La Riviera se llenó para celebrar junto a OBÚS sus 35 años de trayectoria. La banda ya anunció que haría algo especial y, vaya que si lo hizo. Un concierto de más de tres horas, muchos invitados, un diseño de escenario único para la ocasión y todo ello grabado en DVD para el recuerdo.

El repertorio fue gigante, 35 canciones y un grupo que iba a piñón fijo. Ya lo decía Fortu: “a mí no me gusta hablar entre canción y canción, a mí me gusta cantar”. Y, de hecho, como empalmaban la mayor parte de temas, no había casi oportunidad de aplaudir, así que cuando la formación se lo pensaba un poco más, el público aprovechaba para aplaudir y animar como si no hubiera un mañana.

OBÚS repasó su discografía escogiendo un repertorio muy bien medido, con mucha caña, pero también con diferentes intensidades. No sólo para dosificar ellos mismos sus energías, sino para que fuera un concierto más ameno para el respetable. De hecho, creo que lo consiguieron porque, al menos a mí, me pareció que duró lo que un concierto normal, cuando, en realidad, fue más del doble de lo que acostumbran a tocar los grupos. Si no teníamos tiempo casi ni para aplaudir, tampoco para mirar el reloj. Ni falta que hizo.

El sonido estuvo a la altura de las circunstancias, a pesar de que La Riviera tiene la fama que tiene. Aquí hay que felicitar a la banda y a su equipo, porque lograron un resultado contundente y en el que se distinguía todo sin problemas, todo un logro para esta sala. Hubo alguna excepción, especialmente cuando se subieron los invitados al escenario, y es que no es fácil pasar de una formación de bajo, guitarra, batería y voz a añadir más voces, teclados o incluso una segunda batería, como sucedió en “Mentiroso”. De todos modos, como digo, aunque mejorable, el sonido acompañó y no fue impedimento para disfrutar del show.

No hay que olvidar tampoco que en Madrid esa misma noche se estaba celebrando el concierto de ACCEPT y SABATON, que llenó el “ring” del Palacio de los Deportes (ahora llamado WiZink Center). Y OBÚS también llenó. Una buena noticia para el heavy patrio y para el rock en general, aunque seguro que más de uno querría haber visto a todos los grupos y no pudo.

A nivel de escenario, OBÚS preparó un diseño de varios niveles para poder subir y bajar a placer, una pantalla sobre la que se proyectaban las portadas de los discos a los que pertenecían las canciones, así como imágenes apropiadas a la temática de algunas letras. El decorado, como no podía ser de otra manera, fueron unos obuses (no reales, claro). Fue algo especial para la ocasión y, sin duda, sumó puntos a la actuación.

Hablemos ahora del estado de OBÚS. No recuerdo cuántas veces les he visto en los últimos años, pero esta noche les vi mejor que nunca. Fernando Montesinos y Carlos Mirat son unos cracks y montan una base rítmica muy sólida y compacta. Pero lo de Paco y Fortu es digno de admiración. Paco clavó cada riff y tocó cada solo con una actitud rockera 100%, incluso cuando le tocó defender “Poderoso como el trueno” también a la voz.

Y lo de Fortu, simplemente, es espectacular. Paco lo definió muy bien al final del concierto: “Y aquí tenéis a Fortu, que después de tres horas de concierto sigue cantando como Pavarotti”. Y, sí, incluso se marcó una versión del “Te voglio bene assai” de Caruso junto a Fernando, su profesor de canto, y a Ángel, un tenor profesional. Fue un momento algo bizarro, algo así como los tres tenores ante un público lleno de heavies de tachuelas y parches en las chupas de cuero. Y, al acabar, todo el mundo aplaudió y Fortu, visiblemente emocionado, explicó “esta es la canción que cantaba en las muchas noches en las que yo, que soy un demonio, me puse pedo”. Eso es rock and roll, seguro que pensaron muchos.

Fortu no bajó el listón ni cuando se subieron al escenario a colaborar dos bestias del heavy en español como Leo Jiménez y Tete Novoa, que cantaron “Te visitará la muerte” y “Mi amigo el Diablo”, respectivamente. Ni tampoco cuando Gloria de Guadaña se subió en “Esta ronda la paga Obús”. Ni la mismísima Pilar Rubio, invitada a cantar “Cautivos” junto a Silver Solórzano, Salva de Guadaña, Quique de Ciclón y Denyse Sánchez, le hizo sombra. Cantó sobrado.

Sí, hubo alguna frase o grito que no le salieron perfectos, pero demostró que, tanto en actitud como en saber estar, nadie le gana. ¡Y fueron tres horas casi sin parar! Dirigió perfectamente el concierto, conectó como él sabe con el público y remató diciendo “Luego critican a los grupos de sesentones, esas bandas que se separan y que siempre acaban volviendo. Nosotros moriremos encima de un escenario. ¡Por otros 35 años más!”.

No repasaremos todos los temas del repertorio porque estaríamos aquí un buen rato, pero destacaré varios de los que más me gustaron. “Necesito más”, ese corte hardrockero y guitarrero en el que se subió uno de los invitados más especiales de la noche: la nieta de Fortu, Nirvana, de año y medio. Fue bonito ver ese salto generacional con Fortu, su hija Ariadna y su nieta.

“El que más”, “Autopista”, “Va a estallar el Obús”, “Dinero, dinero” funcionaron como los clásicos del rock en español que son, mientras que “Pesadilla nuclear” puso la sala patas arriba con ese doble pedal y esa energía que siempre ha tenido. También hubo tiempo para relajar un poco los ánimos, y aquí la palma se la llevó la balada “Complaciente o cruel”, muy celebrada y bien cantada por Fortu.

Jorge Salán puso el color bluesero en “Él es rock and roll” y demostró una vez más que es de lo mejorcito que tenemos a nivel musical en este país. Fortu acabó desatado y tirado por los suelos en “Sólo lo hago en mi moto”. Poco antes nos obligó a hacer un Mannequin Challenge (“os corto los huevos si os movéis, eh”, bromeaba), que seguro que queda simpático en el DVD.

“Vamos muy bien” sirvió como cierre fin de fiesta con la mayor parte de invitados encima del escenario y todo el público cantando a grito pelado.

Qué gran noche de rock nos dio OBÚS. Qué bien que tantos invitados se animasen a participar. Qué bien que se llenara La Riviera para disfrutarlo. Y qué bien que sigamos teniendo a unos OBÚS más en forma que nunca. Citando al propio Fortu: ¡por 35 años más!.

Setlist

  1. Más que un dios
  2. El crack
  3. Necesito más
  4. El que más
  5. La invasión de las máquinas
  6. Cualquier noche sale el Sol
  7. Cara de niña
  8. Otra vez en la ruta
  9. La raya
  10. Pesadilla nuclear
  11. Viviré
  12. Sin Dirección
  13. Autopista
  14. Corre mamón
  15. Crisis
  16. Dame amor
  17. Taxi
  18. Poderoso como el trueno
  19. Te voglio bene assai (versión de Caruso, con Fernando, profesor de canto de Fortu, Ángel y Fernando Sancho)
  20. Complaciente o cruel
  21. Esta ronda la paga Obús (Gloria de GUADAÑA)
  22. Cautivos (con Silver, Salva de Guadaña, Denyse Sánchez, Quique de Ciclón, Pilar Rubio y Ariadna Sánchez)
  23. Siento ganas
  24. Cállate
  25. Él es rock and roll (con Jorge Salan)
  26. Deprisa, deprisa
  27. Mi amigo el Diablo (con Tete Novoa)
  28. Te visitará la muerte (con Leo Jiménez)
  29. Que te jodan
  30. Va a estallar el Obús
  31. Mentiroso
  32. Siente el rock and roll
  33. Dinero, dinero
  34. Sólo lo hago en mi moto
  35. Vamos muy bien (con casi todos los invitados en el escenario)

Crónica de César Muela de RafaBasa.com

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