechar si tal vez podría incluir algo de despecho por el mal trato recibido por parte de DREAM THEATER (su antigua banda).

“Welcome to the family” fue el segundo corte de su nuevo trabajo que presentaron esa noche y el nivel seguía sin bajar un ápice. Así, el póquer de ases de entrada se culminaba con “Beast and the Harlot” que supuso su primera concesión a su material más antiguo (el corte data del año 2005). A pesar de ese guiño, los de California volvieron a su flamante nuevo disco con la melódica “Buried Alive”  y la balada “So far away”, tema dedicado a su recién desaparecido batería James Owen Sullivan, que hizo que el público se convirtiera en un mar de mecheros encendidos. Asimismo, cabe señalar que para ese tema desplegaron un telón gigante de fondo representando un abrazo gigante a Sullivan.

“Afterlife”, de su anterior disco,  devolvió la caña al escenario metiéndose nuevamente al público en el bolsillo gracias a ese resultón estribillo. “God Hates Us”, también de su último trabajo, resultó ser el tema más agresivo tocado esa noche (un tema que parece un híbrido entre PANTERA y METALLICA, realmente duro).

“Unholy confessions”, de aquel “Wacking the fallen” (2003) fue lo más antiguo que tocaron de su discografía y supuso el poder recordar la faceta más metalcore de la banda en sus inicios aunque, para ser sinceros, no acabó de cuajar entre el público que, descaradamente, son de última hornada y siguen muy de cerca sus dos últimos trabajos. Para ir cerrando el show se desquitaron con “Almost Easy”, de su penúltimo cd, con el que, nuevamente, levantaron a un público ansioso de singles y de toda la caña que la banda fuera capaz de dar.

En ese momento llevábamos 1 hora justa de concierto y los AVENGED hicieron el guiño de cerrar su concierto abandonando el escenario. Evidentemente, todos los presentes esperábamos los bises y así fue como volvieron a escena para tocar “Bat Country” de su “City of Evil” (2005) y luego despedirse y cerrar su concierto con, exactamente, 1 hora y 10 minutos de descarga ante la mirada incrédula de los fans.

Si bien es cierto que AVENGED SEVENFOLD ejecutaron un concierto perfecto, con buen sonido, buena actitud y con un público completamente entregado, no menos cierto es que para muchos el concierto nos supo a poco. No hay que olvidar que, como decía al principio, este concierto era fecha única en España y que ahí había gente que había hecho muchos kilómetros y que se había gastado mucho dinero para luego ver que en una hora volvían a estar en la calle.

Sinceramente, una banda de esta talla no creo que pueda permitirse hacer este tipo de desplantes. Lo mínimo que deberían haber hecho es acabar el concierto con los mínimos 90 minutos de rigor (si no más) y conseguir así salir por la puerta grande y conseguir que la gente abandonara el recinto alabándoles y no criticándoles.

Set list de Avenged Sevenfold – 20 de Octubre’10 BCN:

1.Nightmare
2.Critical Acclaim
3.Welcome to the Family
4.Beast and the Harlot
5.Buried Alive
6.So Far Away
7.Afterlife
8.God Hates Us
9.Unholy Confessions
10.Almost Easy

11.Bat Country

Crónica de Marcel·lí Dreamevil de Metal Symphony